Hay que reconocerlo. Lo de la derecha española con Pedro Sánchez ya no es oposición política. ES UNA OBSESIÓN CLÍNICA.
Llevan años anunciando el apocalipsis. Que Sánchez está acabado. Que España se hunde. Que el sanchismo agoniza. Que ahora sí, que esta vez cae, que de esta no sale.
Y SIGUE AHÍ.
Pero lo verdaderamente llamativo no es Sánchez. Son los dos fenómenos que tiene enfrente.
FEIJÓO, EL ETERNO PRESIDENTE EN PRÁCTICAS.
Un hombre que lleva años preparándose para gobernar y todavía parece estar esperando que alguien le explique cómo funciona la política parlamentaria.
Tiene la capacidad de liderazgo de una fotocopiadora sin tóner y el carisma de un funcionario leyendo las instrucciones de una lavadora.
Y luego está ABASCAL, EL CID CAMPEADOR DE LOS MICRÓFONOS.
Mucho pecho, mucha bandera, mucho grito, mucha reconquista y mucho salvar España. Pero cuando toca hacer política de verdad, negociar y construir mayorías, se acaba la película.
UNO NO SABE QUÉ DECIR. EL OTRO NO SABE HACER OTRA COSA QUE GRITAR.
Y en medio de semejante espectáculo aparece Pedro Sánchez.
Un tipo que podrá gustar más o menos, que habrá cometido errores y que tendrá mucho que explicar, pero al que hasta sus adversarios reconocen una habilidad política extraordinaria.
Porque mientras Feijóo y Abascal llevan años peleándose con el fantasma del sanchismo, SÁNCHEZ NEGOCIA, PACTA, RESISTE Y LES SIGUE COMIENDO LA TOSTADA.
Lo más llamativo es escuchar a sus adversarios describirlo.
Que si es un estratega maquiavélico. Que si controla todos los resortes. Que si siempre encuentra una salida. Que si consigue lo imposible.
PARECE QUE ESTÁN HABLANDO DE NAPOLEÓN BONAPARTE Y NO DE PEDRO SÁNCHEZ.
Y aquí está la contradicción monumental de toda esta comedia.
Si Sánchez es tan inteligente, tan hábil y tan capaz de sobrevivir a cualquier crisis, ¿no será que el problema de la derecha es que sus líderes son políticamente mediocres?
Porque quizá Sánchez no sea ningún genio.
QUIZÁ SIMPLEMENTE PARECE UN GIGANTE PORQUE TIENE ENFRENTE A DOS BAJITOS POLÍTICOS.
Y mientras tanto, la prensa de derechas lleva años convirtiéndolo en una especie de supervillano inmortal.
Cada fracaso de Feijóo es una conspiración de Sánchez. Cada metedura de pata de Abascal es otra genialidad diabólica de Sánchez. Cada mayoría parlamentaria que no consiguen es una prueba de que la democracia está secuestrada.
NUNCA PIERDEN POR INCOMPETENCIA. SIEMPRE PIERDEN PORQUE SÁNCHEZ HACE TRAMPAS.
Qué extraordinaria manera de no asumir responsabilidades.
Y ahora nos dicen que la derecha está asustada.
PUES CLARO QUE ESTÁ PREOCUPADA.
Pero no porque Sánchez sea un dictador todopoderoso.
Está preocupada porque empieza a sospechar que, después de tantos años anunciando su caída, su gran alternativa consiste en un señor que no termina de arrancar y otro que confunde gobernar con dar un mitin permanente.
SÁNCHEZ TIENE DEFECTOS. FEIJÓO TIENE EXCUSAS. ABASCAL TIENE DECIBELIOS.
Y esa es la situación de la derecha española.
Han convertido a Pedro Sánchez en el protagonista absoluto de la política nacional y ellos mismos se han reservado el papel de figurantes.
LLEVAN AÑOS QUERIENDO ENTERRARLO Y LO ÚNICO QUE CONSIGUEN ES HACERLE LA CAMPAÑA GRATIS.
PEDRO SÁNCHEZ NO NECESITA QUE LA DERECHA LO QUIERA. LE BASTA CON QUE SIGA SIENDO ASÍ DE POCO EFICAZ.
