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El español que iba a Alemania no vivía de ayudas y retornaron a sus países de origen a diferencia de otros forasteros.¿Llegaban a Alemania sin papeles?
¿Pedían ayudas sin trabajar?
La inmi gración nunca es sinónimo de delincuenciaInmi gración no es delincuencia: el caso de los españoles en Alemania en los años sesenta
La tasa de delitos de los emigrantes de España era incluso inferior a las de los nacidos en Alemania
Uno de cada diez presos en España es de Jovenlandia (y subiendo)
Luis Cano
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La inmi gración no es sinónimo de delincuencia. El mejor ejemplo ello es la emigración española de los años sesenta del siglo XX en Alemania. Su integración y respeto a las normas fue tal que su tasa de delincuencia no sólo era la más baja entre las grandes comunidades extranjeras, sino incluso inferior a la de los propios alemanes, según recogen los informes policiales de la antigua Alemania Federal.
A lo largo de la década de 1960 y principios de 1970, el porcentaje de delincuentes españoles con respecto a su población residente en la República Federal de Alemania (RFA) se mantuvo muy por debajo de los cinco países de origen extranjero mayoritarios (Italia, Grecia, España, Turquía y Yugoslavia). Incluso por debajo de la tasa de delincuencia de la propia población nativa alemana.
La tasa de delincuencia de los españoles era del 1,14 %, inferior a la de italianos (2,18 %), griegos (2,33 %), turcos (3,57 %) y yugoslavos (7,82 %). La tasa de delincuencia de los españoles era la mitad que la de los alemanes de edad laboral (entre 18 y 65 años), situada en el 2,24 %.
LA TABLA EN EL ARTÍCULO DE EL DEBATE
Tabla: El DebateFuente: Estadística Policial de Incivil de 1965 de la Oficina Federal de Investigación Incivil de la República Federal de AlemaniaCreado con Datawrapper
Los datos pertenecen al informe de 1965 de la Estadística Policial de Incivil elaborado por la Oficina Federal de Investigación Incivil (BKA, por sus siglas en alemán) de la antigua Alemania Federal. En el informe de ese año se recoge un estudio detallado de las cifras de delincuencia comparadas con la población residente de cada país. Los resultados arrojan conclusiones incuestionables sobre el excelente nivel de integración, baja conflictividad social y excelente conducta ciudadana de la comunidad española.
Cuando los españoles infringieron la ley, lo hicieron mayoritariamente con delitos leves o menores. Los robos simples (generalmente pequeños hurtos en comercios o almacenes) y las faltas por fruta de convivencia representaron más del 60 % de sus expedientes. Su implicación en delitos graves (homicidios, incluidos en grado de tentativa) fue históricamente residual, con proporciones inferiores al 0,5 % del total de conductas punibles, según el análisis de El Debate de los informes policiales anuales entre 1959 y 1973 en la RFA, cuando más de medio millón de españoles salieron a buscar trabajo a la Alemania capitalista.
La tasa de delincuencia de la población extranjera en Alemania en los años sesenta fue en aumento conforme crecía el número de forasteros. En el año 1960, los infractores extranjeros suponían el 2,3 % del total; en 1965, el 5,5 %; y en 1973, el 12,4 %, ya con Turquía como país de origen con más delitos entre los trabajadores extranjeros, o trabajadores invitados (Gastarbeiter), como se les denominó.
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Imagen del informe estadístico policial de 1965 de Alemania FederalEl Debate
Esa cifra queda muy lejos de las tasas actuales de incivil de la población foránea en Alemania. Según el último informe de la policía alemana, el 40,1 % de los delitos cometidos en el país fue por un ciudadano extranjero, con Turquía, Siria y Rumanía como principales países de origen de los infractores.
Factores de integración
Los índices de delincuencia de los diferentes grupos nacionales no respondían a factores intrínsecos de carácter nacional, sino fundamentalmente a las dinámicas de inserción social. A diferencia de otros grupos caracterizados por una presencia abrumadoramente masculina y soltera (como las primeras fases de la emigración turca y yugoslava), los españoles en la Alemania Federal presentaron unas proporciones más altas de inmi gración familiar. En 1965, el 28,7 % de los Gasterbeiter españoles eran mujeres. La presencia de cónyuges ejerció un poderoso control social informal.
Los forasteros españoles desarrollaron además sólidas redes de apoyo social y asociacionismo (centros españoles, misiones católicas), que amortiguaron el choque cultural y las dificultades lingüísticas. Esta cohesión interna contuvo las situaciones de desamparo o frustración, reduciendo la propensión al delito.
Un factor clave en la baja tasa de delincuencia española fue el respeto a las leyes de extranjería, residencia y pasaportes. Mientras que el colectivo yugoslavo registró tasas elevadas debido al quebrantamiento de leyes de extranjería (más de la mitad de sus delincuentes en 1965 se debió a esto), los españoles registraron índices insignificantes de irregularidad, debido a que su migración estuvo casi enteramente canalizada y legalizada a través del Instituto Español de Emigración.
El pico de casi 300.000 españoles residentes en Alemania en 1973 descendió abruptamente con la crisis del petróleo: una década después, la mitad ya habían regresado a España. El resto echó raíces, manteniendo la cifra estable hasta la crisis de 2008, cuando miles de españoles salieron de nuevo a buscar en Alemania el trabajo que no encontraban en España. Esta vez bajo el paraguas del Espacio Schengen y, de nuevo, sin problemas con la justicia. En el informe de la policía alemana de 2025, España, irrelevante en la estadística de incivil, ni siquiera aparece en listado de delitos según nacionalidad.
Lo que pasa en España es como si en Noruega por ser español te recibieran, te pusieran piso y 3000 al mes de paga. Pues habría muchos grupos dispuestos a ir a Noruega hasta acabar arruinando el país si se dejabaLa inmi gración nunca es sinónimo de delincuencia
Suiza o Emiratos están llenas de emigrantes
El artículo es demagogia pura
El problema es que España atrae a un forastero de bajo perfil, les regala pagas y servicios sociales aunque no aporten, a costa de los nativos que sí están pagando todos esos servicios sociales de su bolsillo
A los españoles que fueron a Alemania, nunca les dieron ninguna paga o trabajaban duro o se volvían para casa
El problema no es la inmi gración, son los incentivos políticos
Tampoco atraes inmi gración de alto nivel, porque legisla con políticas de ataque hacia los que sean más productivos, para regalar dinero a los más improductivos
Incentivas a los improductivos, recibes a los improductivos
Hay mucha gente que emigra, pero según los incentivos, los emigrantes de alto nivel se van a países como Suiza o Emiratos y los de bajo nivel a España a por su paga y servicios sociales gratis