La campaña de castigo de Juan Bautista de Anza contra los comanches en 1779
Mientras que la resistencia mapuche en Chile es relativamente conocida, las guerras de España contra apaches y comanches en el norte de México apenas ocupan un párrafo en los libros de texto. Una expedición de 1779 liderada por el gobernador de Nuevo México, Juan Bautista de Anza, recorrió 600 kilómetros por terreno desértico para sorprender al temido líder comanche Cuerno Verde.
Anza evitó la ruta principal y cruzó las Rocosas por un paso de montaña en lo que hoy es Poncha Pass (Colorado), bajando por el valle del Río Colorado para golpear por sorpresa. El objetivo: castigar las incursiones comanches que asolaban los asentamientos españoles. La operación, sin embargo, apenas figura en la historiografía hispana, y ni siquiera tiene página completa en la Wikipedia en español.
¿Guerra o exterminio?
El debate sobre cómo calificar estos enfrentamientos enfrenta posturas. Algunos analistas consideran que fueron meras escaramuzas y campañas de castigo, mientras que otros hablan de guerras de exterminio. Un punto frecuente es que los colonos españoles tenían prohibido portar armas, lo que los dejaba indefensos frente a los comanches, al contrario que los colonos anglosajones, cuya tradición armamentista derivaría en la segunda enmienda. La composición de las tropas españolas era mayoritariamente criolla y mestiza, con oficiales peninsulares.
Un silencio que no es casual
El desconocimiento de estos episodios no es fortuito, según algunas corrientes. Se ha señalado que existe un interesado olvido histórico, y que incluso la participación de vascos en las campañas de exterminio ha sido silenciada. Lo cierto es que la memoria de la frontera norte de la Nueva España sigue siendo un capítulo pendiente en la divulgación histórica.
Con estos antecedentes, cabe preguntarse si la narrativa oficial ha preferido enterrar una guerra incómoda o si, simplemente, los archivos se perdieron con el tiempo.