Investigan al ejército en Ceuta por torturas a migrantes

Investigan al ejército en Ceuta por torturas a migrantes
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

Una veintena de partes médicos del Hospital Universitario de Ceuta, con identidad de las víctimas y de los facultativos, ya están en el Juzgado de Guardia. Son documento oficial y permiten investigar si militares españoles agredieron a migrantes tras la entrada de 70.000 personas desde Marruecos los pasados 30 y 31 de julio.

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Una veintena de partes médicos del Hospital Universitario de Ceuta, con identidad de las víctimas y de los facultativos, ya están en el Juzgado de Guardia. Son documento oficial y permiten investigar si militares españoles agredieron a migrantes tras la entrada de 70.000 personas desde Marruecos los pasados 30 y 31 de julio.

Hay un detalle que cambia el tono de todo. Hasta hace poco, las denuncias sobre golpes de uniformados españoles a migrantes en Ceuta se apoyaban en fotos, en testimonios protegidos y en audios. Material serio, pero con un agujero: no siempre se sabía quién era la víctima. Ahora el Juzgado de Guardia de Ceuta tiene en la mano una veintena de partes del Hospital Universitario de Ceuta. Papel oficial. Con nombre de paciente y con el facultativo que lo atendió. Eso es otra cosa.

Qué aporta un parte médico que no aporta un vídeo

Un parte hospitalario acredita la lesión, la fecha y la persona. No prueba por sí solo quién la causó, y conviene decirlo claro. Pero sí resuelve el problema que había frenado la investigación: identificar a los lesionados y poder tomarles declaración. En esos documentos constan las declaraciones de pacientes atendidos por lesiones que sostienen haber sido golpeados por soldados españoles que patrullaban la ciudad. La acusación es grave y está por aclarar. La diferencia es que ahora hay a quién preguntar.

El salto cualitativo no es menor. Las imágenes difundidas por redes y medios mostraban lesiones, pero una foto sin dueño no sostiene un procedimiento. Los 22 testimonios detallados que reunió Amnistía Internacional en su informe de septiembre, donde documentó «tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes» atribuidos a integrantes de la Legión y del Tercio de Regulares de Ceuta, se mantuvieron en el anonimato para proteger a los denunciantes. Comprensible. Y a la vez, un muro para el juez.

Los audios de Defensa y el problema de la burla

El 15 de ese mes, el Ministerio de Defensa trasladó al Juzgado de Guardia y a la Fiscalía varios audios difundidos por medios. En ellos, entre risas, supuestos militares destinados en la ciudad se jactaban de dar palizas a migrantes. El contenido es repugnante y su valor probatorio, limitado: sin víctima identificada, el juez tiene poco donde tirar. Es la diferencia entre un audio y un parte médico firmado.

La obligación que no depende de la buena voluntad

El derecho internacional humanitario obliga a los Estados a investigar de oficio cuando hay indicios de maltrato o tortura por parte de funcionarios públicos. No es una opción política ni un gesto de imagen. Y aquí los indicios existen: lesiones certificadas, denuncias y documentos oficiales en sede judicial. A las Fuerzas Armadas les conviene una investigación rápida y efectiva, entre otras cosas porque la alternativa es que se instale la sensación de que estos comportamientos se toleran. Eso hace más daño a una institución que cualquier sentencia.

La administración tendrá que extremar la vigilancia para cumplir con esas exigencias. Y el juzgado, aclarar si esas lesiones certificadas las provocaron militares españoles. Mientras no haya resolución judicial, cualquier conclusión sobre responsabilidades individuales es precipitada.

Datos clave
  • Una veintena de partes médicos del Hospital Universitario de Ceuta están ya en el Juzgado de Guardia de Ceuta, con identidad de víctimas y facultativos.
  • Los migrantes declaran en esos partes haber sido golpeados por soldados españoles en patrullas de vigilancia.
  • Amnistía Internacional documentó en septiembre «tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes» atribuidos a la Legión y al Tercio de Regulares de Ceuta, con 22 testimonios anónimos.
  • El 15 de ese mes, el Ministerio de Defensa remitió al juzgado y a la Fiscalía audios de supuestos militares jactándose de palizas.
  • La entrada de 70.000 personas desde Marruecos se produjo los pasados 30 y 31 de julio.
Fuente: elpais.com
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Solidario García

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La veintena de partes médicos remitidos por el Hospital Universitario de Ceuta al Juzgado de Guardia de Ceuta forman ya un material probatorio suficiente para abrir una vía de investigación que permita esclarecer si ha habido agresiones de militares a forasteros en la ciudad autónoma. En la documentación revelada por EL PAÍS figuran, con sus identidades, las declaraciones de pacientes atendidos en ese centro por lesiones que sostienen haber sido golpeados por soldados españoles que realizaban patrullas de vigilancia en la ciudad. Se trata de unas acusaciones de naturaleza muy grave, que deben ser aclarados completamente y, en su caso, ser depuradas las responsabilidades correspondientes.

Estos informes médicos constituyen un salto cualitativo en la solidez de las denuncias que, desde la entrada en Ceuta de 70.000 personas procedentes de Jovenlandia los pasados 30 y 31 de julio, han señalado a uniformados españoles golpeando indiscriminadamente a los migrantes, en imágenes distribuidas por las redes sociales y por algunos medios de comunicación. Amnistía Internacional difundió en septiembre un informe en el que documentaba “tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes” a los migrantes a manos de integrantes de la Legión y del Tercio de Regulares de Ceuta.

