Un comentarista marroquí liga el efecto llamada a las agresiones
Un comentarista marroquí sostuvo en un programa de televisión, según quienes comentan el clip, que las regularizaciones de migrantes generan un efecto llamada y que ese fenómeno acaba traduciéndose en más agresiones en la calle. Según quienes comentan el clip en un foro, en su intervención defendió que una mujer que sale de noche sin compañía o bebida se expone a un riesgo evitable. En ese mismo hilo se da por hecho que la presentadora Susana Griso le respondió con dureza, negándose a aceptar cualquier vínculo entre la forma de vestir o las costumbres de una mujer y la violencia que pueda sufrir. El intercambio reabre dos discusiones que en España se cruzan con frecuencia: la política migratoria y el relato sobre la violencia sexual.
¿Qué es el efecto llamada que invocó el comentarista?
El efecto llamada es la tesis, defendida por parte de los participantes del hilo, según la cual cada proceso de regularización extraordinaria anima a más personas a intentar entrar de forma irregular, porque anticipan otra regularización futura. El comentarista la usó para explicar la presión sobre la frontera y enlazarla con una mayor inseguridad, según ese mismo relato.
En el hilo también hay quien sostiene lo contrario: que el efecto llamada es «un invento de la ultraderecha». Y entre quienes lo dan por bueno se repite que seis policías en la frontera no son culpa de Marruecos, ni tampoco el efecto llamada de la regularización.
La respuesta de Susana Griso en plató
En los comentarios se da por hecho que Griso rechazó que se normalice la idea de que una mujer asume un riesgo por salir de noche o por su forma de vestir. La línea que se le atribuye es la contraria a la del comentarista: el problema no estaría en la conducta de la víctima, sino en la del agresor.
Hay quien reprocha a la presentadora haber dado pábulo a la polémica en lugar de desmontarla de entrada. La discusión sobre su papel en el plató ha acabado pesando casi tanto como lo que se dijo en él.
El argumento que se cae solo: la agresión no depende de la ropa
El contraste más citado es también el más incómodo para la tesis del comentarista: hay quien recuerda que las agresiones sexuales se cometen también contra mujeres mayores dentro de sus propias casas, en plena madrugada y sin salir a la calle. Si eso ocurre, el vínculo entre vestimenta o nocturnidad y agresión no se sostiene.
La idea que se repite entre estas voces es que ninguna conducta de una mujer justifica que sea agredida, y que poner el foco en lo que hacía la víctima es el mecanismo que, a su juicio, hay que desterrar.
Frontera, devoluciones y el pulso con Marruecos
En paralelo al asunto de las mujeres, sobrevuela el capítulo migratorio. Según uno de los participantes en el hilo, Marruecos se comprometió ante la Unión Europea a aceptar a quienes entraron, incluidos los que no son marroquíes, y la pregunta pendiente es por qué el Gobierno español no activa esas devoluciones. Nadie en el intercambio aportó un dato que cierre la discrepancia, y el asunto sigue abierto.