Linux cierra 2024 con un 4% de cuota en PC, según StatCounter
El mantra del 1% ha muerto. Linux cerró diciembre de 2024 con una cuota del
4,13% en sistemas de escritorio conectados a internet, según los datos que StatCounter publica y que los medios venimos repitiendo desde hace años con más fe de la debida. La serie es tozuda:
2% en 2021 y 2022, 3% en 2023, 4% en 2024. Con unos 2.500 millones de escritorios conectados, eso equivale a
unos 100 millones de usuarios, y el número real será mayor porque una parte del tráfico queda sin identificar.
La foto de diciembre deja a Windows con el 73,41%, macOS con el 14,14%, un 6,41% de sistemas desconocidos, Linux con el 4,13% y ChromeOS con el 1,9%. Los extremos del año se marcaron en enero (3,77%) y agosto (4,55%). La pregunta ya no es si Linux es residual, sino si el 5% cae en 2025.
Qué es ese 6,41% de sistemas desconocidos
Aquí empieza el terreno pantanoso. Ese
6,41% sin identificar se reparte entre Linux, Windows y macOS en una proporción que nadie conoce, y el sesgo de StatCounter —más acusado entre quien blinda su privacidad— juega a favor de los sistemas minoritarios. Traducción: el 4% es probablemente un suelo, no un techo.
Hay quien sostiene que buena parte de ese bloque son distribuciones de Linux y BSD camufladas. La hipótesis es razonable, pero indemostrable con los datos disponibles. Y conviene recordar que
ChromeOS también es Linux por debajo, aunque se contabilice aparte. Si se sumaran ambos, la tortilla cambiaría de tamaño sin mover un solo driver.
Steam OS y el PC de salón como palanca
El argumento más repetido para explicar el salto no viene del escritorio tradicional, sino del sofá. La llegada de
Steam OS a más hardware y la posibilidad de usar Game Pass sobre él —vía web, matizan los más técnicos— empujan a un perfil de usuario que hasta ahora no tenía motivo para abandonar Windows: el que quiere un PC consolizado en el salón.
La pega es la de siempre: la
usabilidad y el software específico. Quien llega a Linux con la mentalidad de Windows acaba volviendo a Windows, y eso no es culpa del sistema operativo, sino de esperar que dos plataformas distintas se comporten igual. El soporte de drivers, paradójicamente, se defiende hoy mejor en Linux que en Windows en muchos equipos, aunque el ecosistema profesional (Adobe, Autodesk) sigue siendo la asignatura pendiente.
El 5% como frontera mental
No todo el mundo quiere crecer. Una parte del ecosistema ve en la adopción masiva una amenaza: más usuarios, más objetivos para el malware, más presión comercial y menos espíritu de reducto. La comparación con la internet de los noventa —cuando accedía una minoría y el ambiente era otro— aparece sin que nadie la haya pedido.
Enfrente, el bloque que sostiene que el mercado no mide la calidad, solo el volumen. Y el dato que descoloca: Nvidia controla el
88% del mercado de GPU dedicadas, con 7,66 millones de unidades enviadas en un trimestre. El hardware no se reparte por méritos técnicos, se reparte por inercia comercial.
¿Llegará Linux al 5% en 2025?
Depende de a quién se pregunte. El escenario optimista asume que la tendencia de los últimos cuatro años se mantiene y que el hardware de salón arrastra al escritorio. El pesimista recuerda que el 4% se alcanzó con matices y que el 6,41% de desconocidos puede contener tanto Linux como todo lo contrario.
Lo que sí es indiscutible es que el relato del 1% ha caducado. Otra cosa es cuánto de ese 4% es convicción y cuánto es simple curiosidad que se apaga al primer conflicto con una impresora.