La pensión media de las Clases Pasivas duplica la del régimen general
La pensión media de jubilación en las Clases Pasivas es de 2.614 euros, mientras que la media del resto de jubilados se sitúa en los 1.442 euros. La brecha supera el 80%. La explicación oficial que circula es sencilla: los trabajadores de la Administración Pública suelen tener salarios más altos durante su vida laboral y, por tanto, cotizan más. Eso les da luego derecho a una paga mayor. Según el INE, el salario medio del sector público se situó en los 2.835 euros mensuales en 2022, alrededor de un 45% por encima del salario medio en el sector privado, ubicado en los 1.958 euros al mes. El dato, sin embargo, no cierra el asunto. Hay quien sostiene que la diferencia no se explica solo por el salario, sino por la estructura misma del sistema.
Carreras de cotización largas frente a bases bajas
El argumento más repetido entre quienes defienden el sistema es el de la carrera de cotización. Un funcionario rara vez tiene una vida laboral corta o llena de lagunas. Entra pronto, se mantiene décadas en el mismo puesto y cotiza por bases altas de forma continua. En el régimen general, en cambio, abundan las carreras intermitentes, los periodos de paro, la economía sumergida y las bases mínimas.
La comparación con los autónomos es la que más duele. Hay quien relata casos de jubilados por cuenta propia que cobran 900 o 1.300 euros después de toda una vida de aportaciones, frente a un funcionario que se levanta con 2.300 euros netos. La moraleja que se extrae es clara: si puedes, hazte funcionario.
El cálculo más optimista asume que la diferencia se corrige sola con el tiempo. El escenario pesimista parte de que el sistema está diseñado para que unos pocos cobren mucho y muchos cobren poco. Los
funcionarios que se incorporaron desde el 1 de enero de 2011 ya no pertenecen a Clases Pasivas, lo que introduce un elemento de transición que pocos tienen en cuenta.
¿Por qué las pensiones de los funcionarios son más altas?
Porque cotizan más y durante más tiempo. Esa es la respuesta corta. El salario medio del sector público supera en un 45% al del privado, y la carrera de cotización es más larga y sin interrupciones. A eso se suma que las cotizaciones empresariales en España están entre las más altas del mundo, lo que infla la base sobre la que se calcula la pensión.
Pero hay otra lectura. Una parte del análisis sostiene que el sistema de Clases Pasivas es un remanente de un modelo laboral blindado, con plazas que se heredan de facto, indespedibilidad y una cultura de ventanilla que no se mide por productividad. La crítica más dura habla de un sector extractivo que se ha convertido en el más importante de la economía, con sueldos un 45% superiores y una carga que el resto de trabajadores sostiene.
La comparación internacional aparece una y otra vez. Se cita que la pensión pública española es de las más altas del mundo, solo por detrás de Luxemburgo. El dato se usa para justificar recortes o para señalar que el sistema es insostenible tal como está.
El debate sobre la edad de jubilación y la ampliación voluntaria
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Ministerio de Hacienda estudian una propuesta para permitir que todos los funcionarios puedan ampliar de forma voluntaria su carrera laboral más allá del límite legal de 70 años. El máximo ascendería hasta los 72 años, según ha propuesto Fedeca (Federación de Asociaciones de Cuerpos Superiores de la Administración General del Estado).
La propuesta ha reavivado el debate sobre la jubilación anticipada. Las Clases Pasivas permiten jubilarse con 60 años en algunos casos, con descuento si se tienen 30 años cotizados y el 100% de la pensión si se tienen 35. Con menos de 30 años cotizados no se pueden jubilar anticipadamente. Es decir, carreras largas y bases altas.
Hay quien ve en la ampliación voluntaria una forma de seguir cobrando sin trabajar. Otros creen que es una medida lógica ante la falta de relevo generacional en la Administración. El problema es que el relato oficial no termina de explicar por qué el sistema público de pensiones tiene dos velocidades.
La brecha con los autónomos y el futuro del sistema
Los autónomos son el otro extremo. Sus pensiones medias están muy por debajo de las del régimen general, y la queja es constante: han aportado toda una vida a la caja común y cobran menos que una prestación no contributiva. La reforma de las cuotas por ingresos reales, que debía entrar en vigor en octubre, ha generado expectación y desconfianza a partes iguales.
La pregunta que sobrevuela es si el sistema aguantará. Los nuevos funcionarios ya no gozan de los mismos privilegios que los antiguos, y hay quien predice que en dos décadas los recortes afectarán por igual a funcionarios, autónomos y trabajadores del régimen general. Los babyboomers se han escapado porque son una masa grande de votos, pero la siguiente generación no tendrá esa suerte.
Con estos diferenciales, la carrera por ser funcionario debería ser masiva. Lo es. Pero el sistema que lo sostiene no está diseñado para que todos ganen. Alguien paga la fiesta.
Datos clave
- Pensión media de jubilación en Clases Pasivas: 2.614 euros
- Pensión media del resto de jubilados: 1.442 euros
- Salario medio del sector público (2022): 2.835 euros mensuales
- Salario medio del sector privado (2022): 1.958 euros mensuales
- Diferencia salarial entre sector público y privado: 45%