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Las bolsas aguantan por sorpresa: ¿Hemos visto el suelo?
Sorpresa, sorpresa. El apocalipsis bursátil que hoy anticipaban casi todos los medios tras la debacle de anoche en Wall Street no se ha producido. Al contrario, la caídas iniciales en las bolsas europeas apenas superaban el 1,5% -muy lejos del 7% que perdió el Dow Jones-, se moderaban posteriormente y por la tarde algunos índices entraban en positivo. Al cierre, el EuroStoxx 50 se ha anotado el 0,96% y nuestro Ibex, el 0,38%. En Wall Street, el Dow Jones subía más del 2% y el S&P, por encima del 3% al cierre de Europa.
Esta inesperada solidez se debe a las expectativas de que el plan de rescate del sector financiero en EEUU al final salga adelante, pese al rechazo del Congreso sufrido ayer. Pero también hay otros elementos, como la tremenda sobreventa tras el derrumbe (que permite al menos un rebote) y la posibilidad de que lo ocurrido anoche sea la famosa capitulación bajista que suele acompañar a los suelos del mercado.
Las esperanzas de aprobación del plan en EEUU se apoyan en la idea de que muchos congresistas se asustaron anoche por el terremoto que causó su voto negativo en Wall Street, y se han replanteado su postura para que no les acusen de hundir la bolsa.Algo que ha reiterado hoy de forma muy contundente el propio George Bush.
Por ello, distintos medios internacionales aseguran que ahora son más proclives a aceptar el plan si el Tesoro introduce alguna modificación que lo haga más aceptable para cada partido: una limitación contundente de la remuneración de los ejecutivos de Wall Street, ayudas para los hipotecados o una mayor supervisión de la ejecución del plan, en el caso de los demócratas; una reducción del importe de dinero público del plan, una valoración realista de los activos o una participación del Estado en el capital de los bancos, en el de los republicanos. No obstante, el equilibrio es muy difícil, ya que ceder mucho ante las pretensiones republicanas puede provocar un rechazo mayoritario de los demócratas, y viceversa.
Bush pretende presentar una nueva versión del plan mañana mismo para que sea aprobada por el Senado. Al día siguiente, sería votada de nuevo en el Congreso, donde debe recibir la aprobación definitiva. Pero, incluso aunque no se apruebe, "no significa el colapso del sistema financiero", explica el Banco Urquijo en su informne diario, que califica de "caricatura" la dicotomía entre "plan o catástrofe". A su juicio, movimientos como la venta de de Wachovia a Citigroup o el rescate de los bancos europeos con problemas (el último, el de Dexia) "tienen más sentido porque la base de las actuales dificultades financieras se encuentra la insuficiente capitalización de los bancos". De ahí que estos movimientos contribuyan a tranquilizar los ánimos.
Arriba y abajo.
Las mayores ganancias para las empresas del Ibex son para Bankinter (+5,29), Accerinox (4,75%) y Mapfre (4,07%). Dentro del sector bancario, Banco Popular subió un 1,1%; BBVA un 1,06%; Santander 0,38%; Banesto un 0,11%; Sabadell la encontramos en el lado rojo de las pérdidas: -1,09%.
Ha habido valores que no se han salvado de grandes retrocesos. Los mayores negativos se lo han anotado Inditex (-4,41), Telecinco (-3,23%), Gas Natural (-2,07%).
Rebote o capitulación
Más allá de las cuestiones políticas, hay razones puras de mercado para que hoy Europa se haya dado la vuelta y veamos un rebote en Nueva York. La más simple es la sobreventa: después de una caída tan fuerte como la de ayer (también en Europa), los índices tienen margen para un rebote, "que puede ser importante si es proporcional al descenso previo" según un analista técnico independiente. El argumento subyacente es que los bajistas toman beneficios cerrando parte de sus posiciones y que los traders más agresivos compran en busca de un beneficio rápido. Pero, si ése es el caso, el rebote no durará más allá de uno o dos días, y entonces se retomarán las caídas por debajo de los mínimos de ayer.
Cabe otra posibilidad más optimista y es que el derrumbe de anoche de Wall Street sea lo que se conoce como capitulación bajista: el momento en que el pánico se apodera del mercado y hasta los últimos alcistas se rinden y venden sus posiciones a cualquier precio. Estos movimientos desesperados suelen anticipar el final de las caídas: en este caso, la teoría dice que todo el mundo ha vendido ya y, si no queda nadie por vender, el mercado no puede caer más (del mismo modo que los excesos de euforia anticipan los techos, porque todo el mundo ha comprado ya).
Si éste es el caso, a partir de ahora asistiremos a una recuperación del mercado que, de acuerdo con los precedentes, será larga, volátil y repleta de sustos. Pero los índices no deberían perforar los mínimos de esta semana. Para saber en cuál de los dos escenarios nos encontramos -rebote o capitulación- no hay más remedio que esperar.
Mientras tanto, no conviene emocionarse demasiado: "No es un secreto, encualquier caso, que la situación de los mercados es muy vulnerable enEuropa y EEUU, con la volatilidad en máximos (el índice VIX alcanzóayer máximos de los últimos veinte años), los diferenciales de créditode nuevo al alza y el mercado interbancario cercano a la parálisis (lasprimas de riesgo se han disparado)", explica Urquijo.