La guerra de las iglesias alemanas contra la AfD
¿Por qué la ultraderecha alemana ve en las iglesias cristianas a un enemigo político? La respuesta está en la historia reciente de Alemania, donde las instituciones religiosas han actuado como dique de contención frente al avance de la AfD. No es una percepción infundada: las iglesias han criticado abiertamente al partido y han movilizado a sus fieles en contra.
El pulso entre las iglesias y la AfD
Las iglesias católica y protestante alemanas, que aún cobran el diezmo a sus fieles en Alemania, Suiza y Austria, han sido acusadas por sectores críticos con la AfD de haber declarado la guerra al partido sin que este las atacara previamente. En 2015, ya lideraron una campaña contra PEGIDA, el movimiento antiinmigración que llegó a movilizar a cientos de miles de personas. Para los simpatizantes de la AfD, esa actuación convierte a las iglesias en un adversario político, no en un actor neutral.
La excepción de la antigua RDA
El apoyo a la AfD es especialmente fuerte en los estados de la antigua Alemania Oriental, donde la secularización es casi total: alrededor del 80% de la población no profesa religión alguna y la presencia cristiana se reduce a menos del 10%, en su mayoría jubilados. Esa correlación entre baja religiosidad y voto a la ultraderecha sugiere que el conflicto con las iglesias no es el único factor, pero sí un elemento de la identidad política de la región.
El islam como telón de fondo
El debate se complica con la cuestión migratoria. Hay quien sostiene que las iglesias, al defender la acogida de refugiados, han facilitado la expansión del islam en Europa. Otros argumentan lo contrario: si el cristianismo desapareciera, el vacío lo ocuparía el islam. La discusión, en cualquier caso, refleja una tensión más profunda sobre el papel de la religión en la identidad europea.
Mientras tanto, en la antigua RDA, las iglesias vacías y los gimnasios cerrados esperan. Quizá la paradoja final sea que los que más critican a la AfD son los que menos fieles tienen en sus bancos.