La invención de Jesús de Nazaret y ¿Fueron Jeśus y Barrabás la misma persona?

Representación de la crucifixión de Jesús junto a dos ajusticiados, con el titulus crucis Rey de los judíos
RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

¿Y si el predicador crucificado en el Gólgota no fue un maestro pacífico sino un insurgente con seguidores armados, y el relato evangélico nos lo hubiera entregado en clave a través de Barrabás? La tesis circula con fuerza en foros de historia y estos días vuelve con dos artículos que la defienden.

Leer el resumen completo →

Leicean

Madmaxista
Desde
25 Ago 2024
Mensajes
245
Fruta
1.107
Traigo dos artículos interesantes con perspectiva histórica para debate ya que parece haber interés en el foro sobre el tema y son fechas propicias.

El resumen para quien no quiera leerse todo es que hay históricamente muchos indicios de que Jesús fue crucificado por los romanos por independentista judío y tenía seguidores armados, y que la historia o parábola de Jesús y Barrabás nos podría estar dando en clave la respuesta a quién era realmente Jesús. El cristo construido posteriormente estaría basado en el personaje histórico Jesús Barrabás.

La invención de Jesús de Nazaret

Fernando Bermejo Rubio
, experto en judaísmo de la época herodiana y profesor del Departamento de Historia Antigua de la UNED.

A la luz de los Evangelios, pero también de las menciones de Flavio Josefo, Plinio el Joven, Tácito o Suetonio, podemos decir que existió un predicador judío llamado Yeshúa ben/bar Yosef que fue crucificado en Jerusalén en tiempos de Tiberio. Es la explicación, en última instancia, más sencilla, la que menos problemas genera.

Nada sabemos de su nacimiento, que celebramos cada Navidad en una fecha probablemente errónea, ni tampoco de su juventud. Los relatos parecen claramente legendarios, historias típicas de las muchas elaboradas en la Antigüedad para magnificar la figura de alguien que se creyó destinado a hacer grandes cosas. Patrones narrativos que vemos en Jesús, pero también en Siddharta Gautama (Buda), Mani y tantos otros fundadores de religiones.

No parece legendaria, sin embargo, su crucifixión. Aquí el problema es otro: resulta tan confusa, tan equívoca, tan colmada de contradicciones y de mensajes ocultos, que su carga de sentido deviene inagotable. Pero al estudiar con detalle lo ocurrido en el Gólgota, se perfila una imagen no tan equívoca.

Todo el mundo está de acuerdo en que el dato más incontrovertible de la vida de Jesús es que fue crucificado por Roma. Los romanos condenaban a la gloria por crucifixión por muchos delitos pero, en el ámbito provincial de la Aaaa del siglo I, se aplicó casi siempre a insurgentes. En el caso de la crucifixión del Gólgota, Marcos y Mateo nos dicen que las personas que fueron crucificadas con Jesús eran lestai, que aunque significa bandidos, en la mayoría de las fuentes griegas y romanas escritas en griego se utiliza para designar a los rebeldes políticos. Por último, atendamos al titulus crucis de Jesús que reza Rey de los judíos, que parece muy verosímil y que alude claramente también a un insurrecto o rebelde. Y no es simplemente la crucifixión la que nos lleva a la hipótesis de que, de algún modo, Jesús estuvo implicado en la resistencia antirromana. Hay toda otra serie de indicios a lo largo de los Evangelios.

Jesús fue un visionario judío apocalíptico, alguien con un profundo sentido religioso que, precisamente en función de esas convicciones, se opuso, al igual que otros maestros espirituales de entonces, y de manera necesariamente violenta, al dominio romano desde una concepción nacionalista. Porque en la Antigüedad, religión y política están inextricablemente unidas. Lo que ocurre es que entre la gloria de Jesús y la redacción de los Evangelios varias décadas después llegó la catástrofe: la gran revuelta alubia que entre el año 66 y el 73 puso en jaque a las legiones romanas. Al término y con el Templo de Jerusalén en ruinas, un puñado de cristianos tan desolados por el retrat de la segunda venida del Mesías como deseosos de llevarse bien con sus victoriosos invasores comenzaron la invención de Jesús de Nazaret como líder espiritual pacífico que no se habría opuesto a Roma sino al judaísmo de su época y que se habría sacrificado para perdonar nuestros pecados con el afán de fundar una religión universal.

Por lo que sabemos de la moderna ciencia de la transmisión de la memoria, debemos buscar la verdad histórica más en los rasgos generales que en los concretos y, especialmente, en aquellos que contradicen los intereses del redactor. Un ejemplo: no sabemos si a su llegada a Jerusalén poco antes de su gloria tuvo lugar la escena del Templo en la que Jesús irrumpe con violencia y clama contra los mercaderes que han hecho de la casa del Señor una cueva de ladrones. Pero es evidente que semejante agresividad no casa bien con la reinvención que dibujan sus seguidores.

La historia no tiene sentido. "¿Jesús entra solo en el Templo? ¿Tirando las mesas de los cambistas? ¿Y nadie se le opone, nadie le detiene? El Templo era un lugar inmenso y en la Pascua estaba repleto de miles de personas. Es imposible pensar que aquello ocurriera así. Pero sí hay algo curioso: se nos muestra a un individuo que los propios evangelistas quieren presentar como un modelo de mansedumbre y de pacifismo que no tiene ningún problema en liquidar actos claramente violentos. Los exégetas profesionales que se enfrentan a semejante escena no saben qué hacer con ella. Niegan que sea algo violento, dicen que agredió a los animales, pero no a las personas... En fin, no son capaces de explicarlo. Así que, resumiendo, el episodio del Templo probablemente es ficción, pero lo que no puede ser ficción es el carácter violento de Jesús que las fuentes se vieron obligadas a reflejar a su costa. Como, por cierto, debieron ser violentos sus discípulos más cercanos -Jacobo, Pedro y Juan- que es evidente que portaban espadas y que sabían usarlas".

Los discípulos de Jesús portaban espadas de guerra y no cuchillos sacrificiales. También motivos clásicos como lo de "Darle al César lo que es del César", que significaría algo muy distinto a lo que pensábamos hasta ahora.

¿Quién inventa el cristianismo?

Tenemos a un grupo de personas que esperan una cosa y lo que llega es otra cosa completamente distinta, lo que les provoca una tensión psicológica brutal que deben solucionar. Aplicar la teoría de la disonancia cognitiva aquí resulta muy productivo pese a que podría parecer antiintuitivo que aquellos cuyas expectativas han sido traicionadas no sólo pervivieran sino que llegaran a fundar una exitosa religión como es el cristianismo. Pablo es una figura de mucha importancia, con su afán misionero y su genio religioso, pero decir que él inventa el cristianismo es una simplificación porque no olvidemos que hay otros antes y otros después. El cristianismo es una tarea colectiva que va inventando gradualmente muchísima gente, desde los primeros discípulos trastornados por la gloria de su maestro pero que siguieron adelante hasta hoy mismo. La invención de Jesús prosigue hoy mismo.

​

¿Jesús y Barrabás fueron la misma persona?​

El Espejo gótico.

Barrabás es un oscuro personaje del Nuevo Testamento relacionado directamente con el proceso a Jesús encabezado por Poncio Pilato. Para cualquiera que haya leído la Biblia, o al menos oído la historia de la crucifixión de Jesús, Barrabás es uno de sus más nefastos protagonistas. Sin embargo, la historia quizá le reserve una redención insospechada.

Repasemos algunos testimonios. Marcos (15:7) y Lucas (23:19) afirman que Barrabás estaba preso por haber tomado parte en una «revuelta». Juan (18:40) sostiene que era un «bandolero»; y Mateo (26:7), por fin, se refiere superficialmente a él como un «proscrito famoso». En cualquier caso, la pena regular para Barrabás habría sido la crucifixión. Según las Escrituras, existía también una tradición local que le permitía a Poncio Pilatos indultar a un preso sentenciado a gloria durante la Pascua, siempre que existiera de por medio una aclamación popular. Y la aclamación llegó. La Biblia utiliza la palabra ochlos, que significa «multitud», para el gentío que se agrupó en las adyacencias al palacio de Pilato, y que en todas las traducciones se transformó en «judíos». A ellos se les dio la opción de liberar a Jesús o a Barrabás. La gente se inclinó por Barrabás, y Jesús fue consecuentemente crucificado.

Hoy sabemos que esta historia, todavía admitida literalmente, posee un trasfondo político que resulta interesante repasar. En primer lugar, esta leyenda fue utilizada durante los primeros tiempos del cristianismo para limpiar las culpas del Imperio Romano y de ese modo favorecer su aceptación como culto oficial.

Examinemos de cerca la difusa figura de Barrabás. En arameo Barrabás se escribe Bar Abbâ, y significa literalmente «descendiente del padre». ¿Quién era este misterioso hombre? Todos los apóstoles lo ubican en las celdas reservadas a los sediciosos, es decir, a los rebeldes. Barrabás, en tal caso, fue un judío que se rebeló contra el poder local de Roma. Y no era un rebelde cualquiera, sino uno «famoso», de modo que podemos pensar en él como el líder de alguna facción sediciosa.

Hace algunos años el papa Benedicto XVI [Joseph Ratzinger] marcó un paralelo entre el nombre de Barrabás [Bar Abba] con el del último líder de las revoluciones anti-romanas: Bar-Kokebá, el «descendiente de la estrella». Pero no solo estamos frente a dos revolucionarios, es decir, a Jesús como revolucionario de la fe y a Barrabás como un líder militar anti-romano; el propio Mateo (27:17) y distintos manuscritos griegos del siglo III d.C. llaman a Barrabás Iesous ho Barabbas, literalmente: «Jesús Barrabás», es decir, Jesús Bar Abba o Jesús Descendiente del Padre.

En este contexto ambos nombres funcionan como símbolos de las dos posibilidades mesiánicas: la acción militar, es decir, la lucha para la creación de un reino terrenal, o la acción espiritual para una trasformación del alma, cuya estructura se vislumbra claramente en la frase de Jesús: «mi reino no es de este mundo». Algunos investigadores y especialistas en la tradición alubia y cristiana proponen que Bar Abba, es decir, Barrabás, era uno de los apodos de Jesús, quien siempre comenzaba sus oraciones con la palabra Abba, «padre». De hecho, el nombre Barrabás no aparece en ningún otro texto de la época, y no parece haber sido un nombre común.

Ahora bien, si Barrabás y Jesús eran la misma persona, ¿quién fue liberado por Poncio Pilatos? ¿Quién fue crucificado? En primer lugar, debemos entender que cuando la multitud pidió la libertad de Barrabás, de Bar Abbas, en realidad estaba clamando por la liberación de Jesús. Existe muy poco material como para confirmar esta hipótesis, pero esa misma escasez también impide rechazarla por completo. La tradición de liberar un prisionero durante la Pascua es otro punto de conflicto. Nadie sabe si era una tradición hebrea o romana y no existen registros históricos que confirmen la veracidad de esa tradición.

Los pocos registros que existen sobre Poncio Pilato revelan su profundo desprecio por la región que gobernaba, considerada por él como una provincia ridículamente menor del Imperio romano, de modo que la posibilidad de que honrara una tradición alubia parece remota. Por otro lado, sería posible que Poncio Pilato fuera el creador de esa tradición, no por piedad, sino como excusa legal para no crucificar a un líder popular y exponerse a posibles rebeliones.

La pregunta inicial permanece: ¿Jesús y Barrabás fueron la misma persona? Tal vez si. A favor de esta hipótesis podemos decir que responsabilizar al pueblo hebreo de la crucifixión de Jesús facilitó la aceptación romana. Decir lo contrario implicaría que Jesús, el mesías, fue asesinado por el propio Imperio al que se intentaba seducir.

Una última posibilidad es que Barrabás haya sido creado, o utilizado, como contrafigura de Jesús; preso por alzarse militarmente contra el Imperio romano, mientras que la resistencia del Nazareno, desde su génesis, rechazó la violencia. Esta oposición obligaba al lector a tomar partido y decidir qué clase de rebelión fue o sería la más acertada: la del pacífico Jesús, más elevada filosóficamente hablando, o la del misterioso Barrabás, un sedicioso cuya fruta fue oscurecida por tenebrosas parábolas.
 
Lo de la práctica de los indultos en fechas señaladas se sigue haciendo en muchas culturas, pasadas y actuales.

Si Jesús era un líder belicoso, no lo demostró mucho. Solo se cita el caso de los mercaderes del templo. Que algunos apóstoles llevarán espada era casi inevitable por propia seguridad al ser un grupo itinerante y acampado frecuentemente al raso o en casas extrañas.
 
Ambos artículos tienen dos puntos en común:

1) Reconocen que basan su tesis (que Jesucristo fue un rebelde contra Roma que fue "blanqueado" como líder pacífico por el cristianismo temprano) en absolutamente nada.

2) Dan por hecho que hay que descartar completamente, porque si, cuatro testimonios de los hechos, escritos en una época en la que los testigos directos estaban vivos. (Por no mencionar los 20 apócrifos)

...

Su tesis absurda puede ser descartada tranquilamente por dos razones:

1) El historiador que relató la primera revuelta alubia (Flavio Josefo), no menciona a Jesús como un rebelde militar, ni como una figura que inspirara a los rebeldes judíos (ni siquiera le menciona en "La Guerra de los Judíos", si no en las "Antigüedades alubias").

2) Los primeros autores paganos que se oponen al cristianismo (Luciano de Samosata y Celso), se burlan de Jesucristo llamándole charlatán, pero no dicen de él que fuera un bandido ni un rebelde contra Roma (Celso, de hecho, le considera descendiente de un legionario romano). Y esos dos autores no tenían ninguna razón para "blanquear" a Jesucristo, en el caso de que hubiera sido un rebelde contra Roma.

...

De todos modos, de los dos articulistas el que mas hace el ridículo es el primero, que pretende que el cristianismo sea el producto de una reinvención tras el fracaso de la Primera Revuelta alubia (66-73 dC), ignorando como un campeón no solo a Flavio Josefo (que no menciona a los cristianos en absoluto como parte de esa revuelta), si no también el hecho de que en el año 64 dC el cristianismo ya existía y tenía presencia en la propia Roma, tal y como demuestra el hecho de que Nerón utilizara a los cristianos como chivo expiatorio del Gran Incendio de ese año.
 
Última edición:
Ambos artículos tienen dos puntos en común:

1) Reconocen que basan su tesis (que Jesucristo fue un rebelde contra Roma que fue "blanqueado" como líder pacífico por el cristianismo temprano) en absolutamente nada.

