Reiniciar el móvil o modo avión: manual contra el pitido
El hilo ya no discute si las alertas sobran. Ahora se cuenta cómo esquivarlas. La pregunta dejó de ser cuánta agua va a caer y pasó a ser qué se le hace al teléfono para que no reviente a las 6:49. Y hay respuesta para todos: apagarlo, ponerlo en modo avión, reiniciarlo o meterle mano al sistema.
Qué se ha sabido
Un forero cuenta que si no pulsas aceptar el pitido sigue. Él lo tenía en silencio, el aviso seguía activo y tuvo que darle igual. Otro responde que suena aunque el teléfono esté en silencio y que la única salida limpia es el modo avión, con el peaje de quedarse sin datos:
sólo vale si estás en casa, activas la WiFi y no esperas llamadas. Un tercero aporta el truco más barato: reiniciar el móvil en cuanto arranca el pitido y librarse del resto.
De ahí salta a las herramientas. Un participante dice que con IA y algo de paciencia se puede vivir sin EsAlert. Avisa de que GrapheneOS sólo vale para Pixel y limita el catálogo, y de que los Xiaomi son complicados de rootear, así que él tira de adb. Otro lo deshabilitó en modo desarrollador. Un tercero, más simple:
yo he quitado todo eso en Settings del movil. Y alguien pregunta directamente si no se puede desactivar en los ajustes de Android y iOS.
Los números vuelven a la carga. Un forero detalla
tres alertas de lluvias intensas en una semana: la primera dejó
9 litros por metro cuadrado, la segunda
10 y la tercera, con prohibición de movilidad,
0. Otro apunta que le dieron un
90% de probabilidad de lluvia con tormentas y no cayó
ni una gota de agua, ni un rayo. A un tercero le avisaron
el día que no cayó nada.
Las anécdotas se acumulan. Uno durmió mal tras cinco madrugones, se prometió dormir como un león y a las
7 y pico le despertó una sirena en Murcia. De vuelta a Barcelona, en la estación se encontró los trenes a Levante suprimidos porque habían cortado la línea en Castellón por la lluvia, sin destrozos visibles en la vía. Otro resume su mañana: el gimnasio le mandó un WhatsApp avisando de que no abría, no había caído ni una gota, y la tarde anterior Mercadona y Consum cerrando a las
19-20 h como si fuera a caer un meteorito. La primera alerta de hoy, recuerda alguien, entró a las
6:49.
Un forero pega
una pieza sobre Mercadona y sus compromisos con un comentario irónico encima. Otro deja
un enlace sobre las estadísticas de avisados.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos desde el primer mensaje. A un lado, los que esquivan: modo avión, reinicio, adb, congelar el servicio. Al otro, los que defienden el aviso o simplemente lo acatan.
La defensa seria la plantea quien recuerda que esto es complicado: si no avisas, puedes acabar como en Valencia, y si avisas demasiado, al final nadie hace caso. Añade el matiz técnico: se avisa por probabilidad, con un porcentaje bajo de que caiga lo gordo, y la mayoría de las veces no pasa nada, así que la sensación de que nunca aciertan es inevitable.
La crítica tiene tres patas. Una es la del tutelaje: hay quien sostiene que el sistema infantiliza, que la gente es mayorcita y no necesita que le vayan detrás. Otra es la nostalgia:
¿Te acuerdas cuando simplemente... llovía??, escribe un forero, antes de enumerar alerta amarilla, naranja y centros comerciales y colegios cerrados. La tercera es la del cálculo: un participante recuerda que antes de la DANA llovía igual o más y no mandaban nada, y que cuando lo dice le llaman cuñado.
Hay quien apunta a la política: un forero atribuye las alertas en Valencia a la inquietud del gobierno autonómico por no cargar con una desgracia. Y hay quien pide no desmontar el sistema entero, sino quitarle el ruido: avisar sí, pero no a cualquier hora.
Frente a eso, la versión más cínica la da quien sostiene que todo esto es para cubrirse las espaldas. Y el contrapunto menos esperado: a un forero le gustan las alertas, dice, porque le hacen sentirse importante.
Qué cambia respecto a antes
El modo avión deja de ser la única vía. En este tramo aparecen el reinicio, el modo desarrollador, el adb, el root y hasta los cambios de sistema operativo. La conversación se ha vuelto un manual.
Se consolida una predicción: un forero da por hecho que cada vez que llueva en Levante llegará aviso, y llama a acostumbrarse. Ninguno de los que esquivan dice que vaya a volver al sistema.
Entra material nuevo: el corte de la línea en Castellón contado como experiencia de viaje, el despertar de madrugada en Murcia y el cálculo de litros de la semana.