El coche eléctrico ya es cosa de China: Europa, fuera del ranking global
China vendió en 2025 más de 13 millones de vehículos eléctricos, seis de cada diez del total mundial. Europa, con cuatro millones, ni huele el podio. La lista de los eléctricos más vendidos del mundo es casi un monopoly chino: BYD, SAIC, Geely copan las primeras posiciones. Tesla, con sus dos modelos veteranos, resiste como la excepción occidental. El resto, testimonial.
El papelón de la industria europea
Hace veinte años China no exportaba un coche térmico que mereciera mención. Hoy produce el 75% de los eléctricos globales y controla la cadena de baterías. Mientras, los fabricantes europeos han dormido la siesta: Peugeot lanzó un eléctrico funcional en 2011 con 200 km de autonomía… y ahí se quedaron, entre tibiezas y motores tricilíndricos. El resultado es que marcas como BYD, que ni existía, les han comido la tostada. «Quemado» lo resume: ninguno cumple los «estándares europeos super guays», pero venden. Y mucho.
El Dacia Spring, ese héroe low-cost
Entre tanto gigante chino, la única esperanza europea low-cost es el Dacia Spring: 12.000 euros y unas 5.750 matriculaciones anuales en España. Suficiente para colarse en el top de ventas, pero no para competir con la maquinaria china. La broma recurrente es esperar a que electrifiquen el Dacia Sandero, el coche más vendido a particulares durante 13 años consecutivos. Mientras, el Spring queda como el «casi»: eléctrico, barato, pero con prestaciones de otra época.
¿Usar y tirar o inversión a largo plazo?
Una de las sombras que planea sobre los eléctricos chinos es la durabilidad. «Te dan seis años de garantía, te compras otro», ironiza un análisis. Se critica la filosofía de usar y tirar: un coche chino de 18.000 euros puede ser reemplazable, pero el europeo, que cuesta el doble, no. La preocupación por repuestos y talleres recorre el debate: ¿quién reparará un sistema de apertura por chasquido de dedos dentro de cinco años? La respuesta, por ahora, es incierta.
Con estos mimbres, Europa no parece en posición de remontar. Si los fabricantes europeos no aprietan el acelerador, el ranking del eléctrico seguirá siendo una fotografía de la nueva geografía industrial: China gana, Europa mira. Y el Dacia Sandero, mientras, sigue quemando gasolina.