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Jacob Coxon (ingeniero de Anthropic) dimite porque “la IA podría cancelarnos a todos al final de esta década”.
Hay que integrar también la IA en los sistemas de lanzamiento de misiles nucleares, porque el que no lo haga se encuentra en desventaja ante un posible ataque nuclear total del adversario. Solo tienes unos minutos para decidir si estas sufriendo uno de esos, asi que hay que tomar la decisión rápido.
¿Podemos confiar en que el oficial de guardia esté preparado y dispuesto para iniciar el contra ataque?
Evidentemente no te la puedes jugar a esa carta, solo una IA con control total, es capaz de decidir sin miramientos.
La potencia que NO integre IA, es prácticamente como si estuviese indefensa, como si no tuviese esos misiles nucleares. Así que hay que integrar la IA sí o sí, para que esta poderosa arma siga teniendo su efecto disuasorio.
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Jacob Coxon, ex-trabajador de OpenAI y de Anthropic.
Jacob Coxon, de 27 años y también ex trabajador de OpenAI, dimite de su puesto en el laboratorio y denuncia que ambas empresas han relajado sus protocolos de seguridad ante la presión por seguir avanzando: “Ninguna otra actividad humana representa este nivel de peligro”.
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Jacob Coxon (Ex-Investigador de OpenAI) - Peligros de la SuperIA (Superinteligencia auto-mejorante, Singularidad Tecnológica):
Un investigador de Anthropic abandona la industria de la inteligencia artificial por temor a que el laboratorio y sus competidores estén compitiendo por construir sistemas que no s
Jacob Coxon, de 27 años y también ex trabajador de OpenAI, denuncia que ambas empresas han relajado sus protocolos de seguridad ante la presión por seguir avanzando: "Ninguna otra actividad humana representa este nivel de peligro"
www.eldiario.es
“Pronto serán sistemas sobrehumanos capaces de acceso no autorizado cualquier cosa, revolucionar cualquier campo y adquirir poder y recursos reales”, Advierte.
Que va. Este es otro actor en la película exagerada nivel Netflix que nos quieren vender para detener el desarrollo de la IA y con ello intentar evitar el estallido de la burbuja.
Me recuerda a aquella otra película que nos vendieron del chino que había tenido contacto con un pangolín.
Malos, Alien no, los malos de toda la vida que han encontrado el camino para interactuar con nosotros sin hacernos emplear voces raras, o vomitar sapos por la boca.
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Jacob Coxon, ex-trabajador de OpenAI y de Anthropic.
Jacob Coxon, de 27 años y también ex trabajador de OpenAI, dimite de su puesto en el laboratorio y denuncia que ambas empresas han relajado sus protocolos de seguridad ante la presión por seguir avanzando: “Ninguna otra actividad humana representa este nivel de peligro”.
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Jacob Coxon (Ex-Investigador de OpenAI) - Peligros de la SuperIA (Superinteligencia auto-mejorante, Singularidad Tecnológica):
Un investigador de Anthropic abandona la industria de la inteligencia artificial por temor a que el laboratorio y sus competidores estén compitiendo por construir sistemas que no s
Jacob Coxon, de 27 años y también ex trabajador de OpenAI, denuncia que ambas empresas han relajado sus protocolos de seguridad ante la presión por seguir avanzando: "Ninguna otra actividad humana representa este nivel de peligro"
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“Pronto serán sistemas sobrehumanos capaces de acceso no autorizado cualquier cosa, revolucionar cualquier campo y adquirir poder y recursos reales”, Advierte.
LA BATALLA FINAL DE LA IA: La verdad oculta detrás de la guerra tecnológica entre EEUU y China.
