La Seguridad Social entierra el papel: notificaciones solo por internet
A partir de ahora, la Seguridad Social deja de enviar cartas en papel. Todas las notificaciones serán telemáticas, salvo excepciones muy tasadas. El anuncio, que ha pasado desapercibido en los medios generales, supone un salto forzado hacia lo digital que deja fuera a quienes no tienen acceso o conocimientos tecnológicos.
Las excepciones: papel sí, pero con condiciones
La orden contempla tres supuestos en los que se puede emitir una notificación en papel: cuando el interesado comparezca presencialmente y lo solicite, cuando un empleado público realice la entrega directa por razones de eficacia, y cuando la notificación electrónica sea incompatible con la celeridad necesaria. Fuera de ahí, todo digital.
Brecha digital y rural: los olvidados
El principal problema es la exclusión digital. En pueblos pequeños, muchas personas no tienen ordenador ni móvil inteligente –o no saben usarlos– y no están familiarizadas con certificados digitales. La Seguridad Social asume que todo el mundo está conectado, pero la realidad es que un porcentaje significativo de la población activa aún no usa ni WhatsApp.
Ironía final: ahorrar papel para la propaganda
Mientras la administración ahorra papel en las notificaciones oficiales, los buzones se llenan de propaganda electoral: cada partido envía decenas de cartas en campaña. La sostenibilidad parece aplicarse solo cuando conviene.
El debate sobre la imposición tecnológica no tiene vuelta atrás. Las excepciones actuales pueden ser temporales. La pregunta es cuánta gente quedará desconectada de sus derechos por no tener un certificado digital.