Bueno. Si te sirve de consuelo, mi padre habrá quemado más de 100.000 euros en un secarral de olivos que compró en plena burbuja (2006) y que no ha tenido agallas de rentabilizar. Era una hectárea de olivos asalvajados sin agua. Está a 45 minutos en coche por autovía de nuestra casa. Yendo varias veces por semana, échale cuentas de lo que se ha dejado en gasoil en 15 años. Más luego sembrar más olivos, abrir el pozo, poner el depósito de agua, poner riego, pesticidas, hacer algún cobertizo, motoazada, tractor... por no mencionar la de horas, horas, horas y horas de trabajo que ha echado allí, absolutamente para nada. Con decir que los primeros años no produjo nada, que luego el año que más aceitunas dio fueron 2.200 kilos, y que el resto de años ha solido dar menos de 600, creo que te haces una idea. Eso sí, mi padre no se endeudó. Pero fue un pésimo inversor, claro. No fue una pobre víctima de las circunstancias: fue un ignorante que pensó que podría rentabilizar la guano esa. O bueno, es que ni lo pensó siquiera, se lanzó a comprarla y a trabajar en ella como un burro que da vueltas a una rueda de molino.
Así que en fin, lo tuyo podría haber sido peor. ¿Y cómo que no conocías Bayer, Amazon o Inditex, hombre de Dios? Yo lo habría metido en acciones de Danone. Blue chip con valoración atractiva y dividendo interesante (un 3% o por ahí). Y si no te fías de apostarlo a una empresa (razonable, y más si no manejas de análisis fundamental), pues a un ETF. O algún conglomerado de calidad tipo Berkshire Hathaway.
Felicidades por los nenes. Qué envidia me das. Ojalá tener una coneja con la que tener gazapos.
¿Pero sigues teniendo las acciones de telefónica? Entiendo que sí, no has dicho que las hayas vendido.