Israel se prepara para 100 drones y decenas de misiles iraníes
Irán ha comunicado a Estados Unidos, a través de la embajada suiza en Teherán, que atacará objetivos israelíes. La paradoja es de manual: avisar al adversario de que le van a caer misiles encima. Israel trabaja con ese escenario para las próximas horas, posiblemente el viernes, después de que un ataque contra el consulado iraní en Damasco matara a
siete militares iraníes el 1 de abril. Los funcionarios israelíes ya han transmitido a Washington que un ataque lanzado desde territorio iraní provocará respuesta.
Mientras el relato oficial habla de inminencia, las cancillerías mueven ficha. Israel ha cerrado temporalmente varias misiones diplomáticas y mantiene en
alerta máxima todas sus embajadas. Alemania ha pedido a sus ciudadanos que abandonen Irán de forma urgente y Lufthansa ha cancelado durante 24 horas los vuelos entre Alemania y Teherán. Son movimientos que no confirman nada y lo dicen todo.
Los tres escenarios que maneja Israel
La radio pública israelí Kan ha desglosado el abanico de represalias para el que se prepara el país, y ninguno es cómodo. El primero combina misiles, drones y cohetes lanzados desde Líbano, Siria, Irak y Yemen: el ataque llegaría desde varios frentes a la vez, lo que complica la intercepción. El segundo es el más temido:
misiles balísticos lanzados directamente desde Irán. El tercero es la infiltración de grupos armados por la frontera.
Entre los tres hay una diferencia de grado enorme. Un ataque coordinado desde terceros países permite a Teherán negar la autoría directa; un lanzamiento desde su propio suelo convierte el episodio en un choque entre Estados. Que Israel haga públicos los tres escenarios es, en sí mismo, un mensaje: no piensa quedarse mirando.
Las cifras del ataque que se anuncia
Dos funcionarios estadounidenses citados por CBS News han puesto número al peor escenario: Irán podría lanzar un ataque con
100 drones y decenas de misiles contra Israel. No es una capacidad teórica. Es el tipo de operación que satura los sistemas de defensa aérea por pura aritmética: interceptar un enjambre de ese tamaño exige multiplicar lanzadores, radar y munición en minutos.
El frente, además, no se limita a dos países. Milicias iraquíes afines a Teherán han advertido de que lanzarán la guerra contra las bases de Estados Unidos en la región si Estados Unidos ataca Irán, y han cifrado en 200.000 milicianos los dispuestos a participar. Irán, por su parte, habría advertido a Estados Unidos a través de tres países árabes que no se entrometa en su pulso con Israel, bajo amenaza de atacar las bases estadounidenses desplegadas en la zona.
Una represalia medida para recuperar la disuasión
Las fuentes iraníes citadas por Reuters insisten en un mensaje: la respuesta será limitada y tendrá por objetivo la disuasión. Lo único que concretan es que no hay preparativos para iniciar una guerra. A partir de ahí, cabe casi todo. Un asesor de la Guardia Revolucionaria ha ido un paso más allá y ha dicho al
Wall Street Journal que espera una forma de represalia para el jueves o el viernes y que Irán elegirá una acción
proporcional al ataque israelí en Damasco.
La palabra clave es proporcional. Traducido: golpear lo suficiente para salvar la cara sin abrir la puerta a una escalada que Teherán no quiere y probablemente no puede sostener. El problema es que la proporcionalidad la define quien recibe el golpe, no quien lo lanza.
Washington pide consulta previa y las cancillerías desalojan
Biden ha dicho que Estados Unidos estará al lado de Israel ante la creciente amenaza de un ataque iraní. La letra pequeña llega desde el otro lado: Washington ha pedido a Israel que le consulte
antes de lanzar una represalia militar contra Irán. Marco Rubio ha declarado que, si algo no lo impide en las próximas horas, Irán va a atacar Israel.
Los avisos a ciudadanos se han multiplicado. Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, India y Rusia han recomendado no viajar a Israel, Irán y los territorios palestinos ante una posible escalada. No es un indicador bélico, pero es el termómetro que usan las aseguradoras antes que los estados mayores.
Lo que circula sin verificar
Junto a los datos duros, en las últimas horas se han difundido afirmaciones sin confirmación oficial. Entre ellas, que Emiratos Árabes Unidos habría suspendido sus relaciones diplomáticas con Israel, extremo que no consta verificado por ninguna fuente institucional. También circulan imágenes de estelas y espirales en el cielo de Irak, Irán, Rusia e Israel, atribuidas a lanzamientos de misiles, y el anuncio ruso de una prueba de misil balístico intercontinental que habría sobrevolado Irán.
Conviene separar el grano de la paja. En un escenario de tensión máxima, el ruido informativo forma parte del repertorio: cada bando lanza su versión mientras el otro mide la respuesta. Y a diferencia de otras crisis que se quedaron en amago, aquí las piezas sobre el tablero —embajadas cerradas, vuelos suspendidos, avisos de viaje— son difíciles de recoger sin coste político.
¿Represalia calculada para cerrar el episodio, o prólogo de algo que ya nadie controla?