2) Dan por hecho que hay que descartar completamente, porque si, cuatro testimonios de los hechos, escritos en una época en la que los testigos directos estaban vivos. (Por no mencionar los 20 apócrifos)

...

Su tesis absurda puede ser descartada tranquilamente por dos razones:

1) El historiador que relató la primera revuelta alubia (Flavio Josefo), no menciona a Jesús como un rebelde militar, ni como una figura que inspirara a los rebeldes judíos (ni siquiera le menciona en "La Guerra de los Judíos", si no en las "Antigüedades alubias").

2) Los primeros autores paganos que se oponen al cristianismo (Luciano de Samosata y Celso), se burlan de Jesucristo llamándole charlatán, pero no dicen de él que fuera un bandido ni un rebelde contra Roma (Celso, de hecho, le considera descendiente de un legionario romano). Y esos dos autores no tenían ninguna razón para "blanquear" a Jesucristo, en el caso de que hubiera sido un rebelde contra Roma.

...

De todos modos, de los dos articulistas el que mas hace el ridículo es el primero, que pretende que el cristianismo sea el producto de una reinvención tras el fracaso de la Primera Revuelta alubia (66-73 dC), ignorando como un campeón no solo a Flavio Josefo (que no menciona a los cristianos en absoluto como parte de esa revuelta), si no también el hecho de que en el año 64 dC el cristianismo ya existía y tenía presencia en la propia Roma, tal y como demuestra el hecho de que Nerón utilizara a los cristianos como chivo expiatorio del Gran Incendio de ese año.

Te equivocas, Celso si alegó que Jesús era lider de una sedición, y Origenes en "Contra Celso" (II,10), le responde precisamente a esa acusación.

En cuanto a Flavio Josefo, que no mencione a Jesús en "La Guerra de los Hebreo" puede tener muchas razones, que lo considere irrelevante para el propósito de ese libro o que fue una revuelta atajada pronto y sin mucha repercusión en su momento.

En cuanto al artículo de arriba, es extracto de una entrevista. El autor explica mucho más detalladamente el proceso de la reinvención de Jesús desde antes de la gran revuelta alubia del 66, pero esta tiene un peso importante en ese desarrollo. Hay que tener en cuenta que todos los evangelios, salvo Marcos que puede estar por esas fechas, son posteriores a la guerra, y por mucho que cuando se escribieron aun quedaban testigos vivos de los hechos, los evangelios surgieron a una considerable distancia temporal y geográfica. Ninguno de los evangelistas conoció a Jesús, tampoco Pablo, dos eran gentiles,... Una situación muy favorecedora para tergiversar la historia de los hechos.

Existió ese "blanqueamiento", por razones obvias, como no ser detenidos y procesados ellos también por subversivos, de centrarse en su vertiente espiritual y eliminar en lo posible la de grupo armado y libertador político de Israel frente a los romanos, pero muchos elementos estaban asentados en la tradición y se cometieron errores:

«No he venido a traer paz, sino espada». Mt 10,34

Y les dijo: «Cuando os envié sin bolsa, alforja ni sandalias, ¿acaso os faltó
algo?». Ellos dijeron: «Nada». Les dijo: «Pero ahora el que tenga bolsa, que la
coja; asimismo, igualmente la alforja; y el que no tenga espada (ho mē échōn
[...] máchairan), que venda su manto y se compre una» Lc 22,35-36.

Y viendo los que estaban con él lo que iba a pasar, dijeron: «Señor,
¿golpeamos con espada (ei patáxomen en machaírai)?». Lucas 22,49







Lo de la práctica de los indultos en fechas señaladas se sigue haciendo en muchas culturas, pasadas y actuales.

Si Jesús era un líder belicoso, no lo demostró mucho. Solo se cita el caso de los mercaderes del templo. Que algunos apóstoles llevarán espada era casi inevitable por propia seguridad al ser un grupo itinerante y acampado frecuentemente al raso o en casas extrañas.

Lo de los mercaderes del templo solo es un ejemplo. Los indicios de belicosidad del grupo de Jeśus son abrumadores, y eso teniendo en cuenta la alteración de la historia que se produjo en los evangelios. Una pequeña lista:

1) El grupo responsable del arresto de Jesús fue un contingente armado (Mc 14,43.48);

2) Jesús ordenó a sus discípulos comprar espadas (Lc 22,36);

3) Al menos algunos discípulos poseían espadas (Mc 14,47; Lc22,36.38.49);

4) En el arresto hubo resistencia armada (Mc14,47; Mt 26,51; Lc 22,38.49-50; Jn 18,10-11);

5) La violencia está ocasionalmente presente tanto en el lenguaje como en la práctica del galileo (Mt 10,34; Lc 12,49; Jn 2,15);

6) Los discípulos de Jesús, y en particular su núcleo más íntimo, revelan una disposición violenta (Mc 3,17; 9,38; Lc9,51-56);

7) El motivo de la pretensión regia de Jesús, conspicuo en los relatos de la pasión, reaparece en numerosos pasajes, como el de la «entrada triunfal» en Jerusalén;

8) Se atribuye a Jesús la voluntad de pasar inadvertido en ciertos viajes; Mc 9,30: «Atravesaban la Galilea, y no quería que nadie lo supiese».

9) Algunos pasajes relativos a la estancia en Jerusalén presuponen secretismo y precaución, conexiones clandestinas con seguidores en la ciudad y el uso de
contraseñas (Mc 11,1-6.11.19; 14,12-16);

10) El sumo sacerdote conecta la posibilidad de que Jesús continuase sus actividades con una intervención violenta del poder romano (Jn 11,47-50);

11) Jesús prometió a sus discípulos que, sentados sobre tronos, juzgarían a las tribus de Israel (Mt19,28; Lc 22,28-30);

12) Los discípulos esperaban que Jesús restaurase el reino a Israel (Lc 24,21; Hch 1,6);

13) Algunas afirmaciones de Jesús expresan el anhelo de una reconstitución de la unidad nacional (Mt 23,37; Lc 13,34);

14) El sumo sacerdote interroga a Jesús sobre su enseñanza y sobre sus discípulos, lo que traiciona cierta aprensión respecto a estos (Jn 18,19);

15) Jesús predicó la llegada inminente del reino de Dios como una realidad material e intramundana (Mc 10,28-30.35-41; Lc 22,24.30);

16) La expectativa del reino de Dios tenía inequívocas implicaciones políticas, al expresar el anhelo del fin del dominio romano;

17) Jesús advirtió a sus discípulos sobre la hostilidad que encontrarían, y les transmitió la idea de que el discipulado implicaba sacrificios y aun la gloria (Mt 10,16.21-23.34-39;Lc 12,4; 14,25-27);

18) El dicho sobre «tomar la cruz» (Mc8,34-35 y par.; Mt 10,38/Lc 14,27) indica una aguda conciencia de la hostilidad entre Jesús y el Imperio;

19) Varios de sus discípulos expresaron su disposición a morir con él (Mc 10,38-39; 14,29.31; Lc 22,31-33);

20) Ciertos episodios (huida de Getsemaní, traición de Pedro) testimonian el hondo temor de los discípulos a ser apresados y presumiblemente ejecutados;

21) Hay rastros de una profunda hostilidad recíproca entre Jesús y el tetrarca prorromano Antipas (Mc 8,15; Lc 13,31-32);

22) Jesús fue acusado de oponerse al pago del tributo a Roma (Lc 23,2);

23) Varios dichos atribuidos a Jesús reflejan una visión displicente de los no judíos (cfr. Mc 7,26-27; Mt 10,5; 15,24;18,17);

24) Según Lucas 23,2.5.14, el núcleo que unifica las acusaciones contra Jesús es el de haber proclamado un mensaje políticamente subversivo y tenido pretensiones
regias;

25) Algunos pasajes establecen una conexión entre la actividad de Jesús y tumultos populares (Mc 14,2; Jn 6,15);

26) Se atribuyen a Jesús comentarios mordaces contra los gobernantes (Mc 10,42-45; Lc 22,25; Lc 7,25/Mt 11,8; Mt17,25);

27) En Hechos 5,35-39 se compara a Jesús y sus seguidores con movimientos reprimidos manu militari por los romanos;

28) Marcos 15,7 y Lucas 23,19 mencionan una revuelta cronológicamente cercana al arresto de Jesús, con derramamiento de sangre;

29) En Marcos 15,3 se afirma que Jesús fue acusado de «muchas cosas», las cuales –en consonancia con el título «rey de los judíos» (15,2)– solo pueden haber sido cargos de tenor político (cfr. Lc 23,2);

30) Los relatos de la infancia expresan el anhelo de liberación nacional y de subyugación de los gentiles (Lc 1,32-33.51-55.68-74; Lc 2,38);

31) El libro de la Revelación presenta a «Cristo» como un guerrero envuelto en un manto salpicado en sangre y al mando de huestes celestiales (Rev 14,20;
19,12-16).
 
Te equivocas, Celso si alegó que Jesús era lider de una sedición, y Origenes en "Contra Celso" (II,10), le responde precisamente a esa acusación.

En cuanto a Flavio Josefo, que no mencione a Jesús en "La Guerra de los Hebreo" puede tener muchas razones, que lo considere irrelevante para el propósito de ese libro o que fue una revuelta atajada pronto y sin mucha repercusión en su momento.

En cuanto al artículo de arriba, es extracto de una entrevista. El autor explica mucho más detalladamente el proceso de la reinvención de Jesús desde antes de la gran revuelta alubia del 66, pero esta tiene un peso importante en ese desarrollo. Hay que tener en cuenta que todos los evangelios, salvo Marcos que puede estar por esas fechas, son posteriores a la guerra, y por mucho que cuando se escribieron aun quedaban testigos vivos de los hechos, los evangelios surgieron a una considerable distancia temporal y geográfica. Ninguno de los evangelistas conoció a Jesús, tampoco Pablo, dos eran gentiles,... Una situación muy favorecedora para tergiversar la historia de los hechos.

Existió ese "blanqueamiento", por razones obvias, como no ser detenidos y procesados ellos también por subversivos, de centrarse en su vertiente espiritual y eliminar en lo posible la de grupo armado y libertador político de Israel frente a los romanos, pero muchos elementos estaban asentados en la tradición y se cometieron errores:

«No he venido a traer paz, sino espada». Mt 10,34

Y les dijo: «Cuando os envié sin bolsa, alforja ni sandalias, ¿acaso os faltó
algo?». Ellos dijeron: «Nada». Les dijo: «Pero ahora el que tenga bolsa, que la
coja; asimismo, igualmente la alforja; y el que no tenga espada (ho mē échōn
[...] máchairan), que venda su manto y se compre una» Lc 22,35-36.

Y viendo los que estaban con él lo que iba a pasar, dijeron: «Señor,
¿golpeamos con espada (ei patáxomen en machaírai)?». Lucas 22,49


Lo de los mercaderes del templo solo es un ejemplo. Los indicios de belicosidad del grupo de Jeśus son abrumadores, y eso teniendo en cuenta la alteración de la historia que se produjo en los evangelios. Una pequeña lista:

1) El grupo responsable del arresto de Jesús fue un contingente armado (Mc 14,43.48);

2) Jesús ordenó a sus discípulos comprar espadas (Lc 22,36);

3) Al menos algunos discípulos poseían espadas (Mc 14,47; Lc22,36.38.49);

4) En el arresto hubo resistencia armada (Mc14,47; Mt 26,51; Lc 22,38.49-50; Jn 18,10-11);

5) La violencia está ocasionalmente presente tanto en el lenguaje como en la práctica del galileo (Mt 10,34; Lc 12,49; Jn 2,15);

6) Los discípulos de Jesús, y en particular su núcleo más íntimo, revelan una disposición violenta (Mc 3,17; 9,38; Lc9,51-56);

7) El motivo de la pretensión regia de Jesús, conspicuo en los relatos de la pasión, reaparece en numerosos pasajes, como el de la «entrada triunfal» en Jerusalén;

8) Se atribuye a Jesús la voluntad de pasar inadvertido en ciertos viajes; Mc 9,30: «Atravesaban la Galilea, y no quería que nadie lo supiese».

9) Algunos pasajes relativos a la estancia en Jerusalén presuponen secretismo y precaución, conexiones clandestinas con seguidores en la ciudad y el uso de
contraseñas (Mc 11,1-6.11.19; 14,12-16);

10) El sumo sacerdote conecta la posibilidad de que Jesús continuase sus actividades con una intervención violenta del poder romano (Jn 11,47-50);

11) Jesús prometió a sus discípulos que, sentados sobre tronos, juzgarían a las tribus de Israel (Mt19,28; Lc 22,28-30);

12) Los discípulos esperaban que Jesús restaurase el reino a Israel (Lc 24,21; Hch 1,6);

13) Algunas afirmaciones de Jesús expresan el anhelo de una reconstitución de la unidad nacional (Mt 23,37; Lc 13,34);

14) El sumo sacerdote interroga a Jesús sobre su enseñanza y sobre sus discípulos, lo que traiciona cierta aprensión respecto a estos (Jn 18,19);

15) Jesús predicó la llegada inminente del reino de Dios como una realidad material e intramundana (Mc 10,28-30.35-41; Lc 22,24.30);

16) La expectativa del reino de Dios tenía inequívocas implicaciones políticas, al expresar el anhelo del fin del dominio romano;

17) Jesús advirtió a sus discípulos sobre la hostilidad que encontrarían, y les transmitió la idea de que el discipulado implicaba sacrificios y aun la gloria (Mt 10,16.21-23.34-39;Lc 12,4; 14,25-27);

18) El dicho sobre «tomar la cruz» (Mc8,34-35 y par.; Mt 10,38/Lc 14,27) indica una aguda conciencia de la hostilidad entre Jesús y el Imperio;

19) Varios de sus discípulos expresaron su disposición a morir con él (Mc 10,38-39; 14,29.31; Lc 22,31-33);

20) Ciertos episodios (huida de Getsemaní, traición de Pedro) testimonian el hondo temor de los discípulos a ser apresados y presumiblemente ejecutados;

21) Hay rastros de una profunda hostilidad recíproca entre Jesús y el tetrarca prorromano Antipas (Mc 8,15; Lc 13,31-32);

22) Jesús fue acusado de oponerse al pago del tributo a Roma (Lc 23,2);

23) Varios dichos atribuidos a Jesús reflejan una visión displicente de los no judíos (cfr. Mc 7,26-27; Mt 10,5; 15,24;18,17);

24) Según Lucas 23,2.5.14, el núcleo que unifica las acusaciones contra Jesús es el de haber proclamado un mensaje políticamente subversivo y tenido pretensiones
regias;

25) Algunos pasajes establecen una conexión entre la actividad de Jesús y tumultos populares (Mc 14,2; Jn 6,15);

26) Se atribuyen a Jesús comentarios mordaces contra los gobernantes (Mc 10,42-45; Lc 22,25; Lc 7,25/Mt 11,8; Mt17,25);

27) En Hechos 5,35-39 se compara a Jesús y sus seguidores con movimientos reprimidos manu militari por los romanos;

28) Marcos 15,7 y Lucas 23,19 mencionan una revuelta cronológicamente cercana al arresto de Jesús, con derramamiento de sangre;

29) En Marcos 15,3 se afirma que Jesús fue acusado de «muchas cosas», las cuales –en consonancia con el título «rey de los judíos» (15,2)– solo pueden haber sido cargos de tenor político (cfr. Lc 23,2);

30) Los relatos de la infancia expresan el anhelo de liberación nacional y de subyugación de los gentiles (Lc 1,32-33.51-55.68-74; Lc 2,38);

31) El libro de la Revelación presenta a «Cristo» como un guerrero envuelto en un manto salpicado en sangre y al mando de huestes celestiales (Rev 14,20;
19,12-16).