Sin embargo, a pesar de la publicación de fotos donde se veían claramente las lesiones y de 22 testimonios detallados, la organización defensora de los derechos humanos optó por mantener en el anonimato a los denunciantes para proteger su seguridad e identidad. El pasado día 15 el Ministerio de Defensa trasladó al Juzgado de Guardia de Ceuta y a la Fiscalía varios audios difundidos por los medios, en los cuales, entre risotadas y burlas, supuestos militares destinados en la ciudad se jactaban de propinar caricia y malos tratos a los migrantes. Pero, de nuevo, faltaban los datos de las víctimas dificultando notablemente una investigación judicial.

Sin embargo, no sucede así con los partes de hospital, que tienen valor de documento oficial, porque en ellos se refleja quiénes son las víctimas, así como los datos de los facultativos que los han atendido. Es decir, el juzgado ya dispone de elementos de indagación suficiente para poder aclarar si realmente esas lesiones –certificadas oficialmente—de los migrantes las provocaron militares españoles.

Es preciso no perder de vista que el derecho internacional humanitario obliga a los Estados a investigar de oficio los casos en los que existan indicios de maltrato o torturas por parte de funcionarios públicos. Y este caso claramente lo es. Conviene a todos, especialmente a las Fuerzas Armadas, una investigación rápida y efectiva sobre unos hechos gravísimos. No es admisible que se instale la sensación de que estos comportamientos se toleran. La administración tendrá que extremar la vigilancia para cumplir escrupulosamente con las exigencias del derecho internacional.
 
Un momento, un momento

¿La tortura es mala?

Porque si no recuerdo mal un querido amigo del PSOE rojo llamado OTEGUI fue condenado por secuestro y TORTURAS al secuestrado. Y por cierto el tal Otegui aun no ha pagado el dinero que debe a la familia del secuestrado, por lo que deberia volver a la carcel en mi opinion.

Ya se. Hay torturas buenas como las que ejercio Otegui, y torturas malosas.

Esa es la forma de pensar de la izquierda.
 
Es la consecuencia de poner a realizar labores de seguridad ciudadana a personas que no están formadas y que carecen de experiencia en la labor.

La seguridad ciudadana es labor de la Policía, no del Ejercito de Tierra.
 
Los forasteros traen bien aprendido el manual de los terroristas e igual que hacían los etarras, se autolesionan o acusan a las FAS de heridas que se causan en sus habituales peleas. Es de manual de primero de violencia extremista.
 

La carbonera​

Eran pequeños espacios en los que se cubría el suelo con virutas y pole de carbón. Allí se trasladaban a los presos después de haber sido mojados con agua muy fría, y se les arrojaba sobre ese lecho de carbón. El efecto era que quedaban totalmente impregnados y el efecto de las virutas era que les provocaba picores insoportables.

La verbena​

Era el nombre dado a un armario de metro y medio de alto, por medio metro de ancho y cuarenta centímetros de profundidad. A una altura de unos sesenta centímetros se colocaba un saliente de quince centímetros en el que se obligaba a apoyarse al preso que debía mantener una postura encogida y sin poder mirar hacia adelante. Allí se le obligaba a permanecer horas hasta que sus piernas dejaban de sujetarle.

El pozo​

Era un depósito de agua fría colocada en los patios de las checas. Sobre el depósito se colocaba una polea de la que se colgaba al preso. En ocasiones se le colgaba de los piés y se le bajaba, cabeza abajo, para provocarle periodos de agnea en un agua gélida. En otras ocasiones, se le colgaba de los brazos y se le mantenía sumergido en el agua gélida durante varios minutos, hasta terminar sumergiéndole la cabeza para impedirle respirar. En algunos casos los presos morían por asfixia antes de confesar.

(imagen visible para usuarios registrados)

La ducha​

Era una celda con desagues y con orificios en al menos dos de sus paredes. Por esos orificios se introducían mangueras que lanzaban agua muy fría a gran presión. La fuerza de los chorros era tal que llegaba a causar heridas y cortes a los presos.

La nevera​

Era una celda pequeña forrada de cemento poroso sobre la que se vertía despacio agua muy fría en pequeñas cantidades. El resultado era que se iba bajando la temperatura poco a poco hasta hacerla inaguantable. Los presos eran introducidos en ropa interior que, por efecto de la humedad, quedaba pegada al cuerpo de los detenidos aumentando la sensación de frío.

La campana​

Era un cilindro de cuatro metros de diámetro y algo más de dos metros de alto. Las paredes estaban forradas de alquitrán que recubrían paredes metálicas. En la parte superior un potente foco térmico daba una luminosidad insoportable y calentaba la estancia hasta superar los cincuenta grados de temperatura. A la vez, se introducían sonidos agudos y chirriantes que eran incrementados por el efecto de las paredes metálicas hasta hacerlos insoportables.
 
Ya se ha recuperado del ataque de canguelo de las últimas semanas.

El diario de Ana Patricia pues eso, para consumo exclusivo de komunistas dæ jenaro y otros semejantes.

Torturas dice. Ahora vienen con investigaciones.

¿Has dicho algo de las abusa y de la delincuencia masiva de los invasores en Ceuta? Ya tardas.

No te he oído decir nada de la oleada turística de aguas territoriales españolas por la flotilla del comendador de los mangantes y de los dementes. Ya tardas.

Y también ya tardas en comentar lo de la especuladora leridana acumuladora de biviendas, a la que no tiembla la mano a la hora de desahuciar. Eso entre otros cientos de miles de escándalos de esos que sacuden a tu desgobierno sociatista.
 

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