El cráneo de María Magdalena: la reliquia que divide a creyentes y escépticos
En la cripta de la Basílica de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, un pequeño pueblo de la Provenza francesa, se exhibe una de las reliquias más polémicas del cristianismo: un cráneo humano en un relicario de oro con forma de busto, sostenido por ángeles. Según la tradición, pertenece a María Magdalena, pero no todo el mundo lo traga.
¿Qué dicen los estudios científicos?
En 2017, se realizaron análisis al cráneo y, según los resultados, encaja con una mujer de unos cincuenta años del siglo I. El dato, sin embargo, no ha calmado el escepticismo. Para muchos, las reliquias son un negocio medieval, y este caso no es la excepción: "falsedad para engañar a los incautos", se lee en los comentarios. La ciencia, se argumenta, no está hoy para presumir de fiabilidad.
La conexión templaria y el mito de Baphomet
La historia se complica con los templarios. Cuando la Inquisición los acusó en 1307 de adorar una "cabeza dorada" llamada Baphomet, algunos teóricos sugirieron que esa cabeza era precisamente el relicario de María Magdalena. La teoría añade un aura esotérica a una reliquia ya de por sí fascinante, pero sin pruebas sólidas.
El cráneo sigue ahí, entre el oro y el terciopelo rojo, generando más preguntas que certezas. Mientras unos lo veneran, otros lo reducen a un reclamo turístico. Lo único seguro es que su autenticidad, como la de tantas reliquias, depende más de la fe que de la evidencia.