Aquí tienes el "Contra Celso" de Orígenes:

Indícame la página en la que dices que Orígenes responde a una acusación contra Jesucristo por sedición por parte de Celso. Porque en (II, 10) no leo nada de eso.

Te equivocas, Celso si alegó que Jesús era lider de una sedición, y Origenes en "Contra Celso" (II,10), le responde precisamente a esa acusación.

En cuanto a Flavio Josefo, que no mencione a Jesús en "La Guerra de los Hebreo" puede tener muchas razones, que lo considere irrelevante para el propósito de ese libro o que fue una revuelta atajada pronto y sin mucha repercusión en su momento.

En cuanto al artículo de arriba, es extracto de una entrevista. El autor explica mucho más detalladamente el proceso de la reinvención de Jesús desde antes de la gran revuelta alubia del 66, pero esta tiene un peso importante en ese desarrollo. Hay que tener en cuenta que todos los evangelios, salvo Marcos que puede estar por esas fechas, son posteriores a la guerra, y por mucho que cuando se escribieron aun quedaban testigos vivos de los hechos, los evangelios surgieron a una considerable distancia temporal y geográfica. Ninguno de los evangelistas conoció a Jesús, tampoco Pablo, dos eran gentiles,... Una situación muy favorecedora para tergiversar la historia de los hechos.

Existió ese "blanqueamiento", por razones obvias, como no ser detenidos y procesados ellos también por subversivos, de centrarse en su vertiente espiritual y eliminar en lo posible la de grupo armado y libertador político de Israel frente a los romanos, pero muchos elementos estaban asentados en la tradición y se cometieron errores:

«No he venido a traer paz, sino espada». Mt 10,34

Y les dijo: «Cuando os envié sin bolsa, alforja ni sandalias, ¿acaso os faltó
algo?». Ellos dijeron: «Nada». Les dijo: «Pero ahora el que tenga bolsa, que la
coja; asimismo, igualmente la alforja; y el que no tenga espada (ho mē échōn
[...] máchairan), que venda su manto y se compre una» Lc 22,35-36.

Y viendo los que estaban con él lo que iba a pasar, dijeron: «Señor,
¿golpeamos con espada (ei patáxomen en machaírai)?». Lucas 22,49


Lo de los mercaderes del templo solo es un ejemplo. Los indicios de belicosidad del grupo de Jeśus son abrumadores, y eso teniendo en cuenta la alteración de la historia que se produjo en los evangelios. Una pequeña lista:

1) El grupo responsable del arresto de Jesús fue un contingente armado (Mc 14,43.48);

2) Jesús ordenó a sus discípulos comprar espadas (Lc 22,36);

3) Al menos algunos discípulos poseían espadas (Mc 14,47; Lc22,36.38.49);

4) En el arresto hubo resistencia armada (Mc14,47; Mt 26,51; Lc 22,38.49-50; Jn 18,10-11);

5) La violencia está ocasionalmente presente tanto en el lenguaje como en la práctica del galileo (Mt 10,34; Lc 12,49; Jn 2,15);

6) Los discípulos de Jesús, y en particular su núcleo más íntimo, revelan una disposición violenta (Mc 3,17; 9,38; Lc9,51-56);

7) El motivo de la pretensión regia de Jesús, conspicuo en los relatos de la pasión, reaparece en numerosos pasajes, como el de la «entrada triunfal» en Jerusalén;

8) Se atribuye a Jesús la voluntad de pasar inadvertido en ciertos viajes; Mc 9,30: «Atravesaban la Galilea, y no quería que nadie lo supiese».

9) Algunos pasajes relativos a la estancia en Jerusalén presuponen secretismo y precaución, conexiones clandestinas con seguidores en la ciudad y el uso de
contraseñas (Mc 11,1-6.11.19; 14,12-16);

10) El sumo sacerdote conecta la posibilidad de que Jesús continuase sus actividades con una intervención violenta del poder romano (Jn 11,47-50);

11) Jesús prometió a sus discípulos que, sentados sobre tronos, juzgarían a las tribus de Israel (Mt19,28; Lc 22,28-30);

12) Los discípulos esperaban que Jesús restaurase el reino a Israel (Lc 24,21; Hch 1,6);

13) Algunas afirmaciones de Jesús expresan el anhelo de una reconstitución de la unidad nacional (Mt 23,37; Lc 13,34);

14) El sumo sacerdote interroga a Jesús sobre su enseñanza y sobre sus discípulos, lo que traiciona cierta aprensión respecto a estos (Jn 18,19);

15) Jesús predicó la llegada inminente del reino de Dios como una realidad material e intramundana (Mc 10,28-30.35-41; Lc 22,24.30);

16) La expectativa del reino de Dios tenía inequívocas implicaciones políticas, al expresar el anhelo del fin del dominio romano;

17) Jesús advirtió a sus discípulos sobre la hostilidad que encontrarían, y les transmitió la idea de que el discipulado implicaba sacrificios y aun la gloria (Mt 10,16.21-23.34-39;Lc 12,4; 14,25-27);

18) El dicho sobre «tomar la cruz» (Mc8,34-35 y par.; Mt 10,38/Lc 14,27) indica una aguda conciencia de la hostilidad entre Jesús y el Imperio;

19) Varios de sus discípulos expresaron su disposición a morir con él (Mc 10,38-39; 14,29.31; Lc 22,31-33);

20) Ciertos episodios (huida de Getsemaní, traición de Pedro) testimonian el hondo temor de los discípulos a ser apresados y presumiblemente ejecutados;

21) Hay rastros de una profunda hostilidad recíproca entre Jesús y el tetrarca prorromano Antipas (Mc 8,15; Lc 13,31-32);

22) Jesús fue acusado de oponerse al pago del tributo a Roma (Lc 23,2);

23) Varios dichos atribuidos a Jesús reflejan una visión displicente de los no judíos (cfr. Mc 7,26-27; Mt 10,5; 15,24;18,17);

24) Según Lucas 23,2.5.14, el núcleo que unifica las acusaciones contra Jesús es el de haber proclamado un mensaje políticamente subversivo y tenido pretensiones
regias;

25) Algunos pasajes establecen una conexión entre la actividad de Jesús y tumultos populares (Mc 14,2; Jn 6,15);

26) Se atribuyen a Jesús comentarios mordaces contra los gobernantes (Mc 10,42-45; Lc 22,25; Lc 7,25/Mt 11,8; Mt17,25);

27) En Hechos 5,35-39 se compara a Jesús y sus seguidores con movimientos reprimidos manu militari por los romanos;

28) Marcos 15,7 y Lucas 23,19 mencionan una revuelta cronológicamente cercana al arresto de Jesús, con derramamiento de sangre;

29) En Marcos 15,3 se afirma que Jesús fue acusado de «muchas cosas», las cuales –en consonancia con el título «rey de los judíos» (15,2)– solo pueden haber sido cargos de tenor político (cfr. Lc 23,2);

30) Los relatos de la infancia expresan el anhelo de liberación nacional y de subyugación de los gentiles (Lc 1,32-33.51-55.68-74; Lc 2,38);

31) El libro de la Revelación presenta a «Cristo» como un guerrero envuelto en un manto salpicado en sangre y al mando de huestes celestiales (Rev 14,20;
19,12-16).

Pero la realidad es que no los menciona. Por tanto, ahí tienes un testimonio independiente de la época que no refleja que los cristianos fueran un grupo sedicioso contra Roma.

Te equivocas, Celso si alegó que Jesús era lider de una sedición, y Origenes en "Contra Celso" (II,10), le responde precisamente a esa acusación.

En cuanto a Flavio Josefo, que no mencione a Jesús en "La Guerra de los Hebreo" puede tener muchas razones, que lo considere irrelevante para el propósito de ese libro o que fue una revuelta atajada pronto y sin mucha repercusión en su momento.

En cuanto al artículo de arriba, es extracto de una entrevista. El autor explica mucho más detalladamente el proceso de la reinvención de Jesús desde antes de la gran revuelta alubia del 66, pero esta tiene un peso importante en ese desarrollo. Hay que tener en cuenta que todos los evangelios, salvo Marcos que puede estar por esas fechas, son posteriores a la guerra, y por mucho que cuando se escribieron aun quedaban testigos vivos de los hechos, los evangelios surgieron a una considerable distancia temporal y geográfica. Ninguno de los evangelistas conoció a Jesús, tampoco Pablo, dos eran gentiles,... Una situación muy favorecedora para tergiversar la historia de los hechos.

Existió ese "blanqueamiento", por razones obvias, como no ser detenidos y procesados ellos también por subversivos, de centrarse en su vertiente espiritual y eliminar en lo posible la de grupo armado y libertador político de Israel frente a los romanos, pero muchos elementos estaban asentados en la tradición y se cometieron errores:

«No he venido a traer paz, sino espada». Mt 10,34

Y les dijo: «Cuando os envié sin bolsa, alforja ni sandalias, ¿acaso os faltó
algo?». Ellos dijeron: «Nada». Les dijo: «Pero ahora el que tenga bolsa, que la
coja; asimismo, igualmente la alforja; y el que no tenga espada (ho mē échōn
[...] máchairan), que venda su manto y se compre una» Lc 22,35-36.

Y viendo los que estaban con él lo que iba a pasar, dijeron: «Señor,
¿golpeamos con espada (ei patáxomen en machaírai)?». Lucas 22,49


Lo de los mercaderes del templo solo es un ejemplo. Los indicios de belicosidad del grupo de Jeśus son abrumadores, y eso teniendo en cuenta la alteración de la historia que se produjo en los evangelios. Una pequeña lista:

1) El grupo responsable del arresto de Jesús fue un contingente armado (Mc 14,43.48);

2) Jesús ordenó a sus discípulos comprar espadas (Lc 22,36);

3) Al menos algunos discípulos poseían espadas (Mc 14,47; Lc22,36.38.49);

4) En el arresto hubo resistencia armada (Mc14,47; Mt 26,51; Lc 22,38.49-50; Jn 18,10-11);

5) La violencia está ocasionalmente presente tanto en el lenguaje como en la práctica del galileo (Mt 10,34; Lc 12,49; Jn 2,15);

6) Los discípulos de Jesús, y en particular su núcleo más íntimo, revelan una disposición violenta (Mc 3,17; 9,38; Lc9,51-56);

7) El motivo de la pretensión regia de Jesús, conspicuo en los relatos de la pasión, reaparece en numerosos pasajes, como el de la «entrada triunfal» en Jerusalén;

8) Se atribuye a Jesús la voluntad de pasar inadvertido en ciertos viajes; Mc 9,30: «Atravesaban la Galilea, y no quería que nadie lo supiese».

9) Algunos pasajes relativos a la estancia en Jerusalén presuponen secretismo y precaución, conexiones clandestinas con seguidores en la ciudad y el uso de
contraseñas (Mc 11,1-6.11.19; 14,12-16);

10) El sumo sacerdote conecta la posibilidad de que Jesús continuase sus actividades con una intervención violenta del poder romano (Jn 11,47-50);

11) Jesús prometió a sus discípulos que, sentados sobre tronos, juzgarían a las tribus de Israel (Mt19,28; Lc 22,28-30);

12) Los discípulos esperaban que Jesús restaurase el reino a Israel (Lc 24,21; Hch 1,6);

13) Algunas afirmaciones de Jesús expresan el anhelo de una reconstitución de la unidad nacional (Mt 23,37; Lc 13,34);

14) El sumo sacerdote interroga a Jesús sobre su enseñanza y sobre sus discípulos, lo que traiciona cierta aprensión respecto a estos (Jn 18,19);

15) Jesús predicó la llegada inminente del reino de Dios como una realidad material e intramundana (Mc 10,28-30.35-41; Lc 22,24.30);

16) La expectativa del reino de Dios tenía inequívocas implicaciones políticas, al expresar el anhelo del fin del dominio romano;

17) Jesús advirtió a sus discípulos sobre la hostilidad que encontrarían, y les transmitió la idea de que el discipulado implicaba sacrificios y aun la gloria (Mt 10,16.21-23.34-39;Lc 12,4; 14,25-27);

18) El dicho sobre «tomar la cruz» (Mc8,34-35 y par.; Mt 10,38/Lc 14,27) indica una aguda conciencia de la hostilidad entre Jesús y el Imperio;

19) Varios de sus discípulos expresaron su disposición a morir con él (Mc 10,38-39; 14,29.31; Lc 22,31-33);

20) Ciertos episodios (huida de Getsemaní, traición de Pedro) testimonian el hondo temor de los discípulos a ser apresados y presumiblemente ejecutados;

21) Hay rastros de una profunda hostilidad recíproca entre Jesús y el tetrarca prorromano Antipas (Mc 8,15; Lc 13,31-32);

22) Jesús fue acusado de oponerse al pago del tributo a Roma (Lc 23,2);

23) Varios dichos atribuidos a Jesús reflejan una visión displicente de los no judíos (cfr. Mc 7,26-27; Mt 10,5; 15,24;18,17);

24) Según Lucas 23,2.5.14, el núcleo que unifica las acusaciones contra Jesús es el de haber proclamado un mensaje políticamente subversivo y tenido pretensiones
regias;

25) Algunos pasajes establecen una conexión entre la actividad de Jesús y tumultos populares (Mc 14,2; Jn 6,15);

26) Se atribuyen a Jesús comentarios mordaces contra los gobernantes (Mc 10,42-45; Lc 22,25; Lc 7,25/Mt 11,8; Mt17,25);

27) En Hechos 5,35-39 se compara a Jesús y sus seguidores con movimientos reprimidos manu militari por los romanos;

28) Marcos 15,7 y Lucas 23,19 mencionan una revuelta cronológicamente cercana al arresto de Jesús, con derramamiento de sangre;

29) En Marcos 15,3 se afirma que Jesús fue acusado de «muchas cosas», las cuales –en consonancia con el título «rey de los judíos» (15,2)– solo pueden haber sido cargos de tenor político (cfr. Lc 23,2);

30) Los relatos de la infancia expresan el anhelo de liberación nacional y de subyugación de los gentiles (Lc 1,32-33.51-55.68-74; Lc 2,38);

31) El libro de la Revelación presenta a «Cristo» como un guerrero envuelto en un manto salpicado en sangre y al mando de huestes celestiales (Rev 14,20;
19,12-16).

