La Escuela de Fráncfort y la conspiración que no muere
Fundada en 1923 para estudiar la sociedad desde el marxismo heterodoxo, la Escuela de Fráncfort lleva un siglo en el centro de la crítica académica y de las teorías conspirativas más persistentes. Un instituto que la Alemania nazi empujó al exilio en 1934, hasta la Universidad de Columbia, se ha transformado en la memoria colectiva de internet en el cerebro que diseñó el desmantelamiento de Occidente. La paradoja es incómoda: la civilización que supuestamente querían destruir fue la que les dio refugio.
De la crítica ilustrada al “marxismo cultural”
“Todo debe ser criticado; nada debe ser construido.” Con ese resumen de la Teoría Crítica se atribuye a Adorno, Marcuse y compañía la paternidad de eso que llaman “marxismo cultural”. Lo que arrancó como un proyecto académico radical habría derivado, según esta lectura, en la infraestructura teórica del Mayo del 68, del ecologismo catastrofista y de la agenda de despoblación. Las conexiones se estrechan cuando se cita el informe de 1974 del Club de Roma, “Mankind at the Turning Point”, con su contundente frase: “La Tierra tiene cáncer y el cáncer es el hombre”.
El Club de Roma, el KGB y la factura de Rockefeller
Aquí la supuesta trama se bifurca. Una corriente señala la financiación de la filantropía estadounidense, con los Rockefeller y los Rothschild como mecenas del asunto; otra, no menos conspirativa, recurre al testimonio del exagente del KGB Yuri Bezmenov para sostener que el marxismo cultural era un arma soviética. Los más escépticos, en cambio, recuerdan que los Rothschild habían perdido el control de Wall Street tras la Primera Guerra Mundial, en favor de Morgan y Rockefeller, y que un libro prologado por la sobrina de Bin Laden no es la mejor fuente.
Queda la sospecha de que no hizo falta ningún comité central: la posmodernidad quizá se instaló sola, por agotamiento de las alternativas. Pero eso ya no asusta, ni vende libros. ¿Quién prefiere la complejidad cuando se puede señalar a un grupo de intelectuales exiliados en Nueva York?