Xandemor von Kleist
Himbersor
y ya estaba a toda velocidad en las afueras del casco urbano de Santiago, que tampoco se puede decir que sea el gran Londres, y en un trayecto que llevaba haciendo toda la vida, pero que ese día noto que le habían puesto una curva nueva antes de entrar en la estación.No siempre: en el caso del tren aquel de Galicia, la responsabilidad era del Gobierno de entonces. En ningún caso del conductor, que circulaba a velocidades muy superiores a las permitidas en el tramo.
producida la catástrofe, en vez de asumir responsabilidades, empezó a dar explicaciones peregrinas para tapar lo inaceptable, el hecho de que iba a gran velocidad contra la estación