Sin embargo, Flavio Josefo no menciona a los cristianos en su narración de la revuelta alubia de 66-73.

Por tanto, la evidencia indica en contra de la tesis de que los cristianos fueran un grupo sedicioso contra Roma, y que tuvieran que "blanquearse" tras el fracaso de la Revuelta alubia, ya que las referencias que tenemos indican que los cristianos no participaron en ella.

Lo que sabemos, por Tácito, es que los cristianos ya estaban en la misma Roma en el año 64, con anterioridad a la revuelta alubia. No parece, pues, que a los cristianos primitivos les interesara demasiado lo que sucediera en la provincia romana de Aaaa. Parece mas bien que estaban interesados en propagar el mensaje de Cristo entre todo el mundo, y que para ello lógicamente se habían plantado en el corazón del mundo romano.
 
Última edición:
Aquí tienes el "Contra Celso" de Orígenes:

Indícame la página en la que dices que Orígenes responde a una acusación contra Jesucristo por sedición por parte de Celso. Porque en (II, 10) no leo nada de eso.

Pero la realidad es que no los menciona. Por tanto, ahí tienes un testimonio independiente de la época que no refleja que los cristianos fueran un grupo sedicioso contra Roma.

Sin embargo, Flavio Josefo no menciona a los cristianos en su narración de la revuelta alubia de 66-73.

Por tanto, la evidencia indica en contra de la tesis de que los cristianos fueran un grupo sedicioso contra Roma, y que tuvieran que "blanquearse" tras el fracaso de la Revuelta alubia, ya que las referencias que tenemos indican que los cristianos no participaron en ella.

Lo que sabemos, por Tácito, es que los cristianos ya estaban en la misma Roma en el año 64, con anterioridad a la revuelta alubia. No parece, pues, que a los cristianos primitivos les interesara demasiado lo que sucediera en la provincia romana de Aaaa. Parece mas bien que estaban interesados en propagar el mensaje de Cristo entre todo el mundo, y que para ello lógicamente se habían plantado en el corazón del mundo romano.

Sí, no es esa la referencia, perdona. Es Orígenes, CC VIII 14 (Cfr. II 12.44).

"No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz". En respuesta a Celso que se refiere a Jesús con la expresión "líder de la sedición" (tēs stáseōs archēgétēs).

No es la única, Lactancio también atribuye al gobernador romano de Bitinia, Hierocles, que Jesús "había reunido una tropa de novecientos hombres para cometer bandidaje (collecta nongentorum hominum manu latrocinia fecisse)". Es curioso que de números concretos, como si tuviera alguna fuente. Sus obras como es habitual no nos han llegado, solo las réplicas cristianas, de Origenes "contra Celso", de Eusebio "contra Hierocles", etc.

Pasando al segundo punto, para la época de la Gran Revuelta alubia las comunidades cristianas eran mucho más relevantes fuera de Palestina que dentro, con gentiles y ocristianosocristianosocristianosocristianos, y el evangelista de Marcos, un gentil supuestamente, ya es claramente "prorromano". La guerra, y cuasi-exterminio masivo romano, no hace sino reforzar el distanciamiento cristiano de los judíos y provocar prácticamente la desaparición de su matriz original en Aaaa. Esa que sí podía ser nacionalista, hostil o con cierto grado de distanciamiento a los gentiles, con la que tuvo fruta Pablo, y que probablemente sabía mejor de los hechos y no tenían problema en comprender las dos vertientes de Jesús, la espiritual y la de la lucha armada.
 
Es totalmente imposible que fueran la misma persona.

Jesucristo era esenio y Barrabás era zelote. Es como pretender que dos personas de ideologías opuestas sean la misma.
 
Sí, no es esa la referencia, perdona. Es Orígenes, CC VIII 14 (Cfr. II 12.44).

"No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz". En respuesta a Celso que se refiere a Jesús con la expresión "líder de la sedición" (tēs stáseōs archēgétēs).

No es la única, Lactancio también atribuye al gobernador romano de Bitinia, Hierocles, que Jesús "había reunido una tropa de novecientos hombres para cometer bandidaje (collecta nongentorum hominum manu latrocinia fecisse)". Es curioso que de números concretos, como si tuviera alguna fuente. Sus obras como es habitual no nos han llegado, solo las réplicas cristianas, de Origenes "contra Celso", de Eusebio "contra Hierocles", etc.

Pasando al segundo punto, para la época de la Gran Revuelta alubia las comunidades cristianas eran mucho más relevantes fuera de Palestina que dentro, con gentiles y ocristianosocristianosocristianosocristianos, y el evangelista de Marcos, un gentil supuestamente, ya es claramente "prorromano". La guerra, y cuasi-exterminio masivo romano, no hace sino reforzar el distanciamiento cristiano de los judíos y provocar prácticamente la desaparición de su matriz original en Aaaa. Esa que sí podía ser nacionalista, hostil o con cierto grado de distanciamiento a los gentiles, con la que tuvo fruta Pablo, y que probablemente sabía mejor de los hechos y no tenían problema en comprender las dos vertientes de Jesús, la espiritual y la de la lucha armada.

Gracias por la referencia.

Veamos el pasaje completo:

14. Himno al Descendiente de Dios​
​
Dice también Celso: “Si alguien trata de enseñarles que Jesús no es Descendiente de Dios, sino que Dios es padre de todos, y a este solo hay que adorar verdaderamente, no aceptarán tal enseñanza si no adoran también a este que tienen por cabeza de su sedición. Y si a éste le han dado nombre de descendiente de Dios, no es porque quieran honrar particularmente a Dios, sino porque quieren exaltar a éste sobre todo”. Pero nosotros hemos aprendido quién es el Descendiente de Dios: resplandor de su gloria y marca de su substancia (Hebr 1,3), y vapor del poder de Dios, y emanación pura de la gloria del Omnipotente, y fulgor de la luz eterna, y espejo sin mancha de la acción de Dios e imagen de su bondad (Sap 7,25-26); y sabemos que Jesús es descendiente de Dios, y Dios, padre de Jesús. Y nada inconveniente ni impropio de Dios hay en esta doctrina que admite tal Descendiente, y nadie será capaz de persuadirnos * que Jesús no es Descendiente del Dios y Padre ingénito.​
​
Mas si Celso entendió mal a algunos que no confiesan que el Descendiente de Dios lo sea del que creó este universo (cf. V 54; VI 53), allá se las haya él y allá se las hayan los que pareja doctrina aceptan. No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz, como quien dijo a sus discípulos: La paz os dejo, mi paz os doy. Y, como sabía que los hombres que son del mundo y no de Dios nos habían de hacer la guerra, añadió a esas palabras estotras: No como el mundo da paz, así os doy yo mi paz (lo 14,27). Y aunque nos veamos atribulados en este mundo, tenemos confianza por Aquel que dijo: En el mundo tendréis tribulación; pero tened buen ánimo, porque yo he vencido al mundo (16,33). Y éste afirmamos ser Descendiente de Dios, del Dios a quien, si hay que usar las palabras de Celso, nosotros adoramos particularmente; y sabemos también que el Descendiente ha sido particularmente exaltado por el Padre.​
​
Acaso haya quienes, por ser de la muchedumbre de los creyentes, profesen también la creencia divergente de suponer, por su temeridad, que el Salvador es el Dios máximo, que está sobre todas las cosas; pero nada semejante profesamos nosotros que creemos al que dice: El Padre que me ha enviado es mayor que yo (lo 14,28). Por eso no podemos subordinar al Descendiente de Dios el que ahora llamamos Padre.​

Creo que, por la temática que tratan, el uso de "líder de su sedición" es mas bien metafórico, para referirse a una sedición religiosa, no a una sedición política de Roma. Por ello Orígenes defiende a los cristianos de la acusación de ser una sedición respecto a Dios, no respecto a Roma.

Sí, no es esa la referencia, perdona. Es Orígenes, CC VIII 14 (Cfr. II 12.44).

"No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz". En respuesta a Celso que se refiere a Jesús con la expresión "líder de la sedición" (tēs stáseōs archēgétēs).

No es la única, Lactancio también atribuye al gobernador romano de Bitinia, Hierocles, que Jesús "había reunido una tropa de novecientos hombres para cometer bandidaje (collecta nongentorum hominum manu latrocinia fecisse)". Es curioso que de números concretos, como si tuviera alguna fuente. Sus obras como es habitual no nos han llegado, solo las réplicas cristianas, de Origenes "contra Celso", de Eusebio "contra Hierocles", etc.

Pasando al segundo punto, para la época de la Gran Revuelta alubia las comunidades cristianas eran mucho más relevantes fuera de Palestina que dentro, con gentiles y ocristianosocristianosocristianosocristianos, y el evangelista de Marcos, un gentil supuestamente, ya es claramente "prorromano". La guerra, y cuasi-exterminio masivo romano, no hace sino reforzar el distanciamiento cristiano de los judíos y provocar prácticamente la desaparición de su matriz original en Aaaa. Esa que sí podía ser nacionalista, hostil o con cierto grado de distanciamiento a los gentiles, con la que tuvo fruta Pablo, y que probablemente sabía mejor de los hechos y no tenían problema en comprender las dos vertientes de Jesús, la espiritual y la de la lucha armada.

Pero Hierocles fue procónsul de Bitinia en 303 dC, mientras que las obras de Eusebio y Lactancio son del siglo IV.

Me parece que nos hemos ido un poco ya del marco temporal inmediato a Jesucristo y el primer cristianismo.

Hierocles fue un gran perseguidor de cristianos bajo el reinado de Diocleciano. Su afirmación fue simplemente pura propaganda política de la época, casi tres siglos después de la crucifixión de Jesús, para justificar la represión legal de sus discípulos.

Eusebio y Lactancio si defienden a Jesús de esa acusación de ser un sedicioso político. A diferencia de Orígenes respecto a Celso, que lo defiende de la acusación de ser un "sedicioso" religioso. Lo cual refuerza lo que dije en el punto anterior, que Celso utiliza la palabra "sedición" de manera metafórica para acusarle de "separarse" de Dios, y no en su sentido literal.

Sí, no es esa la referencia, perdona. Es Orígenes, CC VIII 14 (Cfr. II 12.44).

"No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz". En respuesta a Celso que se refiere a Jesús con la expresión "líder de la sedición" (tēs stáseōs archēgétēs).

No es la única, Lactancio también atribuye al gobernador romano de Bitinia, Hierocles, que Jesús "había reunido una tropa de novecientos hombres para cometer bandidaje (collecta nongentorum hominum manu latrocinia fecisse)". Es curioso que de números concretos, como si tuviera alguna fuente. Sus obras como es habitual no nos han llegado, solo las réplicas cristianas, de Origenes "contra Celso", de Eusebio "contra Hierocles", etc.

Pasando al segundo punto, para la época de la Gran Revuelta alubia las comunidades cristianas eran mucho más relevantes fuera de Palestina que dentro, con gentiles y ocristianosocristianosocristianosocristianos, y el evangelista de Marcos, un gentil supuestamente, ya es claramente "prorromano". La guerra, y cuasi-exterminio masivo romano, no hace sino reforzar el distanciamiento cristiano de los judíos y provocar prácticamente la desaparición de su matriz original en Aaaa. Esa que sí podía ser nacionalista, hostil o con cierto grado de distanciamiento a los gentiles, con la que tuvo fruta Pablo, y que probablemente sabía mejor de los hechos y no tenían problema en comprender las dos vertientes de Jesús, la espiritual y la de la lucha armada.

Tu hipótesis tiene varios problemas.

El primero, es que antes decías que el "rebranding" se produce a raiz del fracaso de la Gran Revuelta. Sin embargo, ahora estás diciendo que el "rebranding" ya se había producido antes de la Gran Revuelta.

El segundo, es que Marcos fue el primer evangelista, que escribió para los gentiles. Mientras que aproximadamente una década después de él es cuando Mateo escribe su evangelio, destinado a una audiencia alubia. Si tu hipótesis fuera cierta, entonces lo que tendría sentido es que el orden fuera el inverso, que Mateo fuera el mas antiguo, seguido de Marcos y Lucas.

Entonces, tenemos dos posibles momentos para la "conspiración" que supuestamente cambiara el sentido del mensaje de Jesús:

1) El primero, antes de la Gran Revuelta alubia, y de los propios evangelios (que se empiezan a escribir en torno a 70 dC). El objeto favorito de esta acusación es San Pablo. El problema es que en tiempos de San Pablo había todavía montones de testigos vivos de la predicación de Jesús, incluyendo sus apóstoles. Así que no se me ocurre cómo San Pablo, que no conoció a Jesus, hubiera podido tener el poder de manipular su mensaje pasando por encima de los Apóstoles, especialmente de San Pedro. Además, San Pablo murió antes o a la vez que San Pedro, por lo que no tuvo tiempo de imponer su narrativa supuestamente manipulada una vez perecid los testigos originales, dado que él murió antes que ellos.

2) El segundo, sería después de la Gran Revuelta alubia. El problema es que, para entonces, las comunidades cristianas ya estaban lo suficientemente extendidas geográficamente como para que resultara imposible que todos se pusieran de acuerdo en manipular el mensaje. Además, tenemos 4 Evangelios redactados de manera independiente, y las concordancias entre los tres sinópticos hubieran resultado imposibles si en esta época se hubiera estado manipulando el mensaje original de Jesús.

