Las trampas legales que un foro atribuye al Gobierno para no soltar el poder
La sospecha circula con fuerza: cualquier decisión que tome el Gobierno será una trampa. Así arranca un análisis colectivo que intenta anticipar los movimientos legales con los que el Ejecutivo podría perpetuarse. El punto de partida es la
Diputación Permanente, el órgano que sustituye al Pleno cuando la Cámara está disuelta o su mandato ha expirado. Su función incluye convalidar decretos-leyes, autorizar estados de alarma, excepción y sitio y distribuirse de forma proporcional entre los grupos parlamentarios.
Qué es la Diputación Permanente y por qué preocupa
La hipótesis más repetida sostiene que el Ejecutivo podría disolver las Cortes, convocar elecciones y, ya en funciones, aprobar un decreto ómnibus que la Diputación Permanente tendría que aceptar o rechazar en bloque. Sin enmiendas. Sin margen. Un todo o nada donde se mezclarían leyes de vivienda, la conocida como ley de nietos y medidas que los socios parlamentarios no podrían tumbar sin cargarse el paquete entero. El mecanismo, según este análisis, convertiría el trámite en una
trampa de trilero.
Ceuta, Marruecos y el estado de sitio
Otra línea de sospecha apunta a la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla. Se especula con que un nuevo incidente fronterizo pudiera servir de excusa para declarar el estado de sitio y permanecer en el poder. La diferencia técnica no es menor: el estado de excepción tiene una temporalidad de un mes, mientras que el de sitio no la tendría. La secuencia que se describe incluye movilización de personas hacia la frontera, disturbios en Madrid y una respuesta que se atribuiría a la derecha y a la Corona.
Pucherazo, elecciones y control judicial
El catálogo de escenarios incluye convocar elecciones un viernes en lugar de un domingo, ilegalizar a un partido, debilitar el poder judicial y plantear los comicios como un plebiscito entre monarquía y república o entre Estado federal y Estado unitario. También se menciona la posibilidad de negarse a abandonar el poder e incendiar las calles como presión de fondo.
Vivienda, cortina de humo y ley de nietos
El decreto de vivienda aparece en el centro de todas las quinielas. Hay quien sostiene que su rechazo ya estaba pactado con los socios nacionalistas para montar un teatro de protestas en la Puerta del Sol y en otras ciudades. La teoría del
fin de semana para la reflexión del presidente encaja en ese guion. La alternativa que se apunta es aprobar una nueva ley de nietos con otro nombre y mantenerla vigente hasta las elecciones. La vivienda, en esta lectura, sería una cortina de humo: entre los diputados habría una media de seis o siete propiedades en alquiler, de modo que confiarían en que el PP derogue la norma después.
Confinamiento y patógeno ruso
No falta quien no descarta un nuevo patógeno ruso y un confinamiento oportuno. Ya salió bien una vez, se argumenta, y permitiría gobernar
casi sine die con decretazos. La referencia a Maquiavelo cierra el círculo: su libro, dicen, ha quedado en la sección infantil después de esto.
El análisis se atasca en un punto: ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada y todas dependen de que el Ejecutivo decida mover ficha primero. Hasta entonces, la única certeza es la sospecha.