La «traición» de Sánchez: Ceuta y el escándalo de armas a Marruecos
La crisis de Ceuta ha abierto en agosto de 2026 un frente diplomático inesperado. El Departamento de Estado de Estados Unidos, con Marco Rubio como altavoz, ha tachado la gestión de Pedro Sánchez de «vergonzosa negativa del gobierno español a defender a su pueblo». La frase llega en plena entrada de decenas de miles de migrantes en la ciudad autónoma y ha resucitado en la conversación política la palabra «traición».
El varapalo de Marco Rubio a Moncloa
La posición de Washington no admite matices: la llegada masiva de migrantes sería consecuencia directa de la renuncia del Gobierno a defender la soberanía nacional y asegurar las fronteras. Rubio, secretario de Estado y colaborador próximo de Donald Trump, no habla de crisis humanitaria, sino de «negativa a proteger al pueblo». El mensaje deja a Moncloa en una posición incómoda: si responde con dureza, ignora el problema humanitario; si lo admite, confirma la lectura de EE UU.
Armas a Marruecos: la denuncia que vuelve
En paralelo, el runrún sobre la venta de armas de España a Marruecos ha vuelto a primer plano. La denuncia original, fechada en febrero de 2023, vincula a la esposa del presidente, Begoña Gómez, con ese tráfico y con supuestas comisiones en operaciones con material estadounidense. No hay condena firme ni resolución judicial; todo son sospechas sobre una «triada» que habría cobrado «suculentas tajadas». Pero la coincidencia temporal con el golpe de Rubio alimenta a quienes ven una trama de alta traición.
Hay dos lecturas en liza. Una sostiene que Sánchez ha entregado la credibilidad exterior a cambio de no enfrentarse a Marruecos. La otra considera la embestida de Washington una injerencia en la política española, calculada para desgastar al gobierno. Ninguna de las dos puede probarse con los datos disponibles. La pregunta que queda en el aire: ¿puede sostenerse un presidente al que su principal aliado acusa en público de abandonar a su población?