Y, por cierto, San Juan, el apóstol querido por Jesús, murió en torno al año 100, después de la composición de los 4 Evangelios, incluído el que se le atribuye. Y no se me ocurre cómo San Pablo o cualquier otro podría haber manipulado el mensaje original de Jesucristo sin dejar rastro, con San Juan vivito y coleando.
 
Última edición:
Gracias por la referencia.

Veamos el pasaje completo:

14. Himno al Descendiente de Dios​
​
Dice también Celso: “Si alguien trata de enseñarles que Jesús no es Descendiente de Dios, sino que Dios es padre de todos, y a este solo hay que adorar verdaderamente, no aceptarán tal enseñanza si no adoran también a este que tienen por cabeza de su sedición. Y si a éste le han dado nombre de descendiente de Dios, no es porque quieran honrar particularmente a Dios, sino porque quieren exaltar a éste sobre todo”. Pero nosotros hemos aprendido quién es el Descendiente de Dios: resplandor de su gloria y marca de su substancia (Hebr 1,3), y vapor del poder de Dios, y emanación pura de la gloria del Omnipotente, y fulgor de la luz eterna, y espejo sin mancha de la acción de Dios e imagen de su bondad (Sap 7,25-26); y sabemos que Jesús es descendiente de Dios, y Dios, padre de Jesús. Y nada inconveniente ni impropio de Dios hay en esta doctrina que admite tal Descendiente, y nadie será capaz de persuadirnos * que Jesús no es Descendiente del Dios y Padre ingénito.​
​
Mas si Celso entendió mal a algunos que no confiesan que el Descendiente de Dios lo sea del que creó este universo (cf. V 54; VI 53), allá se las haya él y allá se las hayan los que pareja doctrina aceptan. No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz, como quien dijo a sus discípulos: La paz os dejo, mi paz os doy. Y, como sabía que los hombres que son del mundo y no de Dios nos habían de hacer la guerra, añadió a esas palabras estotras: No como el mundo da paz, así os doy yo mi paz (lo 14,27). Y aunque nos veamos atribulados en este mundo, tenemos confianza por Aquel que dijo: En el mundo tendréis tribulación; pero tened buen ánimo, porque yo he vencido al mundo (16,33). Y éste afirmamos ser Descendiente de Dios, del Dios a quien, si hay que usar las palabras de Celso, nosotros adoramos particularmente; y sabemos también que el Descendiente ha sido particularmente exaltado por el Padre.​
​
Acaso haya quienes, por ser de la muchedumbre de los creyentes, profesen también la creencia divergente de suponer, por su temeridad, que el Salvador es el Dios máximo, que está sobre todas las cosas; pero nada semejante profesamos nosotros que creemos al que dice: El Padre que me ha enviado es mayor que yo (lo 14,28). Por eso no podemos subordinar al Descendiente de Dios el que ahora llamamos Padre.​

Creo que, por la temática que tratan, el uso de "líder de su sedición" es mas bien metafórico, para referirse a una sedición religiosa, no a una sedición política de Roma. Por ello Orígenes defiende a los cristianos de la acusación de ser una sedición respecto a Dios, no respecto a Roma.

Pero Hierocles fue procónsul de Bitinia en 303 dC, mientras que las obras de Eusebio y Lactancio son del siglo IV.

Me parece que nos hemos ido un poco ya del marco temporal inmediato a Jesucristo y el primer cristianismo.

Hierocles fue un gran perseguidor de cristianos bajo el reinado de Diocleciano. Su afirmación fue simplemente pura propaganda política de la época, casi tres siglos después de la crucifixión de Jesús, para justificar la represión legal de sus discípulos.

Eusebio y Lactancio si defienden a Jesús de esa acusación de ser un sedicioso político. A diferencia de Orígenes respecto a Celso, que lo defiende de la acusación de ser un "sedicioso" religioso. Lo cual refuerza lo que dije en el punto anterior, que Celso utiliza la palabra "sedición" de manera metafórica para acusarle de "separarse" de Dios, y no en su sentido literal.

Tu hipótesis tiene varios problemas.

El primero, es que antes decías que el "rebranding" se produce a raiz del fracaso de la Gran Revuelta. Sin embargo, ahora estás diciendo que el "rebranding" ya se había producido antes de la Gran Revuelta.

El segundo, es que Marcos fue el primer evangelista, que escribió para los gentiles. Mientras que aproximadamente una década después de él es cuando Mateo escribe su evangelio, destinado a una audiencia alubia. Si tu hipótesis fuera cierta, entonces lo que tendría sentido es que el orden fuera el inverso, que Mateo fuera el mas antiguo, seguido de Marcos y Lucas.

Entonces, tenemos dos posibles momentos para la "conspiración" que supuestamente cambiara el sentido del mensaje de Jesús:

1) El primero, antes de la Gran Revuelta alubia, y de los propios evangelios (que se empiezan a escribir en torno a 70 dC). El objeto favorito de esta acusación es San Pablo. El problema es que en tiempos de San Pablo había todavía montones de testigos vivos de la predicación de Jesús, incluyendo sus apóstoles. Así que no se me ocurre cómo San Pablo, que no conoció a Jesus, hubiera podido tener el poder de manipular su mensaje pasando por encima de los Apóstoles, especialmente de San Pedro. Además, San Pablo murió antes o a la vez que San Pedro, por lo que no tuvo tiempo de imponer su narrativa supuestamente manipulada una vez perecid los testigos originales, dado que él murió antes que ellos.

2) El segundo, sería después de la Gran Revuelta alubia. El problema es que, para entonces, las comunidades cristianas ya estaban lo suficientemente extendidas geográficamente como para que resultara imposible que todos se pusieran de acuerdo en manipular el mensaje. Además, tenemos 4 Evangelios redactados de manera independiente, y las concordancias entre los tres sinópticos hubieran resultado imposibles si en esta época se hubiera estado manipulando el mensaje original de Jesús.

Y, por cierto, San Juan, el apóstol querido por Jesús, murió en torno al año 100, después de la composición de los 4 Evangelios, incluído el que se le atribuye. Y no se me ocurre cómo San Pablo o cualquier otro podría haber manipulado el mensaje original de Jesucristo sin dejar rastro, con San Juan vivito y coleando.
Buena refutación, hay que ver la cara que tienen algunos para inventarse lo que dicen los autores que citan meparto:tragatochostragatochos
 
Buena refutación, hay que ver la cara que tienen algunos para inventarse lo que dicen los autores que citan meparto:tragatochostragatochos

Por eso siempre recomiendo ir a leer directamente lo que dicen las fuentes primaras, y no quedarse en lo que un astuto que quiere vender libros ha dicho que dicen las fuentes primarias.
 
Gracias por la referencia.

Veamos el pasaje completo:

14. Himno al Descendiente de Dios​
​
Dice también Celso: “Si alguien trata de enseñarles que Jesús no es Descendiente de Dios, sino que Dios es padre de todos, y a este solo hay que adorar verdaderamente, no aceptarán tal enseñanza si no adoran también a este que tienen por cabeza de su sedición. Y si a éste le han dado nombre de descendiente de Dios, no es porque quieran honrar particularmente a Dios, sino porque quieren exaltar a éste sobre todo”. Pero nosotros hemos aprendido quién es el Descendiente de Dios: resplandor de su gloria y marca de su substancia (Hebr 1,3), y vapor del poder de Dios, y emanación pura de la gloria del Omnipotente, y fulgor de la luz eterna, y espejo sin mancha de la acción de Dios e imagen de su bondad (Sap 7,25-26); y sabemos que Jesús es descendiente de Dios, y Dios, padre de Jesús. Y nada inconveniente ni impropio de Dios hay en esta doctrina que admite tal Descendiente, y nadie será capaz de persuadirnos * que Jesús no es Descendiente del Dios y Padre ingénito.​
​
Mas si Celso entendió mal a algunos que no confiesan que el Descendiente de Dios lo sea del que creó este universo (cf. V 54; VI 53), allá se las haya él y allá se las hayan los que pareja doctrina aceptan. No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz, como quien dijo a sus discípulos: La paz os dejo, mi paz os doy. Y, como sabía que los hombres que son del mundo y no de Dios nos habían de hacer la guerra, añadió a esas palabras estotras: No como el mundo da paz, así os doy yo mi paz (lo 14,27). Y aunque nos veamos atribulados en este mundo, tenemos confianza por Aquel que dijo: En el mundo tendréis tribulación; pero tened buen ánimo, porque yo he vencido al mundo (16,33). Y éste afirmamos ser Descendiente de Dios, del Dios a quien, si hay que usar las palabras de Celso, nosotros adoramos particularmente; y sabemos también que el Descendiente ha sido particularmente exaltado por el Padre.​
​
Acaso haya quienes, por ser de la muchedumbre de los creyentes, profesen también la creencia divergente de suponer, por su temeridad, que el Salvador es el Dios máximo, que está sobre todas las cosas; pero nada semejante profesamos nosotros que creemos al que dice: El Padre que me ha enviado es mayor que yo (lo 14,28). Por eso no podemos subordinar al Descendiente de Dios el que ahora llamamos Padre.​

Creo que, por la temática que tratan, el uso de "líder de su sedición" es mas bien metafórico, para referirse a una sedición religiosa, no a una sedición política de Roma. Por ello Orígenes defiende a los cristianos de la acusación de ser una sedición respecto a Dios, no respecto a Roma.

Pero Hierocles fue procónsul de Bitinia en 303 dC, mientras que las obras de Eusebio y Lactancio son del siglo IV.

Me parece que nos hemos ido un poco ya del marco temporal inmediato a Jesucristo y el primer cristianismo.

Hierocles fue un gran perseguidor de cristianos bajo el reinado de Diocleciano. Su afirmación fue simplemente pura propaganda política de la época, casi tres siglos después de la crucifixión de Jesús, para justificar la represión legal de sus discípulos.

Eusebio y Lactancio si defienden a Jesús de esa acusación de ser un sedicioso político. A diferencia de Orígenes respecto a Celso, que lo defiende de la acusación de ser un "sedicioso" religioso. Lo cual refuerza lo que dije en el punto anterior, que Celso utiliza la palabra "sedición" de manera metafórica para acusarle de "separarse" de Dios, y no en su sentido literal.

Tu hipótesis tiene varios problemas.

El primero, es que antes decías que el "rebranding" se produce a raiz del fracaso de la Gran Revuelta. Sin embargo, ahora estás diciendo que el "rebranding" ya se había producido antes de la Gran Revuelta.

El segundo, es que Marcos fue el primer evangelista, que escribió para los gentiles. Mientras que aproximadamente una década después de él es cuando Mateo escribe su evangelio, destinado a una audiencia alubia. Si tu hipótesis fuera cierta, entonces lo que tendría sentido es que el orden fuera el inverso, que Mateo fuera el mas antiguo, seguido de Marcos y Lucas.

Entonces, tenemos dos posibles momentos para la "conspiración" que supuestamente cambiara el sentido del mensaje de Jesús:

1) El primero, antes de la Gran Revuelta alubia, y de los propios evangelios (que se empiezan a escribir en torno a 70 dC). El objeto favorito de esta acusación es San Pablo. El problema es que en tiempos de San Pablo había todavía montones de testigos vivos de la predicación de Jesús, incluyendo sus apóstoles. Así que no se me ocurre cómo San Pablo, que no conoció a Jesus, hubiera podido tener el poder de manipular su mensaje pasando por encima de los Apóstoles, especialmente de San Pedro. Además, San Pablo murió antes o a la vez que San Pedro, por lo que no tuvo tiempo de imponer su narrativa supuestamente manipulada una vez perecid los testigos originales, dado que él murió antes que ellos.

2) El segundo, sería después de la Gran Revuelta alubia. El problema es que, para entonces, las comunidades cristianas ya estaban lo suficientemente extendidas geográficamente como para que resultara imposible que todos se pusieran de acuerdo en manipular el mensaje. Además, tenemos 4 Evangelios redactados de manera independiente, y las concordancias entre los tres sinópticos hubieran resultado imposibles si en esta época se hubiera estado manipulando el mensaje original de Jesús.

Y, por cierto, San Juan, el apóstol querido por Jesús, murió en torno al año 100, después de la composición de los 4 Evangelios, incluído el que se le atribuye. Y no se me ocurre cómo San Pablo o cualquier otro podría haber manipulado el mensaje original de Jesucristo sin dejar rastro, con San Juan vivito y coleando.

Respondía a tu comentario de que Celso "no decía que fuera un bandido ni un rebelde", en lo que yo discrepaba pues esas ideas sí están en Celso. Veamos:

Equipara a Jesús con un jefe de bandidos II,12. Atribuye su gloria a Pilatos, no a los judíos II,33, pues lo considera un individuo subversivo, más teniendo en cuenta su crucifixión. Acusa a los cristianos de sediciosos en numerosas ocasiones. Sí, en un sentido religioso pero también político, de separarse del estado, que está en la línea de toda la argumentación de Celso. Y es en ese contexto que llama a Jesús el jefe de la sedición, VIII, 14. No sabemos si se trata solo de una referencia a la secesión de los cristianos o si, teniendo en cuenta sus ideas sobre su lider mencionadas, es también una referencia a las causas de su condena, ya que no tenemos sus escritos directamente. Pero es claro que habla de Jesús como bandido, que era también la forma usual de referirse a rebeldes políticos.

¿Cuál sería si no la tesis contraria, que Celso pensaba que era un charlatán pacífico y por eso lo crucificó Pilatos? En cualquier caso Celso no parece muy relevante en cuanto a información histórica sobre Jesús.

Gracias por la referencia.

