Detectores de frecuencia en oposiciones de la Seguridad Social: ¿medida real o paranoia tras el escándalo gallego?
Al final del examen, un rastreador de frecuencias recorrió las filas. Los opositores no salían de su asombro. No era la primera vez que se veía algo así, pero el contexto del tongo destapado el año pasado en Galicia —donde más de 30 aspirantes sacaron notas imposibles— lo convertía en un gesto cargado de simbolismo.
El fantasma del ‘tongo’ gallego
La investigación sobre las oposiciones de 2023 en Galicia reveló que una treintena de candidatos alcanzaron puntuaciones tan desproporcionadas que el caso saltó a los tribunales. Aunque el proceso sigue abierto, el recuerdo sigue muy presente. Que ahora en un examen de la Seguridad Social se desplieguen detectores de frecuencia —un dispositivo que localiza señales de radio o bluetooth— ha sido interpretado por muchos como una reacción directa a aquel escándalo.
¿Precaución o cortina de humo?
Las opiniones se dividen. Hay quien aplaude la medida: si alguien intenta copiar mediante dispositivos inalámbricos, el detector lo caza. Pero otros señalan que el verdadero fraude no se comete con auriculares, sino cuando los examinadores manipulan las notas. «Total, luego pueden amañar el resultado a la hora de corregir», resume una corriente de opinión. La sospecha de que el sistema de oposiciones sigue siendo permeable a enchufes y corruptelas —como las denunciadas en ADIF— no se disipa.
El debate de fondo: médicos y convalidaciones
El hilo deja entrever otra preocupación: la calidad de los profesionales que acaban atendiendo en la sanidad pública. Mientras unos defienden que el detector garantiza que solo entren los que estudian, otros ironizan sobre «los doctorcitos importados con dudosa convalidación de título académico». La medida, en cualquier caso, no toca ese flanco.
El dato que descoloca: que un dispositivo pensado para evitar trampas electrónicas se haya convertido en noticia dice mucho del estado de confianza en el sistema. A la fecha, la Seguridad Social no se ha pronunciado oficialmente sobre el dispositivo. El misterio persiste.