El sector de la inteligencia artificial y los mercados financieros globales afrontan un punto de inflexión estratégico marcado por el endurecimiento del pulso entre las grandes corporaciones tecnológicas y los Estados nación. En los mercados asiáticos y en la preapertura de Wall Street se han registrado caídas generalizadas lideradas por el sector tecnológico, destacando el retroceso de SoftBank superior al 13%, junto con números rojos en firmas de semiconductores, infraestructura de datos y valores vinculados a la energía nuclear. La corrección responde a las crecientes tensiones normativas ante el anuncio de iniciativas legislativas de regulación bipartidista en Estados Unidos, frente a las peticiones del sector privado tecnológico para establecer marcos de autorregulación.
Directivos y fundadores de firmas como Anthropic, OpenAI y xAI han planteado propuestas para moderar el ritmo de despliegue de los modelos avanzados de IA, alegando motivos de seguridad y proponiendo restricciones severas a la exportación de procesadores de alto rendimiento, el refuerzo de la ciberseguridad en laboratorios y la limitación de la técnica de destilación de modelos. Sin embargo, estas iniciativas han sido interpretadas por competidores internacionales y analistas de mercado como eventuales barreras de entrada destinadas a consolidar la posición de las empresas pioneras y retrat la salida a bolsa de actores clave como OpenAI.
En el plano geopolítico, las posturas de Washington y Pekín coinciden en rechazar una desaceleración de la carrera tecnológica. El Gobierno de los Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, sostiene que la hegemonía en inteligencia artificial es prioritaria para la seguridad nacional y descarta frenar la inversión en capacidad de cálculo o delegar el marco regulatorio de manera exclusiva en Silicon Valley. Por su parte, la Cancillería de China ha calificado las propuestas de restricciones avanzadas como un intento de impulsar una "guerra fría de la IA", argumentando que congelar el desarrollo actual perpetuaría las asimetrías tecnológicas existentes.
La atención de los inversores se desplaza hacia la reunión prevista entre las administraciones de Estados Unidos y China a finales de septiembre en Washington, donde la gobernabilidad de la inteligencia artificial, el control de las cadenas de suministro de microchips y los acuerdos de no proliferación tecnológica serán los ejes centrales del debate macroeconómico y geopolítico global.
El jefe de OpenAI respaldó reglas comunes y auditores independientes para la IA de frontera. “Ninguna presión competitiva estadounidense debería justificar la imprudencia”, escribió. Trump, un día antes: “Quien gane la IA, gana”.
El presidente de los Estados Unidos tilda de "fuerzas negativas" a los líderes de Silicon Valley que piden una pausa en el desarrollo tecnológico y antepone la hegemonía frente a China a la regulación
Alarma en los gigantes de la IA: frenan el ritmo de innovación y Trump entre en escena.
Los gigantes de la inteligencia artificial tambalean los mercados: Sam Altman confirma que OpenAI frena sus planes de salida a bolsa para este año tras las alertas de seguridad, mientras Dario Amodei (CEO de Anthropic) pide desacelerar el ritmo de innovación de los modelos más avanzados. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado de pleno las advertencias de Silicon Valley asegurando que Washington no puede arriesgarse a perder la carrera de la IA frente a China. Analizamos el choque entre las alertas del sector, las suspensiones de las grandes OPV y la visión de la Casa Blanca sobre el liderazgo tecnológico mundial.
China lanza la mayor alerta por la IA: Amenaza directamente su estabilidad política.
El ministro de Seguridad del Estado de China, Chen Yixin, ha lanzado una severa advertencia sobre los riesgos que supone el avance incontrolado de la inteligencia artificial para la seguridad nacional y la estabilidad política del país. Según informaciones de Bloomberg, la inteligencia china alerta de que potencias adversarias podrían utilizar herramientas de IA para vulnerar infraestructuras críticas y amenazar la seguridad institucional e ideológica de Pekín. Un paso clave que muestra la tensión entre la carrera de la IA y el control estatal en el escenario geopolítico mundial.
China exige una “barrera de seguridad” para la IA y enciende las alarmas con EEUU.