Veamos el pasaje completo:

14. Himno al Descendiente de Dios​
​
Dice también Celso: “Si alguien trata de enseñarles que Jesús no es Descendiente de Dios, sino que Dios es padre de todos, y a este solo hay que adorar verdaderamente, no aceptarán tal enseñanza si no adoran también a este que tienen por cabeza de su sedición. Y si a éste le han dado nombre de descendiente de Dios, no es porque quieran honrar particularmente a Dios, sino porque quieren exaltar a éste sobre todo”. Pero nosotros hemos aprendido quién es el Descendiente de Dios: resplandor de su gloria y marca de su substancia (Hebr 1,3), y vapor del poder de Dios, y emanación pura de la gloria del Omnipotente, y fulgor de la luz eterna, y espejo sin mancha de la acción de Dios e imagen de su bondad (Sap 7,25-26); y sabemos que Jesús es descendiente de Dios, y Dios, padre de Jesús. Y nada inconveniente ni impropio de Dios hay en esta doctrina que admite tal Descendiente, y nadie será capaz de persuadirnos * que Jesús no es Descendiente del Dios y Padre ingénito.​
​
Mas si Celso entendió mal a algunos que no confiesan que el Descendiente de Dios lo sea del que creó este universo (cf. V 54; VI 53), allá se las haya él y allá se las hayan los que pareja doctrina aceptan. No es, pues, Jesús cabeza de sedición alguna, sino de toda paz, como quien dijo a sus discípulos: La paz os dejo, mi paz os doy. Y, como sabía que los hombres que son del mundo y no de Dios nos habían de hacer la guerra, añadió a esas palabras estotras: No como el mundo da paz, así os doy yo mi paz (lo 14,27). Y aunque nos veamos atribulados en este mundo, tenemos confianza por Aquel que dijo: En el mundo tendréis tribulación; pero tened buen ánimo, porque yo he vencido al mundo (16,33). Y éste afirmamos ser Descendiente de Dios, del Dios a quien, si hay que usar las palabras de Celso, nosotros adoramos particularmente; y sabemos también que el Descendiente ha sido particularmente exaltado por el Padre.​
​
Acaso haya quienes, por ser de la muchedumbre de los creyentes, profesen también la creencia divergente de suponer, por su temeridad, que el Salvador es el Dios máximo, que está sobre todas las cosas; pero nada semejante profesamos nosotros que creemos al que dice: El Padre que me ha enviado es mayor que yo (lo 14,28). Por eso no podemos subordinar al Descendiente de Dios el que ahora llamamos Padre.​

Creo que, por la temática que tratan, el uso de "líder de su sedición" es mas bien metafórico, para referirse a una sedición religiosa, no a una sedición política de Roma. Por ello Orígenes defiende a los cristianos de la acusación de ser una sedición respecto a Dios, no respecto a Roma.

Pero Hierocles fue procónsul de Bitinia en 303 dC, mientras que las obras de Eusebio y Lactancio son del siglo IV.

Me parece que nos hemos ido un poco ya del marco temporal inmediato a Jesucristo y el primer cristianismo.

Hierocles fue un gran perseguidor de cristianos bajo el reinado de Diocleciano. Su afirmación fue simplemente pura propaganda política de la época, casi tres siglos después de la crucifixión de Jesús, para justificar la represión legal de sus discípulos.

Eusebio y Lactancio si defienden a Jesús de esa acusación de ser un sedicioso político. A diferencia de Orígenes respecto a Celso, que lo defiende de la acusación de ser un "sedicioso" religioso. Lo cual refuerza lo que dije en el punto anterior, que Celso utiliza la palabra "sedición" de manera metafórica para acusarle de "separarse" de Dios, y no en su sentido literal.

Tu hipótesis tiene varios problemas.

El primero, es que antes decías que el "rebranding" se produce a raiz del fracaso de la Gran Revuelta. Sin embargo, ahora estás diciendo que el "rebranding" ya se había producido antes de la Gran Revuelta.

El segundo, es que Marcos fue el primer evangelista, que escribió para los gentiles. Mientras que aproximadamente una década después de él es cuando Mateo escribe su evangelio, destinado a una audiencia alubia. Si tu hipótesis fuera cierta, entonces lo que tendría sentido es que el orden fuera el inverso, que Mateo fuera el mas antiguo, seguido de Marcos y Lucas.

Entonces, tenemos dos posibles momentos para la "conspiración" que supuestamente cambiara el sentido del mensaje de Jesús:

1) El primero, antes de la Gran Revuelta alubia, y de los propios evangelios (que se empiezan a escribir en torno a 70 dC). El objeto favorito de esta acusación es San Pablo. El problema es que en tiempos de San Pablo había todavía montones de testigos vivos de la predicación de Jesús, incluyendo sus apóstoles. Así que no se me ocurre cómo San Pablo, que no conoció a Jesus, hubiera podido tener el poder de manipular su mensaje pasando por encima de los Apóstoles, especialmente de San Pedro. Además, San Pablo murió antes o a la vez que San Pedro, por lo que no tuvo tiempo de imponer su narrativa supuestamente manipulada una vez perecid los testigos originales, dado que él murió antes que ellos.

2) El segundo, sería después de la Gran Revuelta alubia. El problema es que, para entonces, las comunidades cristianas ya estaban lo suficientemente extendidas geográficamente como para que resultara imposible que todos se pusieran de acuerdo en manipular el mensaje. Además, tenemos 4 Evangelios redactados de manera independiente, y las concordancias entre los tres sinópticos hubieran resultado imposibles si en esta época se hubiera estado manipulando el mensaje original de Jesús.

Y, por cierto, San Juan, el apóstol querido por Jesús, murió en torno al año 100, después de la composición de los 4 Evangelios, incluído el que se le atribuye. Y no se me ocurre cómo San Pablo o cualquier otro podría haber manipulado el mensaje original de Jesucristo sin dejar rastro, con San Juan vivito y coleando.

Yo no he escrito el artículo, que además es una entrevista, con las limitaciones a entrar en detalles que eso puede suponer, pero ya que me toca dar cuenta de él lo he vuelto a releer. Dice:

Al término y con el Templo de Jerusalén en ruinas, un puñado de cristianos tan desolados por el retrat de la segunda venida del Mesías como deseosos de llevarse bien con sus victoriosos invasores comenzaron la invención de Jesús de Nazaret como líder espiritual pacífico que no se habría opuesto a Roma sino al judaísmo de su época y que se habría sacrificado para perdonar nuestros pecados con el afán de fundar una religión universal.

Entiendo que se refiere al comienzo de las invenciones que detalla seguidamente, no a la invención en su totalidad, que como explica más adelante comienza en varias etapas: la de los seguidores de Jesús tras su gloria, luego las de Pablo, y finalmente las de las comunidades cristianas trás la guerra judío-romana.

Y de estas últimas se refiere en concreto y especialmente a la invención como lider espirtual pacífico y no opuesto a Roma, y al sentido de sacrificio para perdonar pecados y la universalidad, aunque ésta ya habría comenzado antes con Pablo.

La implicación es que la comunidad ocristianaocristianaocristianaocristiana de Aaaa, que aún eran básicamente judíos de religión, la liderada por Santiago el hermano de Jesús y Pedro con quienes se encuentra Pablo, tenían una visión bastante diferente del cristianismo de teología paulina que nos ha llegado, y que además no tenía esa creencia de Jesús como lider pacifista y no antirromano, lo cual sería lógico, pues estos conocían los hechos y eran testigos y familia, y veían con recelo no solo las ideas de Pablo sino las de judíos helénicos, que en principio se asociaban a su comunidad cristiana o nazarena pero con ideas bastante discordantes.

Una pista de las creencias de estos seguidores de Jesús originales nos la pueden dar comunidades como los ebionitas que descienden de aquellos ocristianosocristianosocristianosocristianos, y que por ejemplo no comparten la divinidad de Jesús sino que sería un hombre extraordinario escogido por Dios como mesías, ni la virginidad de María, ni la expiación sustitutiva o vicaria de los pecados y que seguían básicamente los preceptos judíos y la circuncisión.

Este es un pensamiento algo más alejado de los desbarres posteriores del cristianismo, pues no es creíble por ejemplo que los discípulos o familiares de Jesús pensaran que su pariente era Dios mismo, lo cual supondría tambien una blasfemia e idolatría en el judaísmo. Cabe preguntarse como en principio se asociaron o colaboraron con Pablo y otros judíos helénicos, que puntos tenían en común además del obvio de considerar mesías a Jesús, con la deriva que estaba tomando el cristianismo en las comunidades de la diaspora, pero probablemente hay también razones económicas, por los aportes desde el exterior, para sustentar la comunidad.

En este sentido hay por ejemplo unos libros que recomiendan, que yo no he leido,

"Jesús antes de los Evangelios" (HarperOne, 2016).
"Ebionitas y Nazarenos" (Luomanen), que trata sobre el cristianismo de los sucesores de los cristianos jacobeos.
"El cristianismo judío reconsiderado" (Fortress 2007)

Luego, el evangelio de Juan, que pareces atribuir directamente a uno de los discipulos de Jesús, no es así visto por la mayoría de historiadores que consideran que juan el evangelista es otro autor anónimo.
 
Última edición:
Respondía a tu comentario de que Celso "no decía que fuera un bandido ni un rebelde", en lo que yo discrepaba pues esas ideas sí están en Celso. Veamos:

Equipara a Jesús con un jefe de bandidos II,12. Atribuye su gloria a Pilatos, no a los judíos II,33, pues lo considera un individuo subversivo, más teniendo en cuenta su crucifixión. Acusa a los cristianos de sediciosos en numerosas ocasiones. Sí, en un sentido religioso pero también político, de separarse del estado, que está en la línea de toda la argumentación de Celso. Y es en ese contexto que llama a Jesús el jefe de la sedición, VIII, 14. No sabemos si se trata solo de una referencia a la secesión de los cristianos o si, teniendo en cuenta sus ideas sobre su lider mencionadas, es también una referencia a las causas de su condena, ya que no tenemos sus escritos directamente. Pero es claro que habla de Jesús como bandido, que era también la forma usual de referirse a rebeldes políticos.

¿Cuál sería si no la tesis contraria, que Celso pensaba que era un charlatán pacífico y por eso lo crucificó Pilatos? En cualquier caso Celso no parece muy relevante en cuanto a información histórica sobre Jesús.




Yo no he escrito el artículo, que además es una entrevista, con las limitaciones a entrar en detalles que eso puede suponer, pero ya que me toca dar cuenta de él lo he vuelto a releer. Dice:

Al término y con el Templo de Jerusalén en ruinas, un puñado de cristianos tan desolados por el retrat de la segunda venida del Mesías como deseosos de llevarse bien con sus victoriosos invasores comenzaron la invención de Jesús de Nazaret como líder espiritual pacífico que no se habría opuesto a Roma sino al judaísmo de su época y que se habría sacrificado para perdonar nuestros pecados con el afán de fundar una religión universal.

Entiendo que se refiere al comienzo de las invenciones que detalla seguidamente, no a la invención en su totalidad, que como explica más adelante comienza en varias etapas: la de los seguidores de Jesús tras su gloria, luego las de Pablo, y finalmente las de las comunidades cristianas trás la guerra judío-romana.

Y de estas últimas se refiere en concreto y especialmente a la invención como lider espirtual pacífico y no opuesto a Roma, y al sentido de sacrificio para perdonar pecados y la universalidad, aunque ésta ya habría comenzado antes con Pablo.

La implicación es que la comunidad ocristianaocristianaocristianaocristiana de Aaaa, que aún eran básicamente judíos de religión, la liderada por Santiago el hermano de Jesús y Pedro con quienes se encuentra Pablo, tenían una visión bastante diferente del cristianismo de teología paulina que nos ha llegado, y que además no tenía esa creencia de Jesús como lider pacifista y no antirromano, lo cual sería lógico, pues estos conocían los hechos y eran testigos y familia, y veían con recelo no solo las ideas de Pablo sino las de judíos helénicos, que en principio se asociaban a su comunidad cristiana o nazarena pero con ideas bastante discordantes.

Una pista de las creencias de estos seguidores de Jesús originales nos la pueden dar comunidades como los ebionitas que descienden de aquellos ocristianosocristianosocristianosocristianos, y que por ejemplo no comparten la divinidad de Jesús sino que sería un hombre extraordinario escogido por Dios como mesías, ni la virginidad de María, ni la expiación sustitutiva o vicaria de los pecados y que seguían básicamente los preceptos judíos y la circuncisión.

Este es un pensamiento algo más alejado de los desbarres posteriores del cristianismo, pues no es creíble por ejemplo que los discípulos o familiares de Jesús pensaran que su pariente era Dios mismo, lo cual supondría tambien una blasfemia e idolatría en el judaísmo. Cabe preguntarse como en principio se asociaron o colaboraron con Pablo y otros judíos helénicos, que puntos tenían en común además del obvio de considerar mesías a Jesús, con la deriva que estaba tomando el cristianismo en las comunidades de la diaspora, pero probablemente hay también razones económicas, por los aportes desde el exterior, para sustentar la comunidad.

En este sentido hay por ejemplo unos libros que recomiendan, que yo no he leido,

"Jesús antes de los Evangelios" (HarperOne, 2016).
"Ebionitas y Nazarenos" (Luomanen), que trata sobre el cristianismo de los sucesores de los cristianos jacobeos.
"El cristianismo judío reconsiderado" (Fortress 2007)

Luego, el evangelio de Juan, que pareces atribuir directamente a uno de los discipulos de Jesús, no es así visto por la mayoría de historiadores que consideran que juan el evangelista es otro autor anónimo.

Celso sigue sin haber retratado a Jesús como líder de una rebelión armada contra Roma.

Ciertamente, religión y política estaban intrínsecamente unidas, y ser un disidente religioso te convertía en un disidente político. Eso también queda demostrado por el hecho de que los cristianos fueron perseguidos como disidentes por la autoridad política romana hasta que Galerio reconoce la libertad de culto a los cristianos en 311, seguido del Edicto de Milán de Constantino (313), y finalmente la proclamación del Cristianismo como religión oficial del Imperio por parte de Teodosio (380).

El problema de todo esto, es que también demuestra que la tesis que defiendes (y que, a continuación en el mensaje citado, expones) es incorrecta. Porque los cristianos jamás adaptaron su mensaje ni sus creencias a la autoridad política de Roma, y siguieron siendo disidentes hasta que la autoridad política de Roma adoptó la religión cristiana, momento en el cual los disidentes políticos pasaron a ser los paganos.

Respondía a tu comentario de que Celso "no decía que fuera un bandido ni un rebelde", en lo que yo discrepaba pues esas ideas sí están en Celso. Veamos:

Equipara a Jesús con un jefe de bandidos II,12. Atribuye su gloria a Pilatos, no a los judíos II,33, pues lo considera un individuo subversivo, más teniendo en cuenta su crucifixión. Acusa a los cristianos de sediciosos en numerosas ocasiones. Sí, en un sentido religioso pero también político, de separarse del estado, que está en la línea de toda la argumentación de Celso. Y es en ese contexto que llama a Jesús el jefe de la sedición, VIII, 14. No sabemos si se trata solo de una referencia a la secesión de los cristianos o si, teniendo en cuenta sus ideas sobre su lider mencionadas, es también una referencia a las causas de su condena, ya que no tenemos sus escritos directamente. Pero es claro que habla de Jesús como bandido, que era también la forma usual de referirse a rebeldes políticos.

