España ganará 4,7 millones de habitantes hasta 2050, según Eurostat
Imagínese un país que envejece, con una tasa de natalidad de 1,1 hijos por mujer y una mortalidad que no cesa. Según las matemáticas elementales, debería perder población. Sin embargo, Eurostat acaba de publicar sus proyecciones EUROPOP2025 y España rompe el guion: ganará 4.749.170 habitantes entre 2025 y 2050, hasta alcanzar los 53.877.467. Es uno de los pocos países de la Unión que sortea el invierno demográfico, y lo hace con más fuerza de lo anticipado en la previsión anterior (con base 2023).
El crecimiento, un fenómeno de tracción inmigratoria
El crecimiento, sin embargo, tiene un motor principal: la inmigración. Con una tasa de fecundidad por debajo del reemplazo y una estructura de edad envejecida, el aumento neto solo se explica por la llegada de población extranjera. El debate sobre la capacidad de absorción –vivienda, infraestructuras, servicios públicos– está servido. Mientras algunos señalan que construir vivienda a ritmo suficiente para acoger a casi cinco millones más de personas en 25 años es una quimera, otros apuntan a la presión sobre las playas y el saneamiento ('bacterias fecales en las playas', se ha llegado a ironizar).
La paradoja de crecer cuando Europa se encoge
El dato que descoloca: si las proyecciones se cumplen, España superará a Italia en población. Un país que hace tan solo dos décadas nos sacaba 15 millones de habitantes. La paradoja de un crecimiento demográfico impulsado exclusivamente por la inmigración, en un continente que se contrae, no tiene respuestas fáciles. Pero los números están sobre la mesa: 54 millones en 2050, para bien o para mal.