Valeria Arango: la factura de 670.000 euros por un coma sin seguro en Australia
La biotecnóloga española Valeria Arango Trujillo, de 28 años, permanece en coma en el Royal Perth Hospital tras un accidente de tráfico el 14 de julio. Sus padres han denunciado que el consulado español les ofreció solo tramitar documentación, mientras la factura de los primeros 16 días asciende a 83.000 dólares australianos y la previsión para seis meses supera los 670.000 euros. Sin seguro médico, la familia afronta una deuda que puede arruinarlos.
La factura que crece sin cobertura
El padre de Valeria, Jon, detalló a los medios que el consulado calificó de «tomadura de pelo» su conversación con una representante. La única ayuda ofrecida fue la posibilidad de repatriación, pero los trámites no cubren los gastos acumulados. La joven viajó a Australia con visado de turista y, según la prensa local, el coche que conducía dio varias vueltas de campana, posiblemente al esquivar un canguro o una rama. El seguro del vehículo cubría a la acompañante, no a ella.
La sanidad pública australiana solo atiende sin coste a ciudadanos y residentes permanentes. Para el resto, los seguros privados son obligatorios, pero Valeria carecía de uno. «Uno decente para un año cuesta unos 300 euros», señalan quienes comparan precios; otros recuerdan que por 50 euros al mes se puede obtener cobertura básica. La falta de previsión ha desatado un debate sobre la responsabilidad individual y el papel del Estado.
Consulado y Estado: ¿deben pagar los españoles en el exterior?
El Ministerio de Exteriores español deja claro que la sanidad universal se aplica solo dentro de España. «En el extranjero, búscate la vida», resumen muchos. La familia, sin embargo, esperaba mayor apoyo diplomático ante una situación crítica. La recaudación online ha alcanzado 60.000 euros, pero está lejos del objetivo.
Mientras tanto, la amiga de Valeria que viajaba con ella sufrió tres vértebras rotas, la pelvis y un brazo, y también afronta gastos. La investigación policial no ha concluido, y no hay cámaras en la zona del siniestro.
La lección, para muchos, es clara: salir de España sin un seguro de viaje con cobertura sanitaria amplia es una ruleta rusa. En países como Australia, el coste de un coma puede superar el precio de una vivienda. Y el consulado, mal que pese, no es una mutua.