España roza los 50 millones de habitantes: el espejo italiano
España está a menos de 200.000 personas de alcanzar los 50 millones de habitantes. El crecimiento, alimentado por la inmigración, no da tregua desde el fin de la pandemia, y Eurostat ya proyecta que a medio plazo el país superará a Italia. La noticia tiene dos lecturas: la del hito demográfico y la de las consecuencias no previstas.
¿Por qué España crece cuando Europa se estanca?
Según Eurostat, España aportó el año pasado dos de cada tres nuevos habitantes de la UE. Es decir, el país es ahora el motor demográfico del continente. Mientras Francia, Alemania o la propia Italia apenas crecen, España suma población a un ritmo que ya se nota en sus ciudades: Madrid supera en más de 760.000 habitantes a Roma, y Barcelona gana a Milán por casi 370.000. Estas cifras, extraídas de la comparación entre los principales municipios, explican por qué el espejo italiano se ha convertido en referencia inevitable.
El espejo italiano: ¿colapso anunciado o catastrofismo?
Los análisis más críticos no discuten el dato, sino la capacidad de absorberlo. La falta de vivienda, las restricciones de agua, los apagones eléctricos y la saturación de infraestructuras son los escenarios que se repiten en las previsiones pesimistas. Se argumenta que el crecimiento se concentra en unos pocos núcleos urbanos mientras la España vaciada se vacía aún más, y que un país con la red actual no puede sostener 50 millones sin un cambio de modelo. El extremo de este discurso recomienda emigrar a quien pueda. El otro lado, más templado, recuerda que los datos de Eurostat son proyecciones y que la inversión pública puede adaptarse.
Al final, el hito está cerca. La cuestión no es si España llegará a los 50 millones, sino qué habrá al otro lado. El dato que descoloca: nunca hubo tantos habitantes, y nunca estuvieron tan mal repartidos. Mientras el debate sobre vivienda y recursos no encuentra consenso, la población sigue su curso.