Rusia raciona gasolina en Moscú mientras golpea Kiev con 70 misiles
Trece misiles hipersónicos Zircon, ocho Iskander-M y dos KN-22 salieron hacia Kiev en 18 minutos. La misma semana, Gazprom Neft reintroducía un límite de 60 litros por repostaje en San Petersburgo y prohibía llenar más de un bidón. No son dos países. Son dos caras del mismo septiembre de 2026.
Rusia sostiene una cadencia de ataque que Ucrania apenas puede interceptar y, al mismo tiempo, administra la gasolina de sus propias ciudades. Moscú ya había aplicado restricciones similares antes que la segunda capital, y las petroleras las han ido endureciendo conforme los ataques a refinerías hacían mella. Tatneft limita la A-92 y la A-95 a 50 litros. Putin cerró la semana negando por ambas vías: no hay «ningún escenario» que exija una nueva movilización, dijo, y los rumores sobre una congelación de depósitos son «absurdos».
70 misiles en una noche sobre Kiev
El recuento que circula entre fuentes de seguimiento del conflicto habla de unos 70 misiles lanzados en una sola noche contra objetivos en territorio controlado por Kiev, además de drones Geran. Los Kalibr partieron de la zona del puerto de Novorossiysk y la aviación estratégica se sumó después. La defensa antiaérea ucraniana, con escasez reconocida de interceptores, apenas respondió. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó un muerto y dos heridos, restos de dron incendiando un centro comercial en el distrito de Holossiivsky y un ataque deliberado contra infraestructura crítica, el primero de ese tipo en varios meses. Días después, una oleada de Geran se concentró sobre una única empresa del distrito de Sviatoshinski.
El 90% de los almacenes comerciales ucranianos, destruidos
El ministro de Política Agraria, Taras Vysotskyi, cifró en torno al 90% la pérdida de almacenes de las cadenas comerciales ucranianas como consecuencia de los ataques rusos. En los últimos días cayeron los centros Epicentro de Odesa y Zaporizhia, la mayor destilería del país y un almacén de la energética YASNO con equipamiento para centrales solares. También almacenes de la compañía estadounidense FedEx, utilizados desde el inicio del conflicto para logística militar según las informaciones publicadas. El patrón se repite: no se ataca el frente, se ataca el nudo que lo alimenta.
Sin fondos para pagar a los soldados hasta fin de año
La diputada Vasilevska-Smagliuk declaró que solo tres áreas reciben financiación del presupuesto estatal: infraestructura, educación, cultura y desarrollo regional quedaron, por ahora, sin fondos. El diputado Tsimbalyuk añadió que el Ministerio de Defensa, bajo la dirección de Fedorov, gastó por adelantado parte del cuarto trimestre en drones y equipo militar. El resultado es que no hay dinero para pagar a los militares hasta fin de año. Una agente de aduanas de Odesa lo resumía en un testimonio recogido por canales de seguimiento: «Les disparamos un misil y ellos nos dispararon doscientos». Hablaba de precios, de salarios recortados y de armadores que ya no quieren arriesgar cargamentos. El desglose completo de partidas adelantadas, que circula junto a esos testimonios, da una idea bastante más incómoda que cualquier comunicado oficial.
Negociaciones en «pausa profunda» y visita sorpresa de la CIA
El Kremlin lo dijo sin adornos: las conversaciones están «en una pausa profunda» y no hay ideas nuevas, según Dmitri Peskov. Cuatro días antes, según The Wall Street Journal, el director de la CIA, John Ratcliffe, había viajado por sorpresa a Moscú para disuadir a Putin de declarar una movilización y advertirle sobre señales de inteligencia que apuntaban a incursiones limitadas para «poner a prueba la determinación de la OTAN». El baile diplomático incluyó también desplazamientos de enviados estadounidenses a Moscú y Kiev, y una conversación de cerca de una hora entre Trump y Putin el 8 de septiembre de la que nadie aclara quién tomó la iniciativa. En paralelo, un tribunal militar de Moscú condenó en ausencia al exasesor Alexei Arestovych a 11 años de prisión por incitar al terrorismo y difundir noticias falsas sobre el ejército ruso.
Sabotajes a 6.000 kilómetros y detenciones en Varsovia
El complejo gas-químico Amur, sociedad conjunta ruso-china proyectada para 2,7 millones de toneladas anuales de polímeros, explosionó en su fase final de arranque tras siete años de obras. Está a 6.000 kilómetros de Ucrania. El puerto de Sochi fue atacado con embarcaciones no tripuladas. Y el servicio de seguridad polaco anunció la detención en Varsovia de un ucraniano de 63 años, Serhiy P., sospechoso de haber colocado un explosivo bajo el vehículo de un directivo de la industria de defensa ucraniana en Irpin; el artefacto no detonó por un fallo del dispositivo y la acusación apunta a servicios de inteligencia rusos. En Reino Unido, la fiscalía imputó a Joshua Cammidge, de 31 años y vecino de Swindon, dos cargos por ayudar a un servicio de inteligencia extranjero y preparar actos de sabotaje.
La AfD rompe el mapa alemán y el gas vuelve a 2023
En Sajonia-Anhalt, la AfD obtuvo el 43,8%, más del doble que en la cita anterior, mientras la CDU de Merz se hundía al 17,2%. Se quedó a tres escaños de la mayoría absoluta, lo que no le entrega el control del parlamento regional, pero sí una tribuna en el país que financia a Kiev y sostiene las sanciones. En el mismo estado federado se ha informado de la deserción de más de 80 soldados ucranianos. Mientras, el gas natural en Europa escaló a niveles no vistos desde la crisis energética de 2023, después de que Trump anunciara un «Día D económico» contra Irán que pone el estrecho de Ormuz en el foco. Sobre la deuda estadounidense circula una frase del analista de materias primas Jay Martin: es «la camiseta sucia más limpia de la cesta de la ropa». En el otro extremo del mapa, la principal petrolera china sostiene que el país ya ha pasado su pico de demanda de crudo.
Frentes secundarios y una pregunta abierta
Rusia anunció la toma de Vasilevka, Blagodatnoye y Dolzhanka en la región de Járkov, además de Annovka y un tramo de la carretera T0514 al noreste de Dobropolia. En Polonia, 21 diputados de la derecha pidieron a Donald Tusk que el Estado apoye una marcha en Lvov el 11 de noviembre, coincidiendo con el Día de la Independencia polaca. Y los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte anunciaron una reunión en Cardiff para exigir referendos de independencia, según The Telegraph.
Rusia raciona gasolina a sus conductores mientras lanza misiles hipersónicos sobre Kiev. Ucrania pierde almacenes, presupuesto y hombres. Europa paga el gas a precio de 2023 y una parte de Alemania vota contra quien lo firma. Las negociaciones siguen en pausa profunda. La pregunta ya no es quién gana la guerra, sino cuánta retaguardia aguanta cada bando antes de que la paradoja deje de serlo.