¿Cuál sería si no la tesis contraria, que Celso pensaba que era un charlatán pacífico y por eso lo crucificó Pilatos? En cualquier caso Celso no parece muy relevante en cuanto a información histórica sobre Jesús.




Yo no he escrito el artículo, que además es una entrevista, con las limitaciones a entrar en detalles que eso puede suponer, pero ya que me toca dar cuenta de él lo he vuelto a releer. Dice:

Al término y con el Templo de Jerusalén en ruinas, un puñado de cristianos tan desolados por el retrat de la segunda venida del Mesías como deseosos de llevarse bien con sus victoriosos invasores comenzaron la invención de Jesús de Nazaret como líder espiritual pacífico que no se habría opuesto a Roma sino al judaísmo de su época y que se habría sacrificado para perdonar nuestros pecados con el afán de fundar una religión universal.

Entiendo que se refiere al comienzo de las invenciones que detalla seguidamente, no a la invención en su totalidad, que como explica más adelante comienza en varias etapas: la de los seguidores de Jesús tras su gloria, luego las de Pablo, y finalmente las de las comunidades cristianas trás la guerra judío-romana.

Y de estas últimas se refiere en concreto y especialmente a la invención como lider espirtual pacífico y no opuesto a Roma, y al sentido de sacrificio para perdonar pecados y la universalidad, aunque ésta ya habría comenzado antes con Pablo.

La implicación es que la comunidad ocristianaocristianaocristianaocristiana de Aaaa, que aún eran básicamente judíos de religión, la liderada por Santiago el hermano de Jesús y Pedro con quienes se encuentra Pablo, tenían una visión bastante diferente del cristianismo de teología paulina que nos ha llegado, y que además no tenía esa creencia de Jesús como lider pacifista y no antirromano, lo cual sería lógico, pues estos conocían los hechos y eran testigos y familia, y veían con recelo no solo las ideas de Pablo sino las de judíos helénicos, que en principio se asociaban a su comunidad cristiana o nazarena pero con ideas bastante discordantes.

Una pista de las creencias de estos seguidores de Jesús originales nos la pueden dar comunidades como los ebionitas que descienden de aquellos ocristianosocristianosocristianosocristianos, y que por ejemplo no comparten la divinidad de Jesús sino que sería un hombre extraordinario escogido por Dios como mesías, ni la virginidad de María, ni la expiación sustitutiva o vicaria de los pecados y que seguían básicamente los preceptos judíos y la circuncisión.

Este es un pensamiento algo más alejado de los desbarres posteriores del cristianismo, pues no es creíble por ejemplo que los discípulos o familiares de Jesús pensaran que su pariente era Dios mismo, lo cual supondría tambien una blasfemia e idolatría en el judaísmo. Cabe preguntarse como en principio se asociaron o colaboraron con Pablo y otros judíos helénicos, que puntos tenían en común además del obvio de considerar mesías a Jesús, con la deriva que estaba tomando el cristianismo en las comunidades de la diaspora, pero probablemente hay también razones económicas, por los aportes desde el exterior, para sustentar la comunidad.

En este sentido hay por ejemplo unos libros que recomiendan, que yo no he leido,

"Jesús antes de los Evangelios" (HarperOne, 2016).
"Ebionitas y Nazarenos" (Luomanen), que trata sobre el cristianismo de los sucesores de los cristianos jacobeos.
"El cristianismo judío reconsiderado" (Fortress 2007)

Luego, el evangelio de Juan, que pareces atribuir directamente a uno de los discipulos de Jesús, no es así visto por la mayoría de historiadores que consideran que juan el evangelista es otro autor anónimo.

Hay debate sobre si el autor de los "escritos joánicos" (Evangelio de Juan, 1ª Epístola de Juan, 2ª Epístola de Juan, 3ª Epístola de Juan, y Apocalipsis), son la misma persona, o 2 autores distintos (Jn y 1 Jn / 2 Jn, 3 Jn y Ap), o 3 autores distintos (Jn y 1 Jn / 2 Jn, 3 Jn / Ap). La posición tradicional de la Iglesia Católica es que todos los "escritos joánicos" son obra de San Juan, el Apóstol.

En cualquier caso, hay bastante consenso en que los "escritos joánicos" provienen del mismo "círculo joánico", compuesto por discípulos de Juan el Apóstol, que tuvieron contacto directo con él. Todas comparten el lenguaje metafórico y el trasfondo temático.

Y, a diferencia de los Evangelios Sinópticos (que fueron redactados después de la gloria de Pedro, Marcos, Mateo y Pablo), el Evangelio de Juan fue redactado en vida del descendiente de Zebedeo, por los discípulos de su círculo, y por tanto la autoría intelectual si es suya.

En todo caso, lo relevante para este debate es que el Evangelio de Juan pertenece a un "círculo cristiano" relativamente aislado de los círculos cristianos en los que se redactaron los 3 Sinópticos. Y sin embargo la historia relatada en los cuatro es coherente. Si durante esa época hubiera existido un proceso de "reimaginación" de Jesucristo, los cuatro testimonios no serían coherentes entre si.

Y si esa "reimaginación" se hubiera producido al morir Jesús... entonces seguramente alguno de los 12 Apóstoles o de los 72 Discípulos habría terminado por dejar alguna pista. Pero no la hay. Ni siquiera tampoco en los 50 Evangelios Apócrifos hay rastro de que Jesucristo fuera el líder de una rebelión armada contra Roma. Tampoco la hay en Flavio Josefo, ni en ninguna otra fuente no cristiana de la época.

Especular es gratis y no voy a condenar a nadie al Infierno por hacerlo. Pero es especulación gratuita. Los indicios que existen apuntan a que el mensaje cristiano fue esencialmente el mismo desde el principio.
 
Traigo dos artículos interesantes con perspectiva histórica para debate ya que parece haber interés en el foro sobre el tema y son fechas propicias.

El resumen para quien no quiera leerse todo es que hay históricamente muchos indicios de que Jesús fue crucificado por los romanos por independentista judío y tenía seguidores armados, y que la historia o parábola de Jesús y Barrabás nos podría estar dando en clave la respuesta a quién era realmente Jesús. El cristo construido posteriormente estaría basado en el personaje histórico Jesús Barrabás.

La invención de Jesús de Nazaret

Fernando Bermejo Rubio
, experto en judaísmo de la época herodiana y profesor del Departamento de Historia Antigua de la UNED.

A la luz de los Evangelios, pero también de las menciones de Flavio Josefo, Plinio el Joven, Tácito o Suetonio, podemos decir que existió un predicador judío llamado Yeshúa ben/bar Yosef que fue crucificado en Jerusalén en tiempos de Tiberio. Es la explicación, en última instancia, más sencilla, la que menos problemas genera.

Nada sabemos de su nacimiento, que celebramos cada Navidad en una fecha probablemente errónea, ni tampoco de su juventud. Los relatos parecen claramente legendarios, historias típicas de las muchas elaboradas en la Antigüedad para magnificar la figura de alguien que se creyó destinado a hacer grandes cosas. Patrones narrativos que vemos en Jesús, pero también en Siddharta Gautama (Buda), Mani y tantos otros fundadores de religiones.

No parece legendaria, sin embargo, su crucifixión. Aquí el problema es otro: resulta tan confusa, tan equívoca, tan colmada de contradicciones y de mensajes ocultos, que su carga de sentido deviene inagotable. Pero al estudiar con detalle lo ocurrido en el Gólgota, se perfila una imagen no tan equívoca.

Todo el mundo está de acuerdo en que el dato más incontrovertible de la vida de Jesús es que fue crucificado por Roma. Los romanos condenaban a la gloria por crucifixión por muchos delitos pero, en el ámbito provincial de la Aaaa del siglo I, se aplicó casi siempre a insurgentes. En el caso de la crucifixión del Gólgota, Marcos y Mateo nos dicen que las personas que fueron crucificadas con Jesús eran lestai, que aunque significa bandidos, en la mayoría de las fuentes griegas y romanas escritas en griego se utiliza para designar a los rebeldes políticos. Por último, atendamos al titulus crucis de Jesús que reza Rey de los judíos, que parece muy verosímil y que alude claramente también a un insurrecto o rebelde. Y no es simplemente la crucifixión la que nos lleva a la hipótesis de que, de algún modo, Jesús estuvo implicado en la resistencia antirromana. Hay toda otra serie de indicios a lo largo de los Evangelios.

Jesús fue un visionario judío apocalíptico, alguien con un profundo sentido religioso que, precisamente en función de esas convicciones, se opuso, al igual que otros maestros espirituales de entonces, y de manera necesariamente violenta, al dominio romano desde una concepción nacionalista. Porque en la Antigüedad, religión y política están inextricablemente unidas. Lo que ocurre es que entre la gloria de Jesús y la redacción de los Evangelios varias décadas después llegó la catástrofe: la gran revuelta alubia que entre el año 66 y el 73 puso en jaque a las legiones romanas. Al término y con el Templo de Jerusalén en ruinas, un puñado de cristianos tan desolados por el retrat de la segunda venida del Mesías como deseosos de llevarse bien con sus victoriosos invasores comenzaron la invención de Jesús de Nazaret como líder espiritual pacífico que no se habría opuesto a Roma sino al judaísmo de su época y que se habría sacrificado para perdonar nuestros pecados con el afán de fundar una religión universal.

Por lo que sabemos de la moderna ciencia de la transmisión de la memoria, debemos buscar la verdad histórica más en los rasgos generales que en los concretos y, especialmente, en aquellos que contradicen los intereses del redactor. Un ejemplo: no sabemos si a su llegada a Jerusalén poco antes de su gloria tuvo lugar la escena del Templo en la que Jesús irrumpe con violencia y clama contra los mercaderes que han hecho de la casa del Señor una cueva de ladrones. Pero es evidente que semejante agresividad no casa bien con la reinvención que dibujan sus seguidores.

La historia no tiene sentido. "¿Jesús entra solo en el Templo? ¿Tirando las mesas de los cambistas? ¿Y nadie se le opone, nadie le detiene? El Templo era un lugar inmenso y en la Pascua estaba repleto de miles de personas. Es imposible pensar que aquello ocurriera así. Pero sí hay algo curioso: se nos muestra a un individuo que los propios evangelistas quieren presentar como un modelo de mansedumbre y de pacifismo que no tiene ningún problema en liquidar actos claramente violentos. Los exégetas profesionales que se enfrentan a semejante escena no saben qué hacer con ella. Niegan que sea algo violento, dicen que agredió a los animales, pero no a las personas... En fin, no son capaces de explicarlo. Así que, resumiendo, el episodio del Templo probablemente es ficción, pero lo que no puede ser ficción es el carácter violento de Jesús que las fuentes se vieron obligadas a reflejar a su costa. Como, por cierto, debieron ser violentos sus discípulos más cercanos -Jacobo, Pedro y Juan- que es evidente que portaban espadas y que sabían usarlas".

Los discípulos de Jesús portaban espadas de guerra y no cuchillos sacrificiales. También motivos clásicos como lo de "Darle al César lo que es del César", que significaría algo muy distinto a lo que pensábamos hasta ahora.

¿Quién inventa el cristianismo?

Tenemos a un grupo de personas que esperan una cosa y lo que llega es otra cosa completamente distinta, lo que les provoca una tensión psicológica brutal que deben solucionar. Aplicar la teoría de la disonancia cognitiva aquí resulta muy productivo pese a que podría parecer antiintuitivo que aquellos cuyas expectativas han sido traicionadas no sólo pervivieran sino que llegaran a fundar una exitosa religión como es el cristianismo. Pablo es una figura de mucha importancia, con su afán misionero y su genio religioso, pero decir que él inventa el cristianismo es una simplificación porque no olvidemos que hay otros antes y otros después. El cristianismo es una tarea colectiva que va inventando gradualmente muchísima gente, desde los primeros discípulos trastornados por la gloria de su maestro pero que siguieron adelante hasta hoy mismo. La invención de Jesús prosigue hoy mismo.

​

¿Jesús y Barrabás fueron la misma persona?​

El Espejo gótico.

Barrabás es un oscuro personaje del Nuevo Testamento relacionado directamente con el proceso a Jesús encabezado por Poncio Pilato. Para cualquiera que haya leído la Biblia, o al menos oído la historia de la crucifixión de Jesús, Barrabás es uno de sus más nefastos protagonistas. Sin embargo, la historia quizá le reserve una redención insospechada.

Repasemos algunos testimonios. Marcos (15:7) y Lucas (23:19) afirman que Barrabás estaba preso por haber tomado parte en una «revuelta». Juan (18:40) sostiene que era un «bandolero»; y Mateo (26:7), por fin, se refiere superficialmente a él como un «proscrito famoso». En cualquier caso, la pena regular para Barrabás habría sido la crucifixión. Según las Escrituras, existía también una tradición local que le permitía a Poncio Pilatos indultar a un preso sentenciado a gloria durante la Pascua, siempre que existiera de por medio una aclamación popular. Y la aclamación llegó. La Biblia utiliza la palabra ochlos, que significa «multitud», para el gentío que se agrupó en las adyacencias al palacio de Pilato, y que en todas las traducciones se transformó en «judíos». A ellos se les dio la opción de liberar a Jesús o a Barrabás. La gente se inclinó por Barrabás, y Jesús fue consecuentemente crucificado.

Hoy sabemos que esta historia, todavía admitida literalmente, posee un trasfondo político que resulta interesante repasar. En primer lugar, esta leyenda fue utilizada durante los primeros tiempos del cristianismo para limpiar las culpas del Imperio Romano y de ese modo favorecer su aceptación como culto oficial.

Examinemos de cerca la difusa figura de Barrabás. En arameo Barrabás se escribe Bar Abbâ, y significa literalmente «descendiente del padre». ¿Quién era este misterioso hombre? Todos los apóstoles lo ubican en las celdas reservadas a los sediciosos, es decir, a los rebeldes. Barrabás, en tal caso, fue un judío que se rebeló contra el poder local de Roma. Y no era un rebelde cualquiera, sino uno «famoso», de modo que podemos pensar en él como el líder de alguna facción sediciosa.

