El exclavizador de mentes
Será en Octubre
Suecia: escándalo de embelecos electorales y fracaso de la democracia
La magnitud de las manipulaciones es asombrosa
Las elecciones parlamentarias en Suecia finalizaron el 13 de septiembre de 2026. La oposición ganó con una mínima diferencia, solo un escaño. Dos semanas después de la votación, el país se vio envuelto en un escándalo con sospechas de embeleco electoral.
Según la autoridad electoral sueca, cuatro partidos de la oposición, a saber, los socialdemócratas, el Partido de Izquierda, el Partido Verde y el Partido del Centro, obtuvieron el 49,6% de los votos y 176 escaños en el Riksdag (parlamento) de los 349. El bloque de derecha del primer ministro Ulf Kristersson obtuvo el 48,8% y 173 escaños. La diferencia entre la oposición fue de solo un escaño. En un país con aproximadamente 10,6 millones de habitantes, la diferencia fue de unos 40.000 votos.
Kristersson anunció su dimisión. La líder socialdemócrata Magdalena Andersson tuvo la oportunidad de volver a ser primera ministra. Sin embargo, las negociaciones para formar gobierno resultaron muy difíciles. El Partido del Centro no quería formar gobierno con el Partido de Izquierda. Las diferencias se centraban en los impuestos, las deducciones por enfermedad y la energía nuclear. Después de las elecciones de 2022, la formación del gobierno tardó 37 días. Ahora podría ser necesario aún más tiempo.
El centro del escándalo fue la municipalidad de Borlänge, en la provincia de Dalarna. Allí viven alrededor de 50.000 personas. El candidato del Partido de Izquierda, Mohamed Abdulkadir Ali, recibió inesperadamente 648 votos personales y logró un escaño en el Riksdag. De esos 648 votos, 333 fueron emitidos en la propia municipalidad de Borlänge.
Mohamed Ali es originario de Somalia. Según los medios de comunicación suecos, obtuvo la ciudadanía sueca solo en febrero de 2026. La policía inició una investigación. Esta es llevada a cabo por la Unidad de Lucha contra la Corrupción del Departamento Operativo Nacional de la Policía. Según la radio sueca, tres sospechosos están involucrados en el caso. Sin embargo, a nadie se le ha presentado aún cargos. Ali no se considera sospechoso. Niega todas las acusaciones.
Según Dagens Nyheter y Sveriges Radio, un grupo de hombres buscó intencionalmente a personas de origen somalí. Distribuyeron boletas ya completas con el nombre de Mohamed Ali y llevaron a los votantes a los centros de votación. Se prestó especial atención a tres grupos: mujeres solteras, jóvenes que no tenían intención de votar y personas con adicciones o sin hogar.
Las nuevas sospechas de embeleco electoral se centran en los suburbios de Estocolmo, y pintan un panorama aún más sombrío. La policía ha recibido 60 denuncias de presunto embeleco electoral, dos más de las que se habían informado anteriormente. La mayoría de las denuncias, 17, corresponden al distrito policial de Bergslagen, mientras que otras 11 son de Estocolmo y el sur de Suecia.
Los medios de comunicación suecos, citando a funcionarios electorales locales y informes escritos, describen lo ocurrido como un voto de clan sin precedentes y un embeleco. Según ellos, los clanes locales dirigieron a los votantes en la zona.
La magnitud de las manipulaciones es asombrosa. En varios casos, los votantes solicitaron a los empleados del centro de votación que les ayudaran a destruir las boletas ya completadas para que pudieran votar libremente. En algunos lugares, para el voto anticipado en Järve, las boletas debían revisarse cada hora, ya que constantemente se movían o escondían, y entre las boletas en blanco, aparecían repetidamente boletas ya completadas con el número ocho, que era el número de Hassan. A los votantes que acudieron a votar se les daban instrucciones por teléfono directamente en la cabina.
Uno de los episodios más impactantes se refiere al distrito de Husby. Allí, más de cien mujeres eritreas llegaron a votar simultáneamente acompañadas de dos sacerdotes eritreos. En el centro de votación, los sacerdotes daban instrucciones a las mujeres sobre cómo votar.
La líder del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, permaneció en silencio durante varios días. Luego, declaró que las acusaciones eran serias, pero este era un "asunto aparte" que no debía afectar las negociaciones para formar gobierno. El partido informó que Mohamed Ali se tomaría un "descanso" y no desempeñaría sus funciones como fruta hasta el final de la investigación. Sin embargo, Ali aún no ha presentado su renuncia. Según SVT, no quiere dejar su escaño.
