Lo principal, como señala el OP, es la revelación de una información reservada y conocida por razón de su cargo que realiza en la nota de prensa el FGE. El propio García Ortiz asumió toda la responsabilidad en su momento. Que asuma ahora la pena por el delito cometido.
Luego está la burda maniobra de distracción del sanchismo, que consiste en marear la perdiz acerca de quién filtró (supuestamente) el correo a unos periodistas de medios cercanos al sanchismo, y si una vez conocido ese correo por esos periodistas dicha información ya no era secreta, cosas ambas absolutamente IRRELEVANTES por lo dicho arriba.
García Ortiz borró los datos de su móvil y de su gmail, no para ocultar el envío del dichoso correo, sino muy posiblemente para esconder el nombre de quien le dio las instrucciones para proceder así, seguramente alguien de Moncloa, y descargarlo de responsabilidad penal.