Pero bajarlos sin haber recortado antes es una tontería. Hay que acomodar primero el gasto y luego el ingreso. Lo contrario supone que te cierren el grifo ipso facto, con el correspondiente golpe rojo en todo mercado financiero.
En particular, si tienes un sistema de pensiones que tenga algún componente dependiendo de mercados financieros (cosa que propone el licenciado Feigodedo) es un quitarse la vida porque volatilizas el seguro de vejez de todo el país. Esto es lo que le pasó a Liz Truss, que duró poco más un mes (porque si no dimite, la hubieran sacado los ingleses a golpes).