Junts exige que Cataluña quede fuera del reparto de menores de Ceuta
La crisis migratoria de la semana pasada en Ceuta ha reabierto la negociación más delicada de la legislatura: el reparto de menores no acompañados entre comunidades autónomas. Este martes, la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, ha sido tajante: «Junts no da ni un voto si NO se deja a Catalunya FUERA del reparto». El mensaje, difundido en X y recogido por Europa Press, no es una declaración aislada: el partido ya consiguió el año pasado «lo que nunca había hecho nadie», que Cataluña quedara excluida de los traslados, y ahora se propone repetirlo.
El órdago apunta directamente a la aritmética parlamentaria. Junts necesita el Gobierno para mantener su relevancia, pero el Gobierno necesita los votos de Junts para todo lo demás. La advertencia llega después de que el partido votara con PP y Vox contra la regularización masiva y, según las informaciones, el Gobierno respondiera sacándola adelante por decreto. El patrón se repite: presión en el Congreso, respuesta ejecutiva, nuevo pulso.
Hay una lectura electoral clara. Nogueras ha aprovechado para marcar distancias con Esquerra Republicana, a la que acusa de haber aceptado «como siempre y sin recursos» que España siguiera abusando de los catalanes. En un espacio político donde la migración se ha convertido en campo de batalla, Junts intenta rentabilizar la firmeza frente a la supuesta debilidad independentista de ERC.
Mientras tanto, la agenda presupuestaria queda en segundo plano. La amenaza de retirar el apoyo no solo afecta a los menores de Ceuta: condiciona cualquier negociación futura. El Gobierno no ha confirmado el reparto, y Junts no ha concretado hasta dónde llegará su veto. La única certeza es que, en esta legislatura, cada comunidad autónoma es un campo de batalla y los números de la acogida se discuten menos que los símbolos.