Centeno se presenta en el foro y la foto de la prueba desata el caos
El 14 de septiembre de 2015, un usuario con el nick «roberto centeno» abre un hilo en la sección de Bolsa e inversiones. «Hola, soy roberto centeno y escribo aqui para dar máxima difusión a mis artículos», escribe. Y pega su primer texto firmado junto a Antonio García-Trevijano. En menos de 48 horas, el hilo pasa de 0 a 400 mensajes. La comunidad se parte en dos: los que le reciben como a un mesías y los que piden pruebas. La foto que debía zanjar la duda la lía más.
Qué se ha sabido
El usuario publica dos artículos: el primero,
El derecho a decidir no existe en la nación española, firmado con García-Trevijano y fechado el 14.09.2015. El segundo,
Deuda de Madrid: ¿Despilfarro o corrupción?, enlazado por otro forero. El moderador del foro, Goodbye, asegura que la identidad está verificada: «El sr Centeno enviará una prueba de identidad en cuanto pueda», dice primero. Luego sube una foto de un portátil con el foro abierto. La imagen corre por el hilo. Un forero la pasa por
FotoForensics y el análisis no aclara nada: unos ven manipulación, otros sobreexposición. Goodbye insiste: «Me la he enviado por whatasapp y la he subido al tinypic». El hilo se chinchetea. Calopez, administrador, lo fija «por unos días». El contador de agradecimientos del primer mensaje supera los 300.
Dónde está la bronca
La pelea no es sobre economía, es sobre identidad. Un bando da por buena la palabra de Goodbye y la foto. Otro exige una prueba en directo: que lo mencione en su próximo programa de radio, que diga una palabra clave, que publique desde su cuenta de Twitter. «¿Y cómo sabemos qué usted?», pregunta Monty. «Una forma de comprobarlo es que publique allí que va a participar en este foro». La respuesta de Goodbye no convence a todos. «Seguro al 99% pero puedo hacer una llamada y confirmarlo al 100%», dice. Y ahí salta la liebre: Arnaldo Romero llama por teléfono a un Roberto Centeno que aparece en Páginas Blancas. «Se mostró sorprendido por este asunto y aseguró que ni conocía este foro ni, desde luego, había intervenido», cuenta. El foro entra en cortocircuito. Unos creen que ha llamado a la persona equivocada. Minsky Moment lo apunta: «Se llama Roberto Centeno González, no Roberto Centeno Bedia, que es el único que sale en páginas blancas si buscas rellenando solo primer apellido». La duda se instala. El propio Arnaldo Romero rectifica a medias: «Bues o es un trolleo vrutal o contamos con la intervención de un grande entre los grandes».
Qué cambia respecto a antes
Antes de este hilo, Centeno era un nombre que se citaba en el foro cuando alguien colgaba sus artículos. Ahora hay una cuenta que dice ser él. El asunto entra en el terreno de la verificación: la foto, el análisis forense, la llamada telefónica. La predicción que se lanzó nada más abrirse el hilo —«Tochovista ha muerto, que viva Centeneitor»— se cumple en parte: el hilo se convierte en el más comentado del día. Pero la identidad queda en el aire. Goodbye mantiene la versión oficial. Los escépticos siguen pidiendo una señal en directo. El hilo no se cierra. La chincheta sigue puesta.
El cálculo que nadie firma
En medio del jaleo, un forero rescata un texto antiguo de Centeno sobre preferentes. El debate se encona: unos dicen que las recomendó, otros que avisó de que eran un timo. No hay acuerdo. La hemeroteca se cita como prueba en ambas direcciones. El hilo se va por las ramas: fracking, nucleares, independentismo. Cada intervención del usuario se espera como agua de mayo. No llega ninguna más allá de los dos artículos pegados. Eso alimenta a los que creen que solo ha venido a difundir y no a debatir.