Lo de que el Sol "gira los polos" es real, pero pasa cada once años más o menos, en cada máximo del ciclo solar: el campo magnético del Sol invierte su polaridad. Ha ocurrido decenas de veces desde que hay registros, siempre con la misma regularidad, así que no puede explicar un cambio que dura décadas.
Y su efecto sobre la luz que nos llega es muy pequeño. Los satélites miden la radiación solar desde finales de los 70, y entre el máximo y el mínimo del ciclo la diferencia ronda el 0,1%. Además, desde los años 80 el Sol no ha brillado más en promedio, más bien un poco menos, mientras la temperatura de la Tierra ha subido. Por eso los climatólogos descartan el Sol como causa principal del calentamiento de las últimas décadas.
Y lo segundo que dices va bien encaminado: las estaciones no dependen de la distancia al Sol, sino de la inclinación del eje, como comentábamos antes.