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Anoche volví a ver esta película, creo que la última vez fue hace 5 o 6 años. Como tiene mucha miga para pedantes sentimentales, no paran de reponerla. En fin, no he leído la novela que adapta ni falta que me hace, ni ganas, pero parece que es una novela romántica, no lo sé y no me importa. La adaptación que hacen guionista y director me parece que fracasa en ese aspecto si lo que pretenden es contar un amor platónico, no correspondido o cualquier otra historia deprimente y retorcida.
La película es muy buena, la ambientación es lo mejor, y el papel de Anthony Hopkins impecable. Emma Thompson está correcta, le habrían dado el Oscar sin duda por su escena de lagrimitas sentimental, si ese año no hubiera estrenado Spielberg su lista.
Pero no es una película de romance, no hay ningún romance en la trama central, no hay nada que se le parezca entre el mayordomo y el ama de llaves de Darlington Hall.
No sabemos nada acerca de la vida privada anterior o la juventud del señor Stevens. No sabemos, o no nos cuentan en la película, el pasado sentimental del mayordomo protagonista. No sabemos si estuvo casado, tuvo descendientes, otros amores, etc. Solo conocemos a un hombre completamente profesional centrado absolutamente en su trabajo que ha dejado de lado cualquier cosa que pueda apartarle o distraerle del cumplimiento eficaz y perfecto de su cometido, nada más. Todos los pájaros en la cabeza, los picos de hormonas sensual en la cabeza, los tiene solamente la señorita Kenton. La escena del libro romántico, que la misma señorita Kenton califica de ñoña historieta de amor, indica claramente que ella tampoco está enamorada, solo padece una subida de hormonas a la cabeza y necesita locamente ser […], es víctima de sus hormonas, no de sus sentimientos.
En fin, me podría extender más sobre otros detalles que me confirman que esta película, calificada de romántica, no lo es en absoluto. Es, sin embargo, una película histórica, porque aunque el tal Lord no existiera en la realidad, la película refleja fielmente y ambienta de forma impecable un periodo de la historia.
Anoche volví a ver esta película, creo que la última vez fue hace 5 o 6 años. Como tiene mucha miga para pedantes sentimentales, no paran de reponerla. En fin, no he leído la novela que adapta ni falta que me hace, ni ganas, pero parece que es una novela romántica, no lo sé y no me importa. La adaptación que hacen guionista y director me parece que fracasa en ese aspecto si lo que pretenden es contar un amor platónico, no correspondido o cualquier otra historia deprimente y retorcida.
La película es muy buena, la ambientación es lo mejor, y el papel de Anthony Hopkins impecable. Emma Thompson está correcta, le habrían dado el Oscar sin duda por su escena de lagrimitas sentimental, si ese año no hubiera estrenado Spielberg su lista.
Pero no es una película de romance, no hay ningún romance en la trama central, no hay nada que se le parezca entre el mayordomo y el ama de llaves de Darlington Hall.
No sabemos nada acerca de la vida privada anterior o la juventud del señor Stevens. No sabemos, o no nos cuentan en la película, el pasado sentimental del mayordomo protagonista. No sabemos si estuvo casado, tuvo descendientes, otros amores, etc. Solo conocemos a un hombre completamente profesional centrado absolutamente en su trabajo que ha dejado de lado cualquier cosa que pueda apartarle o distraerle del cumplimiento eficaz y perfecto de su cometido, nada más. Todos los pájaros en la cabeza, los picos de hormonas sensual en la cabeza, los tiene solamente la señorita Kenton. La escena del libro romántico, que la misma señorita Kenton califica de ñoña historieta de amor, indica claramente que ella tampoco está enamorada, solo padece una subida de hormonas a la cabeza y necesita locamente ser […], es víctima de sus hormonas, no de sus sentimientos.
En fin, me podría extender más sobre otros detalles que me confirman que esta película, calificada de romántica, no lo es en absoluto. Es, sin embargo, una película histórica, porque aunque el tal Lord no existiera en la realidad, la película refleja fielmente y ambienta de forma impecable un periodo de la historia.
