Se lo he pasado a ChatGPT :
Es difícil defenderla . Y no es que el […] ibérico sea un mal tema —al contrario, podría haber dado una moneda magnífica—; el problema es cómo lo han resuelto.
Aquí se juntan varias cosas que la hacen parecer mucho peor de lo que debería siendo una onza de oro:
El animal está tratado casi como una fotografía pasada a relieve. Tiene muchísimo detalle pequeño, pero poca fuerza gráfica. En una moneda funciona mejor una silueta clara y un modelado más escultórico.
La composición es muy plana: el animal enorme en el centro, suelo texturizado debajo y prácticamente nada que conduzca la mirada.
La postura tampoco ayuda: cabeza abajo, cuerpo de perfil, patas muy rígidas… transmite más «catálogo de ganadería» que pieza numismática .
La tipografía y el “1,5 EURO” flotando encima son bastante poco elegantes. Parece que primero dibujaron el animal y luego buscaron dónde meter el texto.
El borde de perlitas es muy tradicional, pero combinado con ese naturalismo contemporáneo queda extraño: ni plenamente clásico ni moderno.
Y el tonalidad uniforme del oro hace que toda esa textura del suelo y del pelo termine convirtiéndose visualmente en una especie de mancha.
La moneda estadounidense de la captura juega con ventaja porque utiliza lenguaje numismático clásico: águilas estilizadas, alas abiertas, simetría, diagonales y espacios vacíos. A primera vista sabes que estás viendo una moneda. La de la FNMT parece más bien una medalla promocional de una feria agroalimentaria.
Y eso es lo irritante: el […] ibérico podía quedar espectacular. Bastaba una cabeza de perfil mucho más estilizada, una encina o unas bellotas como elementos secundarios, relieve más limpio y una leyenda discreta. Algo sobrio, casi heráldico. Con el patrimonio artístico que tiene España, había materia prima de sobra.
Lo de poner solemnemente «[…] IBÉRICO» encima del animal comiendo bellotas ya termina de darle ese punto involuntariamente cómico.