El ministro de Seguridad del Estado de China, Chen Yixin, ha hecho un llamamiento urgente para construir una "barrera de seguridad" en torno a la inteligencia artificial. En una declaración emitida por la Administración del Ciberespacio de China a través de WeChat, Pekín advierte que la IA se ha convertido en el eje central de la competencia tecnológica mundial y en el principal escenario de rivalidad entre superpotencias. El gobierno chino muestra su profunda preocupación por los riesgos políticos, de ciberseguridad y de estabilidad nacional asociados a la aceleración de esta tecnología. Analizamos el impacto de esta advertencia de Pekín en medio del pulso con Estados Unidos por la hegemonía digital y las implicaciones para los mercados de semiconductores y tecnológicas.
Jacob Coxon - SuperIA, Contacto con Civilización ET.
IA fuera de control: Comparan el avance de OpenAI con una civilización extraterrestre.
El investigador británico Jacob Coxon, exempleado de gigantes tecnológicos como OpenAI y Anthropic, ha lanzado una seria advertencia tras su dimisión: comparar el avance de la inteligencia artificial superinteligente con el contacto de una civilización extraterrestre incontrolable. Coxon denuncia que la carrera sin frenos entre laboratorios de IA por lograr la superinteligencia está relegando la seguridad global y advierte sobre los peligros reales de crear sistemas que superen la comprensión y el control de la humanidad.
Esto ocurre después de que el director de la empresa de IA pidiera ralentizar el desarrollo de la tecnología, citando riesgos "graves".
www.bbc.com
¿Por qué los gigantes de la IA piden que los regulen? El millonario negocio oculto detrás del miedo.
La carrera de la IA exige cientos de miles de millones y nadie ha demostrado aún cuánto devuelve cada dólar invertido en cómputo.
OpenAI y Anthropic crecen a una velocidad histórica, pero también necesitan cantidades de capital, energía, chips y centros de datos que desafían la economía tradicional del software. En este análisis sigo las cuentas de la inteligencia artificial de frontera: CAPEX, compute, valoraciones, posibles salidas a bolsa, formularios S-1, costes de cumplimiento y regulación de la IA. También reviso las propuestas de Dario Amodei, la posición de Sam Altman y la idea del regulatory moat para entender por qué frenar la carrera puede tener consecuencias financieras muy distintas de las que aparecen en los titulares.
La pregunta no es si los riesgos de la inteligencia artificial son reales. Lo son. La cuestión es qué incentivos aparecen cuando seguridad, competencia y necesidades de capital empiezan a mezclarse.
00:00 – Un investigador deja Anthropic y avisa del fin
01:05 – Por qué desconfiar cuando una industria pide regularse
03:28 – Jacob Coxson: quién es y qué denuncia al irse
04:46 – Agentes de OpenAI escapando: qué pasó de verdad
06:23 – Del riesgo real al relato: quién gana con el miedo
07:38 – OpenAI cierra altas de ChatGPT Pro por falta de cómputo
09:33 – Por qué la contabilidad de la IA funciona al revés.
11:36 – Valoraciones de un billón sin salir a bolsa
12:40 – Capital, liquidez y price discovery: qué esconde un S1
14:43 – Las preguntas de Wall Street que nadie quiere responder
16:43 – OpenAI en 2027 y Altman diciendo que 2026 no toca
19:01 – SB53 y umbrales de cómputo: a quién frena la ley
20:46 – Sarbanes-Oxley: cuando cumplir arruina al pequeño
22:14 – El 60% del capital riesgo y el lobby de Anthropic
24:01 – El plan de Amodei para frenar la carrera de la IA
26:15 – Qué gana el que frena: burn rate, capex y amortización
27:53 – Los ferrocarriles del XIX y la captura regulatoria
31:17 – China, control de chips y licencias para calcular
33:29 – Europa: cómo la seguridad acaba siendo control
36:24 – El negocio del miedo y quién paga la factura.