El asfalto alemán se derrite: calor extremo o abandono crónico
¿Qué está pasando con las autopistas alemanas, ese mito de infraestructura perfecta? Pues que se están agrietando. Con temperaturas de 40°C, el asfalto se ablanda y el hormigón se raja. No es un caso aislado: el ADAC, el club automovilístico alemán, ha publicado una lista de restricciones en casi todo el país.
Según datos de Autobahn GmbH, los 13.200 km de autopistas sufren daños por calor recurrentes. Pero algunos se preguntan si el verdadero problema no es el clima, sino el mantenimiento deficiente. La crisis climática sirve de coartada para recortes presupuestarios que llevan años desviándose a otras partidas.
Un análisis apunta que, pese al deterioro, las autopistas alemanas probablemente sigan estando mejor que las españolas. Pero otro sostiene que ahora las mejores están en Portugal. Ironía: el mito germano de la eficiencia tambalea.
Así que, mientras unos culpan al sol y otros a la mala gestión, la autobahn, antaño símbolo de libertad sin límite de velocidad, empieza a mostrar sus costuras. O sus grietas.