Eso lo he conseguido. Vivir en una de las mejores zonas de Sevilla y pagando unos 140 euros de piso (80 de comunidad y 60 de hipoteca que me podría quitar cuando quiera, pero que se extingue en 2030).
Pero claro, para llegar a eso: Tuve que meterme en un minipiso en el año 97, 2º sin ascensor, de los del instituto de la vivienda, del año 62, vivir en él durante 18 años porque la vivienda no paraba de subir, esperar a que la vivienda fuera más asequible, comprar cuando la vivienda era asequible, que era mi momento económico más delicado, gracias a los ahorros de haber vivido en el minipiso, hacer obra y tener que meterme en préstamos, pasar fatigas y tener que vender el minipiso para poder salir de la miseria. Cosas que evidentemente, en otras circunstancias más favorables, no se hicieron. Y ahora vienen algunos a hacer una defensa férrea de una actitud irresponsable.