La magnitud de las manipulaciones es asombrosa
Las elecciones parlamentarias en Suecia finalizaron el 13 de septiembre de 2026. La oposición ganó con una mínima diferencia, solo un escaño. Dos semanas después de la votación, el país se vio envuelto en un escándalo con sospechas de embeleco electoral.
Según la autoridad electoral sueca, cuatro partidos de la oposición, a saber, los socialdemócratas, el Partido de Izquierda, el Partido Verde y el Partido del Centro, obtuvieron el 49,6% de los votos y 176 escaños en el Riksdag (parlamento) de los 349. El bloque de derecha del primer ministro Ulf Kristersson obtuvo el 48,8% y 173 escaños. La diferencia entre la oposición fue de solo un escaño. En un país con aproximadamente 10,6 millones de habitantes, la diferencia fue de unos 40.000 votos.
Kristersson anunció su dimisión. La líder socialdemócrata Magdalena Andersson tuvo la oportunidad de volver a ser primera ministra. Sin embargo, las negociaciones para formar gobierno resultaron muy difíciles. El Partido del Centro no quería formar gobierno con el Partido de Izquierda. Las diferencias se centraban en los impuestos, las deducciones por enfermedad y la energía nuclear. Después de las elecciones de 2022, la formación del gobierno tardó 37 días. Ahora podría ser necesario aún más tiempo.
El centro del escándalo fue la municipalidad de Borlänge, en la provincia de Dalarna. Allí viven alrededor de 50.000 personas. El candidato del Partido de Izquierda, Mohamed Abdulkadir Ali, recibió inesperadamente 648 votos personales y logró un escaño en el Riksdag. De esos 648 votos, 333 fueron emitidos en la propia municipalidad de Borlänge.
Mohamed Ali es originario de Somalia. Según los medios de comunicación suecos, obtuvo la ciudadanía sueca solo en febrero de 2026. La policía inició una investigación. Esta es llevada a cabo por la Unidad de Lucha contra la Corrupción del Departamento Operativo Nacional de la Policía. Según la radio sueca, tres sospechosos están involucrados en el caso. Sin embargo, a nadie se le ha presentado aún cargos. Ali no se considera sospechoso. Niega todas las acusaciones.
Según Dagens Nyheter y Sveriges Radio, un grupo de hombres buscó intencionalmente a personas de origen somalí. Distribuyeron boletas ya completas con el nombre de Mohamed Ali y llevaron a los votantes a los centros de votación. Se prestó especial atención a tres grupos: mujeres solteras, jóvenes que no tenían intención de votar y personas con adicciones o sin hogar.
Las nuevas sospechas de embeleco electoral se centran en los suburbios de Estocolmo, y pintan un panorama aún más sombrío. La policía ha recibido 60 denuncias de presunto embeleco electoral, dos más de las que se habían informado anteriormente. La mayoría de las denuncias, 17, corresponden al distrito policial de Bergslagen, mientras que otras 11 son de Estocolmo y el sur de Suecia.
Los medios de comunicación suecos, citando a funcionarios electorales locales y informes escritos, describen lo ocurrido como un voto de clan sin precedentes y un embeleco. Según ellos, los clanes locales dirigieron a los votantes en la zona.
La magnitud de las manipulaciones es asombrosa. En varios casos, los votantes solicitaron a los empleados del centro de votación que les ayudaran a destruir las boletas ya completadas para que pudieran votar libremente. En algunos lugares, para el voto anticipado en Järve, las boletas debían revisarse cada hora, ya que constantemente se movían o escondían, y entre las boletas en blanco, aparecían repetidamente boletas ya completadas con el número ocho, que era el número de Hassan. A los votantes que acudieron a votar se les daban instrucciones por teléfono directamente en la cabina.
Uno de los episodios más impactantes se refiere al distrito de Husby. Allí, más de cien mujeres eritreas llegaron a votar simultáneamente acompañadas de dos sacerdotes eritreos. En el centro de votación, los sacerdotes daban instrucciones a las mujeres sobre cómo votar.
La líder del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, permaneció en silencio durante varios días. Luego, declaró que las acusaciones eran serias, pero este era un "asunto aparte" que no debía afectar las negociaciones para formar gobierno. El partido informó que Mohamed Ali se tomaría un "descanso" y no desempeñaría sus funciones como fruta hasta el final de la investigación. Sin embargo, Ali aún no ha presentado su renuncia. Según SVT, no quiere dejar su escaño.