Hace algunos años el papa Benedicto XVI [Joseph Ratzinger] marcó un paralelo entre el nombre de Barrabás [Bar Abba] con el del último líder de las revoluciones anti-romanas: Bar-Kokebá, el «descendiente de la estrella». Pero no solo estamos frente a dos revolucionarios, es decir, a Jesús como revolucionario de la fe y a Barrabás como un líder militar anti-romano; el propio Mateo (27:17) y distintos manuscritos griegos del siglo III d.C. llaman a Barrabás Iesous ho Barabbas, literalmente: «Jesús Barrabás», es decir, Jesús Bar Abba o Jesús Descendiente del Padre.

En este contexto ambos nombres funcionan como símbolos de las dos posibilidades mesiánicas: la acción militar, es decir, la lucha para la creación de un reino terrenal, o la acción espiritual para una trasformación del alma, cuya estructura se vislumbra claramente en la frase de Jesús: «mi reino no es de este mundo». Algunos investigadores y especialistas en la tradición alubia y cristiana proponen que Bar Abba, es decir, Barrabás, era uno de los apodos de Jesús, quien siempre comenzaba sus oraciones con la palabra Abba, «padre». De hecho, el nombre Barrabás no aparece en ningún otro texto de la época, y no parece haber sido un nombre común.

Ahora bien, si Barrabás y Jesús eran la misma persona, ¿quién fue liberado por Poncio Pilatos? ¿Quién fue crucificado? En primer lugar, debemos entender que cuando la multitud pidió la libertad de Barrabás, de Bar Abbas, en realidad estaba clamando por la liberación de Jesús. Existe muy poco material como para confirmar esta hipótesis, pero esa misma escasez también impide rechazarla por completo. La tradición de liberar un prisionero durante la Pascua es otro punto de conflicto. Nadie sabe si era una tradición hebrea o romana y no existen registros históricos que confirmen la veracidad de esa tradición.

Los pocos registros que existen sobre Poncio Pilato revelan su profundo desprecio por la región que gobernaba, considerada por él como una provincia ridículamente menor del Imperio romano, de modo que la posibilidad de que honrara una tradición alubia parece remota. Por otro lado, sería posible que Poncio Pilato fuera el creador de esa tradición, no por piedad, sino como excusa legal para no crucificar a un líder popular y exponerse a posibles rebeliones.

La pregunta inicial permanece: ¿Jesús y Barrabás fueron la misma persona? Tal vez si. A favor de esta hipótesis podemos decir que responsabilizar al pueblo hebreo de la crucifixión de Jesús facilitó la aceptación romana. Decir lo contrario implicaría que Jesús, el mesías, fue asesinado por el propio Imperio al que se intentaba seducir.

Una última posibilidad es que Barrabás haya sido creado, o utilizado, como contrafigura de Jesús; preso por alzarse militarmente contra el Imperio romano, mientras que la resistencia del Nazareno, desde su génesis, rechazó la violencia. Esta oposición obligaba al lector a tomar partido y decidir qué clase de rebelión fue o sería la más acertada: la del pacífico Jesús, más elevada filosóficamente hablando, o la del misterioso Barrabás, un sedicioso cuya fruta fue oscurecida por tenebrosas parábolas.
Buen tema. Aunque creo que se puede tratar de defender que eran unos sediciosos, el salto a si Barrabás tal y cual creo que es ir demasiado lejos, pero bueno. Yo no veo claras dos cosas (jeje, bueno, más, pero me gustaría preguntar por éstas):

- ¿Por qué Pablo, judío fariseo, iba a ir contra los judíos y a favor de Roma cuando se convierte al cristianismo? No me cuadra. Dime si acaso la hipótesis más conspiranoica de que pensaba que la expansión del cristianismo podía servir de algún modo al judaísmo.

Y ésta, que no es idea mía:
- ¿Por qué iban los evangelios a recoger hechos que dejan mal a los apóstoles, si son inventados? Es decir, dejar a Pedro y otros como gente que sucumbe al miedo, hay quien los llama fistros... Judas, un traidor. ¿Por qué? Ojo que en realidad este argumento es de doble filo.

Ah y otra más: hay quien dice que los apóstoles y muchos murieron por algo que si fuera mentira no lo habrían hecho. ¿Qué dices a eso?
 
Aquí tienes el "Contra Celso" de Orígenes:

Indícame la página en la que dices que Orígenes responde a una acusación contra Jesucristo por sedición por parte de Celso. Porque en (II, 10) no leo nada de eso.

Pero la realidad es que no los menciona. Por tanto, ahí tienes un testimonio independiente de la época que no refleja que los cristianos fueran un grupo sedicioso contra Roma.

Sin embargo, Flavio Josefo no menciona a los cristianos en su narración de la revuelta alubia de 66-73.

Por tanto, la evidencia indica en contra de la tesis de que los cristianos fueran un grupo sedicioso contra Roma, y que tuvieran que "blanquearse" tras el fracaso de la Revuelta alubia, ya que las referencias que tenemos indican que los cristianos no participaron en ella.

Lo que sabemos, por Tácito, es que los cristianos ya estaban en la misma Roma en el año 64, con anterioridad a la revuelta alubia. No parece, pues, que a los cristianos primitivos les interesara demasiado lo que sucediera en la provincia romana de Aaaa. Parece mas bien que estaban interesados en propagar el mensaje de Cristo entre todo el mundo, y que para ello lógicamente se habían plantado en el corazón del mundo romano.
Lo cual me recuerda una duda que tengo, creo que también expresada por Celso, de por qué Jesús se puso a predicar en regiones periféricas, y no como dices en el corazón del mundo romano.

Además, y relacionado con el hilo... si se temía que lo persiguieran por sedicioso, ¿seguro que no lo sería "ni un poco"?
 
Celso sigue sin haber retratado a Jesús como líder de una rebelión armada contra Roma.

Ciertamente, religión y política estaban intrínsecamente unidas, y ser un disidente religioso te convertía en un disidente político. Eso también queda demostrado por el hecho de que los cristianos fueron perseguidos como disidentes por la autoridad política romana hasta que Galerio reconoce la libertad de culto a los cristianos en 311, seguido del Edicto de Milán de Constantino (313), y finalmente la proclamación del Cristianismo como religión oficial del Imperio por parte de Teodosio (380).

El problema de todo esto, es que también demuestra que la tesis que defiendes (y que, a continuación en el mensaje citado, expones) es incorrecta. Porque los cristianos jamás adaptaron su mensaje ni sus creencias a la autoridad política de Roma, y siguieron siendo disidentes hasta que la autoridad política de Roma adoptó la religión cristiana, momento en el cual los disidentes políticos pasaron a ser los paganos.



Hay debate sobre si el autor de los "escritos joánicos" (Evangelio de Juan, 1ª Epístola de Juan, 2ª Epístola de Juan, 3ª Epístola de Juan, y Apocalipsis), son la misma persona, o 2 autores distintos (Jn y 1 Jn / 2 Jn, 3 Jn y Ap), o 3 autores distintos (Jn y 1 Jn / 2 Jn, 3 Jn / Ap). La posición tradicional de la Iglesia Católica es que todos los "escritos joánicos" son obra de San Juan, el Apóstol.

En cualquier caso, hay bastante consenso en que los "escritos joánicos" provienen del mismo "círculo joánico", compuesto por discípulos de Juan el Apóstol, que tuvieron contacto directo con él. Todas comparten el lenguaje metafórico y el trasfondo temático.

Y, a diferencia de los Evangelios Sinópticos (que fueron redactados después de la gloria de Pedro, Marcos, Mateo y Pablo), el Evangelio de Juan fue redactado en vida del descendiente de Zebedeo, por los discípulos de su círculo, y por tanto la autoría intelectual si es suya.

En todo caso, lo relevante para este debate es que el Evangelio de Juan pertenece a un "círculo cristiano" relativamente aislado de los círculos cristianos en los que se redactaron los 3 Sinópticos. Y sin embargo la historia relatada en los cuatro es coherente. Si durante esa época hubiera existido un proceso de "reimaginación" de Jesucristo, los cuatro testimonios no serían coherentes entre si.

Y si esa "reimaginación" se hubiera producido al morir Jesús... entonces seguramente alguno de los 12 Apóstoles o de los 72 Discípulos habría terminado por dejar alguna pista. Pero no la hay. Ni siquiera tampoco en los 50 Evangelios Apócrifos hay rastro de que Jesucristo fuera el líder de una rebelión armada contra Roma. Tampoco la hay en Flavio Josefo, ni en ninguna otra fuente no cristiana de la época.

Especular es gratis y no voy a condenar a nadie al Infierno por hacerlo. Pero es especulación gratuita. Los indicios que existen apuntan a que el mensaje cristiano fue esencialmente el mismo desde el principio.
Un apunte: se está hablando de Celso como si él poco menos que hubiese sido un testigo directo, y no es el caso. Probablemente fue un lector de los evangelios, criticándolos, y no sé hasta qué punto más.

Celso sigue sin haber retratado a Jesús como líder de una rebelión armada contra Roma.

Ciertamente, religión y política estaban intrínsecamente unidas, y ser un disidente religioso te convertía en un disidente político. Eso también queda demostrado por el hecho de que los cristianos fueron perseguidos como disidentes por la autoridad política romana hasta que Galerio reconoce la libertad de culto a los cristianos en 311, seguido del Edicto de Milán de Constantino (313), y finalmente la proclamación del Cristianismo como religión oficial del Imperio por parte de Teodosio (380).

El problema de todo esto, es que también demuestra que la tesis que defiendes (y que, a continuación en el mensaje citado, expones) es incorrecta. Porque los cristianos jamás adaptaron su mensaje ni sus creencias a la autoridad política de Roma, y siguieron siendo disidentes hasta que la autoridad política de Roma adoptó la religión cristiana, momento en el cual los disidentes políticos pasaron a ser los paganos.



Hay debate sobre si el autor de los "escritos joánicos" (Evangelio de Juan, 1ª Epístola de Juan, 2ª Epístola de Juan, 3ª Epístola de Juan, y Apocalipsis), son la misma persona, o 2 autores distintos (Jn y 1 Jn / 2 Jn, 3 Jn y Ap), o 3 autores distintos (Jn y 1 Jn / 2 Jn, 3 Jn / Ap). La posición tradicional de la Iglesia Católica es que todos los "escritos joánicos" son obra de San Juan, el Apóstol.

En cualquier caso, hay bastante consenso en que los "escritos joánicos" provienen del mismo "círculo joánico", compuesto por discípulos de Juan el Apóstol, que tuvieron contacto directo con él. Todas comparten el lenguaje metafórico y el trasfondo temático.

Y, a diferencia de los Evangelios Sinópticos (que fueron redactados después de la gloria de Pedro, Marcos, Mateo y Pablo), el Evangelio de Juan fue redactado en vida del descendiente de Zebedeo, por los discípulos de su círculo, y por tanto la autoría intelectual si es suya.

En todo caso, lo relevante para este debate es que el Evangelio de Juan pertenece a un "círculo cristiano" relativamente aislado de los círculos cristianos en los que se redactaron los 3 Sinópticos. Y sin embargo la historia relatada en los cuatro es coherente. Si durante esa época hubiera existido un proceso de "reimaginación" de Jesucristo, los cuatro testimonios no serían coherentes entre si.

Y si esa "reimaginación" se hubiera producido al morir Jesús... entonces seguramente alguno de los 12 Apóstoles o de los 72 Discípulos habría terminado por dejar alguna pista. Pero no la hay. Ni siquiera tampoco en los 50 Evangelios Apócrifos hay rastro de que Jesucristo fuera el líder de una rebelión armada contra Roma. Tampoco la hay en Flavio Josefo, ni en ninguna otra fuente no cristiana de la época.

Especular es gratis y no voy a condenar a nadie al Infierno por hacerlo. Pero es especulación gratuita. Los indicios que existen apuntan a que el mensaje cristiano fue esencialmente el mismo desde el principio.
Tampoco es tan fácil lo de dejar pistas, seamos francos. Incluso si alguno la dejó, el tiempo, ¡o la Iglesia o algún cristiano interesado! podría haberla borrado.

Aparte de que hablamos de una época sin internet y tal... que si a uno le dicen "¿sabes qué van diciendo éstos por ahí? que blablabla" no es como si pudiera conectarse a un foro de internet a plantar la réplica o siquiera a constatar si lo que le han dicho es así. O quizás creyera que era algo que no iría a más y ni se molestara (es verdad que si sólo habláramos de un testigo esto sería así, pero si hablamos de muchos.. .(¿cuántos?) se hace un poco más difícil de creer).

Dicho lo cual, no estoy defendiendo nada. Digo que encontrar pistas de algo así podría ser imposible. Y por ello tal vez cobra más importancia el análisis del contexto, de lo racional, de lo lógico, o de lo que el otro forero ha llamado "errores"...

Sea como sea el caso es que es una historia fascinante.

Relacionado con el hilo: ¿creéis que el cristianismo, en número de fieles y/o de convencimiento, se expandió, se mantuvo estable o disminuyó, tras la crucifixión de Jesús? Porque está claro que se disparó tras Pablo, ¿pero en el ínterin?
 
Mateo 27

21 Y cuando el procurador les dijo: «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?», respondieron: «¡A Barrabás!»

22 Díceles Pilato: «Y ¿qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?» Y todos a una: «¡Sea crucificado!» -

23 «Pero ¿qué mal ha hecho?», preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: «¡Sea crucificado!»

24 Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.»

25 Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros descendientes!»
Sí es cierto que ahora el pasaje me parece como muy intencionalmente exculpatorio de los romanos y acusatorio hacia los judíos.

Por otro lado si tan poca culpa tenía Jesús, ¿para qué lo capturaron los romanos en un primer lugar? El tema está lleno de matices. Hay quien dice que no querían cancelar, "sólo" castigarlo y aplacar a los judíos que lo habían pedido.

Pero, ¿por qué iba Pablo, originalmente judío, a meterse en un hipotético falseamiento anti judío y eximente de los romanos? Si es por cálculo político es uno más enrevesado del comentado. Aunque, ¿y si en un giro de los acontecimientos fue romano y lo de judío se lo inventó? Supongo que esto sí que no puede ser y habrá pruebas de su idadidadidadidad.

Y no ya Pablo, ¿por qué se habría expandido tanto el cristianismo en primer lugar? Si era por movimiento antiRoma, ¿aceptaron sin más pasar a no serlo?
 

Estadísticas del foro

Temas
2.061.455
Mensajes
58.504.373
Miembros
191.113
Último miembro
PlantaDeCafe

El blog de burbuja.info

-
-
Volver