La guía del oro de Maloney: acierto de 2008, dudas en 2014
¿Merece la pena pagar 8,54 euros por un libro sobre oro y plata publicado en agosto de 2008, justo antes de que Lehman Brothers se desintegrara? La pregunta recorre toda la discusión sobre la
Guía para invertir en oro y plata de Michael Maloney, y la respuesta que se impone entre quienes lo han leído es incómoda: el libro acierta en el diagnóstico y se queda corto en el manual. Publicado por la órbita de Kiyosaki, repasa la historia del dinero y de las divisas y solo al final entra en la inversión propiamente dicha.
Qué dice el libro y qué se le reprocha
El contenido no es un recetario. Quien lo ha terminado lo describe como un recorrido por el sistema monetario y por cómo ese sistema ha tumbado imperios, con el oro y la plata como hilo conductor. En las primeras páginas el autor sitúa el oro cerca de los 1.000 dólares la onza y la plata por debajo de los 20, y a partir de ahí construye la tesis alcista. El problema, señalan las críticas, es que la portada promete el secreto para hacerse rico y el texto entrega otra cosa: historia monetaria y fundamentos, poca técnica de compra.
La sospecha de conflicto de interés planea sobre el volumen. Maloney tiene una página donde vende oro y plata, y eso basta para que una parte de los lectores rebaje el entusiasmo. La acusación se queda en eso, en sospecha: el autor no oculta su negocio y el libro no esconde su conclusión. Aun así, hay quien lo compara con los vendedores de crecepelos del oeste, muy numereros y teatrales, y quien responde que el currículum y la forma de analizar un gráfico del autor invitan a dejar de leerlo.
El timing que lo cambió todo
Agosto de 2008. Un mes después, Lehman. Ese detalle es el argumento más repetido a favor del libro: la tesis de que el oro y la plata seguirían subiendo se cumplió con creces en los años siguientes, y quien lo leyó a tiempo pudo ver cómo el precio de los metales validaba el relato. La defensa más sólida no está en la prosa, está en la fecha de imprenta.
Con el paso de los años, la defensa se vuelve más matizada. El libro es de 2008 y para 2014 han pasado seis años, tres de ellos con la crisis financiera desplegada y con la política monetaria haciendo cosas que el texto no podía anticipar. La pregunta que sobrevuela es si un manual de fundamentos necesita actualización o si los fundamentos, por definición, envejecen bien. Hay quien sostiene que el valor está en las bases y que los datos nuevos solo ratifican lo escrito; enfrente pesa el argumento de que un libro con seis años encima y una década de historia monetaria por delante ya no sirve como guía práctica.
Oro como inversión o como seguro
La discusión deriva hacia una cuestión de concepto. Una parte del análisis sostiene que el oro y la plata no son una inversión, sino un seguro, y que confundir ambas cosas lleva a expectativas equivocadas. La contrarréplica es contundente: prácticamente todas las plataformas de Forex permiten especular con ellos con apalancamiento, y ningún cruce del mercado de divisas ha tenido tanta volatilidad durante la última década como el AG/USD o el AU/USD. Si eso no es un activo de especulación, el diccionario falla.
Ahí aparece el detalle que más discusiones genera: el ratio entre oro y plata. Se menciona la idea de que la plata, por su uso industrial, tendería a un ratio de 1:10 frente al oro, y se habla de un oro a 15.000 dólares la onza en un escenario de hiperinflación del dólar. Son proyecciones del propio autor, no hechos consumados, y el lector debe tratarlas como lo que son.
El problema práctico: encontrarlo en España
La parte más terrenal del asunto es la logística. El libro en español no aparece por las librerías españolas, está agotado en Amazon España y quien lo quiere debe recurrir a vendedores de Reino Unido, a eBay o a Amazon USA, con gastos de envío y plazos de semanas. Hay quien lo consiguió por unos 16 euros con envío gratis desde Inglaterra, quien lo pidió por 11,37 euros a un vendedor estadounidense y quien lo compró en una zona duty free por 8,99 euros. La edición física se ha convertido en un objeto de caza menor.
Ese atasco logístico explica parte del ruido. Un libro que no se encuentra en el mercado doméstico seis años después de su publicación genera más conversación sobre cómo conseguirlo que sobre su contenido. Y cuando el precio de la edición ronda los 8,54 euros, la pregunta deja de ser económica y pasa a ser de asignación de tiempo: con la cantidad de material que hay disponible, dedicar horas a un texto de 2008 exige una justificación que el propio libro, según sus críticos, no siempre da.
Al final, la guía de Maloney funciona como lo que fue: una fotografía del sistema monetario tomada justo antes del estallido. Como manual de inversión, el paso del tiempo la ha dejado en evidencia. Como documento para entender por qué el oro vuelve cada vez que el dinero fiduciario tiembla, sigue teniendo sentido. Lo que no hay manera de encontrar es la actualización que el propio libro reclama.