Doge: de meme a moneda del pueblo según un inversor
¿Puede un meme convertirse en la moneda del pueblo? Eso es lo que se pregunta cualquiera que vea a Elon Musk tuiteando sobre Dogecoin mientras el precio se desploma. En este hilo, un inversor confeso de Doge —que dice tener también BTC y ETH— explica su teoría: Musk no busca inflar el precio, sino que Doge se convierta en la moneda del pueblo y se deje de depender de los «villains». Mientras, el precio cae de 0,71 a 0,16 dólares y los comentarios oscilan entre el «a 100.000 mínimo» y el «un tonto y su dinero nunca duran mucho juntos».
La teoría del Doge del pueblo
El planteamiento inicial es tan simple como ambicioso: Musk tuitea sobre Doge porque quiere que la comunidad perruna crezca y que la moneda se convierta en un medio de pago popular. El autor del mensaje inicial reconoce haber metido «una cantidad fiat que duele perder, pero que no va a arruinar mi vida». No es un fanático: tiene más BTC y ETH que Doge. Su tesis es que Musk no busca manipular el mercado, sino crear una alternativa a las criptomonedas controladas por élites que él llama «villains».
La respuesta no se hace esperar. Un comentarista sentencia que Doge no llegaría a 100 dólares «ni con la capitalización de Bitcoin». Otro ironiza con que hay que esperar a los 100.000. Y un tercero avisa: «Un tonto y su dinero nunca duran mucho tiempo juntos». La división es total entre los que ven una oportunidad histórica y los que ven una trampa para incautos.
¿Qué pasa con el precio de Dogecoin?
Los datos del hilo son implacables. Se menciona una entrada a 0,0782 dólares, un pico de 0,71 y una caída hasta 0,16. En medio, un usuario confiesa haber comprado a 0,595 con stop loss cerca de la compra. Otro calcula que ha bajado «casi 0,20 desde ayer». La volatilidad es brutal y los mensajes lo reflejan: desde el «me salí rascando» hasta el que mantiene 2.400 Doge comprados a 0,0782 y dice que sigue en beneficios si vendiera.
La discusión derivó hacia la utilidad real de la moneda. Un participante sostiene que «todas las monedas valen 0» y que el valor se lo da su utilidad o su comunidad. Por eso él invirtió en BNB y Cake. Frente a eso, el argumento de los desarrollos técnicos: la API Rosetta, la posible listada en Coinbase, la reducción de fees y un puente con Binance Smart Chain. Datos que, según los más optimistas, convertirían a Doge en algo más que un meme.
El papel de Elon Musk y SpaceX
El detonante de la euforia es el anuncio de que SpaceX lanzará un satélite financiado íntegramente con Dogecoin. La misión se llama DOGE-1 y está prevista para principios del año siguiente. «DOGE ha demostrado ser una moneda digital rápida, fiable y criptográficamente segura», dice el comunicado de Geometric Energy Corporation. Para los defensores, esto valida la moneda como medio de pago real. Para los escépticos, es puro humo: «elon ya habrá vendido todo en máximos, os ha utilizado».
Musk tuitea que Doge debería acelerar el tiempo de bloque 10X, aumentar el tamaño de bloque 10X y reducir las comisiones 100X. «Entonces gana sin discusión», escribe. Un usuario le responde con un cálculo: si se crean 10 veces más bloques, se minarían 100.000 doges por minuto. La respuesta de Musk no se hace esperar: «Para los que son malos en matemáticas, 100X más volumen de transacciones con 100X menos comisiones significa que las comisiones totales ganadas se mantienen igual».
La comunidad perruna contra los haters
El hilo también es un pulso entre comunidades. Los bitcoiners, según el autor inicial, «escupen bilis en Twitter» contra Musk. Él responde con un tuit del propio Musk: «Los hilos obnoxios como este me hacen querer ir con todo a Doge». La tensión entre maximalistas de Bitcoin y defensores de Doge recorre todo el debate. «Mis dieses a los bitcoiners que saben aguantar sin insultar y sin bilis», escribe el inversor, que insiste en que también tiene BTC.
Mientras, la realidad del mercado golpea: el precio cae a 0,16 y algunos se consuelan con el largo plazo. «En vista de que la ostia es generalizada y que sí o sí en enero de 2022 tenemos el doge-1, lo mejor ahora es dejarlo en algún interés fijo y olvidarse hasta mínimo noviembre», aconseja un participante. Otro sentencia: «Hasta que no vendes no tienes beneficios». La comunidad perruna aguanta, pero el escepticismo gana terreno.
Al final, la pregunta no es si Doge llegará a 100 dólares, sino si alguien que compró a 0,59 seguirá teniendo estómago para aguantar cuando el precio baje a 0,16. La fe en Musk mueve montañas, pero también vacía carteras. Do Only Good, dicen. A ver quién se lo cree.