La afirmación de que las PCR dieron un 20% de positivos de forma constante en todos los países y que el 99,9% eran asintomáticos no se sostiene con los datos disponibles. La positividad varió mucho por país, por ola y por semana, y los asintomáticos nunca fueron la práctica totalidad de los casos.
Que un test dé positivo no significa automáticamente que la persona esté enferma ni que no pueda contagiar. Durante la pandemia se hizo un uso masivo de la PCR para detectar material genético del SARS-CoV-2, y su interpretación dependía del contexto: no es lo mismo testear a alguien con síntomas que hacer un cribado a población general.
Qué mide realmente una PCR y qué no
La PCR detecta fragmentos del ARN del virus en una muestra respiratoria. No dice si el virus está vivo, ni si la persona va a desarrollar síntomas, ni cuánto puede contagiar. Un positivo indica presencia de material genético, y eso puede ocurrir en fases distintas de la infección.
La positividad de las pruebas —el porcentaje de positivos sobre el total de pruebas hechas— depende de a quién se testea. Si se testea solo a personas con síntomas, la positividad sube. Si se hace cribado masivo en población general, baja. Por eso comparar el porcentaje de positivos entre países sin mirar a quién se testó no tiene sentido.
La positividad no fue del 20% en todos los países
Los datos públicos de 2020 y 2021 muestran una horquilla enorme. En algunos momentos y lugares la positividad superó el 30%; en otros, con cribados amplios, se quedó por debajo del 5%. La Organización Mundial de la Salud recomendaba que la positividad se mantuviera por debajo del 5% durante al menos dos semanas para considerar controlada la transmisión.
En España, por ejemplo, la positividad osciló entre el 2% y el 15% según la semana y la comunidad autónoma. En Italia, durante la primera ola de marzo de 2020, la positividad llegó a superar el 20% en algunas regiones, pero no se mantuvo constante ni fue igual en todo el país. Atribuir un 20% fijo a todos los países durante dos años no encaja con los registros.
Los asintomáticos no eran el 99,9% de los positivos
La proporción de asintomáticos entre los positivos varió según el estudio y el momento. Revisiones de 2020 y 2021 situaron esa proporción entre el 20% y el 45% en distintas poblaciones. Un 99,9% no aparece en ninguna serie de datos publicada.
Además, muchos positivos asintomáticos se detectaron precisamente porque se hizo cribado en contactos de casos confirmados. Eso no invalida el test: significa que se estaba buscando activamente el virus en personas sin síntomas, que pueden transmitirlo.
Por qué un 20% fijo no implica una hecatombe
Si el 20% de la población mundial hubiera sido positivo al mismo tiempo, el impacto sanitario habría sido enorme. Pero eso no ocurrió: los positivos se repartieron en el tiempo y en el espacio, y la inmunidad previa, la edad y otras condiciones influyeron en la gravedad. La pandemia causó millones de muertes, pero no porque el 20% de la humanidad estuviera infectada a la vez.
La idea de que un test es falso porque da el mismo porcentaje en contextos distintos mezcla dos cosas: la validez analítica de la prueba y la interpretación epidemiológica de ese resultado. La PCR puede detectar el virus, pero su utilidad depende de a quién se testea, cuándo y con qué objetivo.
Si tienes dudas sobre pruebas diagnósticas o sobre tu situación sanitaria, consulta con un profesional médico.