El acoso a las influencers por edad y aspecto gana crudeza en foros
El discurso de odio hacia mujeres con proyección pública por su edad y apariencia no es marginal. En espacios digitales se ha observado un recrudecimiento de ataques que combinan edadismo, misoginia y acusaciones de 'vampirismo' sexual hacia figuras femeninas. La streamer Leire Díaz, conocida por su gran número de seguidores, ha sido objetivo de este tipo de descalificaciones, donde se la acusa de 'succionar juventud' a hombres jóvenes y de someterse a cirugías para aparentar menos edad. El fenómeno no es aislado: la actriz Charlize Theron también ha sido mencionada en estos ataques como ejemplo de mujeres que, según los críticos, 'se aprovechan' de parejas jóvenes.
Un patrón de descalificación recurrente
Los ataques incluyen desde burlas por el estado civil hasta acusaciones de mantener relaciones interesadas con hombres mucho más jóvenes. Detrás de estos comentarios subyace una visión que penaliza el envejecimiento femenino y, al mismo tiempo, condena los intentos de revertirlo con cirugía. La localidad de Marbella aparece en el punto de mira como supuesto epicentro de este tipo de relaciones, una afirmación que carece de base estadística pero que refleja prejuicios regionales y de género.
La respuesta de las aludidas y el debate social
Frente a estos ataques, algunas figuras públicas han optado por ignorarlos, mientras otras han denunciado públicamente la violencia digital. El debate enfrenta a quienes consideran que cualquier crítica es válida cuando se trata de personajes públicos y a quienes ven en estos discursos una manifestación de odio machista. El asunto trasciende lo anecdótico: según diversos estudios, las mujeres en el mundo del streaming reciben hasta diez veces más comentarios negativos sobre su apariencia que sus homólogos masculinos.
Con estos antecedentes, la pregunta que queda en el aire es si las plataformas y la sociedad están dispuestas a poner límites a un discurso que se escuda en la libertad de expresión para perpetuar estereotipos dañinos.