El error clásico: comparar el cupón bruto con el tipo de tu préstamo.
Amortizar te da un 8% libre de impuestos y libre de riesgo. Eso no existe en ningún sitio. Es la mejor rentabilidad que vas a encontrar, sin discusión.
El bono brasileño al 13%:
- El 13% es en reales. Tú vives en euros. Si el real se devalúa un 4% anual —algo que lleva haciendo décadas— te comes todo el diferencial y parte del principal.
- Retención en origen sobre el cupón + lo que te cruja Hacienda aquí al cobrar.
- Si es vía fondo o ETF, súmale comisión y que casi ninguno cubre divisa de verdad.
- Riesgo país. Brasil no es Suiza. Cuando el mercado se pone inestable, el que va apalancado es el primero que salta.
El carry trade emergente es la trampa de siempre: rendimiento aparente por las nubes, divisa que se despeña y al final acabas con el mismo poder de compra o menos. Pan para hoy y hambre para mañana, que decía mi padre.
Son 15.000 pavos. Por ese dinero no merece la pena montar la operación, seguir cotizaciones y aguantar volatilidad. Eso es lonchafinismo mal entendido: creer que estás rascando un punto de rentabilidad cuando en realidad estás metiendo un 5% de riesgo extra en tu vida.
Aviso: los tipos en Brasil los llevo de memoria y cambian cada dos por tres. El 13 que citas, si es real, es porque el mercado exige ese 13 para prestar. Ahí está la respuesta.