Llevan años anunciando el apocalipsis. Que Sánchez está acabado. Que España se hunde. Que el sanchismo agoniza. Que ahora sí, que esta vez cae, que de esta no sale.
Y SIGUE AHÍ.
Pero lo verdaderamente llamativo no es Sánchez. Son los dos fenómenos que tiene enfrente.
FEIJÓO, EL ETERNO PRESIDENTE EN PRÁCTICAS.
Un hombre que lleva años preparándose para gobernar y todavía parece estar esperando que alguien le explique cómo funciona la política parlamentaria.
Tiene la capacidad de liderazgo de una fotocopiadora sin tóner y el carisma de un funcionario leyendo las instrucciones de una lavadora.
Y luego está ABASCAL, EL CID CAMPEADOR DE LOS MICRÓFONOS.
Mucho pecho, mucha bandera, mucho grito, mucha reconquista y mucho salvar España. Pero cuando toca hacer política de verdad, negociar y construir mayorías, se acaba la película.
UNO NO SABE QUÉ DECIR. EL OTRO NO SABE HACER OTRA COSA QUE GRITAR.
Y en medio de semejante espectáculo aparece Pedro Sánchez.
Un tipo que podrá gustar más o menos, que habrá cometido errores y que tendrá mucho que explicar, pero al que hasta sus adversarios reconocen una habilidad política extraordinaria.
Porque mientras Feijóo y Abascal llevan años peleándose con el fantasma del sanchismo, SÁNCHEZ NEGOCIA, PACTA, RESISTE Y LES SIGUE COMIENDO LA TOSTADA.
Lo más llamativo es escuchar a sus adversarios describirlo.
Que si es un estratega maquiavélico. Que si controla todos los resortes. Que si siempre encuentra una salida. Que si consigue lo imposible.
PARECE QUE ESTÁN HABLANDO DE NAPOLEÓN BONAPARTE Y NO DE PEDRO SÁNCHEZ.
Y aquí está la contradicción monumental de toda esta comedia.
Si Sánchez es tan inteligente, tan hábil y tan capaz de sobrevivir a cualquier crisis, ¿no será que el problema de la derecha es que sus líderes son políticamente mediocres?
Porque quizá Sánchez no sea ningún genio.
QUIZÁ SIMPLEMENTE PARECE UN GIGANTE PORQUE TIENE ENFRENTE A DOS BAJITOS POLÍTICOS.
Y mientras tanto, la prensa de derechas lleva años convirtiéndolo en una especie de supervillano inmortal.
Cada fracaso de Feijóo es una conspiración de Sánchez. Cada metedura de pata de Abascal es otra genialidad diabólica de Sánchez. Cada mayoría parlamentaria que no consiguen es una prueba de que la democracia está secuestrada.
NUNCA PIERDEN POR INCOMPETENCIA. SIEMPRE PIERDEN PORQUE SÁNCHEZ HACE TRAMPAS.
Qué extraordinaria manera de no asumir responsabilidades.
Y ahora nos dicen que la derecha está asustada.
PUES CLARO QUE ESTÁ PREOCUPADA.
Pero no porque Sánchez sea un dictador todopoderoso.
Está preocupada porque empieza a sospechar que, después de tantos años anunciando su caída, su gran alternativa consiste en un señor que no termina de arrancar y otro que confunde gobernar con dar un mitin permanente.
SÁNCHEZ TIENE DEFECTOS. FEIJÓO TIENE EXCUSAS. ABASCAL TIENE DECIBELIOS.
Y esa es la situación de la derecha española.
Han convertido a Pedro Sánchez en el protagonista absoluto de la política nacional y ellos mismos se han reservado el papel de figurantes.
LLEVAN AÑOS QUERIENDO ENTERRARLO Y LO ÚNICO QUE CONSIGUEN ES HACERLE LA CAMPAÑA GRATIS.
PEDRO SÁNCHEZ NO NECESITA QUE LA DERECHA LO QUIERA. LE BASTA CON QUE SIGA SIENDO ASÍ DE POCO EFICAZ.
