“percibo que mis clientes tienen miedo al verano ¿será por el recuerdo de la crisis r
De la Carta de la Bolsa:
Moisés Romero -
“En las dos últimas semanas son muchos los clientes que se han acercado a mi despacho preguntando sobre las expectativas del verano. Hay miedo al verano, lo percibo. Antaño era al revés. Los mejores operadores de la Bolsa esperaban la llegada de agosto para hacer el agosto, porque los volúmenes de negocio eran cortos y las posibilidades efectuar movimientos orquestales a cara descubierta eran muchas. Es decir, se podían manipular muchos corros de otros tantos valores. Desde la Crisis rusa desatada en pleno verano, el estío provoca muchos dolores de cabeza a unos y a otros, porque temen que se reproduzcan sucesos luctuosos en lo que respecta a la Bolsa. Yo no sé qué responder a mis clientes, aunque insisto en que los mercados han ido muy lejos desde el Gran Rebote. Yo no tengo miedo al verano, porque para mi es fácil asumir, no sería sorpresa alguna, que el deterioro de los mercados de acciones sea más pronunciado, combinado con reacciones técnicas al alza. En cualquier caso, con escalones descendentes...”
“...¿Cuántos peldaños más? Si calculamos bien el deterioro potencial de los activos a nivel global, que el Gran Rebote anuló, y lo trasladamos al mercado español, porque de esta situación no se va a librar nadie, no es descabellado considerar que una valoración de los activos ajustada a las nuevas circunstancias nos lleva a una caí*da promedio de los mercados del 30%. Es decir, que aún ha recorrido a la baja sin asumir otras consideraciones. Entonces ¿estarí*an bien valorados los mercados con caí*das del orden del 30% en el año? Los grandes estrategas lo afirman y los mercados lo niegan...”
“...Hay una serie de circunstancias que planean sobre las Bolsas al margen de sus propias valoraciones, de sus reajustes obligados. Por ejemplo, el alza constante de los precios del petróleo; el deterioro de los resultados empresariales; la amenaza de la deflación en un contexto de mayor debilidad económica y enfriamiento del consumo; el renacer de las tensiones geopolí*ticas y la posible caí*da de los mercados emergentes, por cuanto no serán capaces de llevar la manija de este gran embrollo mundial, por mucho que se empeñen determinados agitadores. El temor al verano con mimbres tan débiles, resultados empresariales acumulados tan negativos y expectativas tan flacas ¡ay! de los brotes verdes, está justificado, entiendo, en esta ocasión, porque el verano actual es la continuación de los desafí*os del verano pasado, que aún no han concluido...”
“...Desde el Gran Rebote, la Bolsa está sumida en el disparate. Mejor dicho, no hay Bolsa. Se está cotizando una Gran Salida de la Depresión, pero quizá no sea así. No obstante, el precio del dinero sigue en niveles cero y los inversores comienzan a salir de la madriguera, porque ya han pasado mucho tiempo ociosos ¿El dinero se va a mover en dirección a la Bolsa? No lo tengo claro. Hay mucha demanda de preferentes (un timo), bonos corporativos. Además, la Bolsa no ha depurado excesos. Sucede lo mismo con otros activos, como el inmobiliario, que sigue aún en niveles de burbuja en España. El dinero tiene que comenzar a moverse en cualquier momento...”
“...Como sucedió en Grandes Crisis pasadas los índices se han estirado cuando peor van las cosas, cuando el sentimiento de Crisis ha sido más agudo y doloroso. Antes del inicio de la recuperación, lo adecuado, según pautas de ciclos anteriores, es buscar valores con sólidos fundamentos y buenos dividendos, aunque en este último apartado no hay que caer en la trampa del dividendo pasado, porque muchas empresas los van a recortar, principalmente los bancos. Sí, hay anticipación, pero creo que la Bolsa ha vuelto a cometer excesos...”
(Junio. Pinar de Cahmartín (Madrid). Extracto de la conversación mantenida con el director de una sucursal bancaria)
Item más: Geoff Lewis, de J.P. Morgan, señala que los mercados de acciones a nivel global están sobrecomprados, y están en disposición de sufrir caídas en los próximos meses dado que los recientes signos de recuperación económica no son sostenibles. “Todos los mercados están sobrecomprados. Veremos correcciones durante los meses de verano. La historia sugiere que lleva cuatro años que las economías se recuperen después de una crisis bancaria, aunque durante este periodo veremos bruscos rallys alcistas. La situación no ha empeorado tanto como se preveía, lo cual es diferente a decir que las cosas están mejorando”
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