Milei impulsa jornada de 12 horas y despido sin indemnización
El Senado argentino dio luz verde a una reforma laboral que reescribe las reglas del juego para millones de trabajadores. El paquete habilita jornadas de hasta doce horas diarias, permite pagar parte del salario en vales o canastas de alimentos, elimina la indemnización por despido y cambia el criterio de las vacaciones: de un período estival cada tres períodos a uno cada tres años. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó un paro general de 24 horas mientras el texto pasaba a la Cámara de Diputados.
Qué cambia exactamente en la jornada y el salario
La jornada máxima semanal de 48 horas no se toca. Lo que se modifica es el reparto diario: de las ocho horas actuales se puede pasar a un máximo de doce mediante un sistema de «banco de horas». En la práctica, el trabajador puede encadenar jornadas maratonianas si la empresa necesita cubrir picos de producción, y compensar después con descansos que decide el empleador.
El proyecto recupera además la figura del salario en especie, rebautizado como «ticket canasta». Las empresas podrían abonar una porción del sueldo mediante prestaciones no dinerarias, como vales o canastas de alimentos. El pago en moneda extranjera también queda habilitado.
Vacaciones cada tres años y sin reanudación automática
El cambio más comentado afecta al descanso estival. La ley vigente garantiza un período vacacional en verano cada tres períodos trabajados. La reforma sustituye ese criterio por «cada tres años», lo que puede retrasar considerablemente el acceso a vacaciones en temporada estival. El abogado laboralista citado en el material advierte que se eliminan las interpretaciones más favorables al trabajador.
A esto se suma el fraccionamiento de las vacaciones en tramos no inferiores a siete días. El argumento que circula es que dos semanas seguidas son el mínimo para desconectar de verdad; con este esquema, ese umbral se pierde. Y hay un tercer giro: si el trabajador enferma durante las vacaciones, el plazo se interrumpe pero no se reanuda automáticamente. Una vez agotado el período original y dado el alta, debe reincorporarse y esperar a que el empleador decida cuándo reasignar los días no disfrutados.
El despido sin indemnización y el debate sobre el empleo
La eliminación de la indemnización por despido es el punto que más rechazo genera. Hay quien sostiene que los países con despido libre son los que menos paro tienen y que
Argentina va por buen camino: la pobreza se reduce, la hiperinflación se controla y la prima de riesgo baja. Enfrente, el argumento de que la precarización no ha traído mejores salarios ni más estabilidad, y que el trabajo eventual ya funciona en la práctica como un fijo discontinuo encubierto.
Las protestas y el pulso político
La CGT, que agrupa a más de seis millones de trabajadores en 34 federaciones, anunció una huelga general de 24 horas para coincidir con el inicio del análisis en Diputados. En paralelo, se han difundido imágenes de tensión en el Congreso y de protestas de policías que reclaman mejores condiciones salariales. Según un mensaje difundido en redes, el Banco Mundial ha proyectado que la tasa de pobreza caerá al 14,5% en 2026, una reducción del 33% desde que Milei asumió la presidencia.
El eco en España: banco de horas y vacaciones partidas
La reforma argentina se lee en España con la vista puesta en el propio mercado laboral. Hay quien recuerda que aquí el banco de horas ya existe de facto y que las vacaciones partidas son moneda común en sectores como la hostelería. La comparación con los países del norte de Europa, donde la jornada semanal es más corta, aparece una y otra vez. La pregunta que sobrevuela es si el modelo argentino es una anomalía o un anticipo.
Con estos mimbres, lo razonable es esperar que la conflictividad laboral en Argentina se intensifique a medida que el texto avance en Diputados. Si la experiencia de reformas anteriores sirve de algo, el calendario electoral acabará pesando más que cualquier argumento técnico. Pero eso, como tantas cosas en economía, está por ver.