La SER fulmina a Javier Ruiz un mes antes de su salto a La Séptima
Cuando un periodista económico lleva tres décadas en la misma casa, lo normal es una despedida por la puerta grande. Javier Ruiz ha salido por la de atrás: la Cadena SER lo ha apartado de forma fulminante, sin darle oportunidad de despedirse de los oyentes, un mes antes de incorporarse a La Séptima como director editorial.
El cese, adelantado por El Plural y recogido por La Vanguardia, se inscribe en una reestructuración que ya ha dejado fuera a Àngels Barceló y, según La Razón, también al director de informativos. Ruiz deja Hora 25 de los Negocios, uno de los programas de referencia de la información económica en la radio, tras más de tres décadas en la emisora del grupo PRISA.
El detalle que alimenta las suspicacias es el calendario. La Séptima comienza a emitir el 5 de noviembre. Si Ruiz se hubiera marchado por propia iniciativa, el contrato se resolvería sin coste. Con un despido fulminante, la indemnización por improcedencia puede alcanzar las dos anualidades. Hay quien interpreta que la operación es una subvención encubierta: que la SER, del grupo PRISA, pague parte del coste del fichaje de quien se va a una televisión señalada como afín al Gobierno. Otras lecturas hablan de una purga ideológica, de la limpieza de perfiles considerados próximos al relato oficial, en plena descomposición del ciclo político.
Entre las corrientes de análisis también circula una lectura estratégica: PRISA habría rebajado la línea de apoyo explícito al Ejecutivo y busca un perfil más socialdemócrata en sus medios, preparando el terreno ante un eventual cambio de viento.
Nadie acaba de explicar por qué una emisora que presume de independiente necesita blindar con una indemnización millonaria la salida de un periodista que ya tenía destino. ¿Tanto miedo al silencio antes de tiempo?