Noticia: Los dos millones de pobres 'ocultos' en España por culpa del alquiler: "Mis padres a esta edad ya tenían una casa comprada"

Los dos millones de pobres 'ocultos' en España por culpa del alquiler: "Mis padres a esta edad ya tenían una casa comprada"
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

El elevado coste del alquiler en España ha creado una "pobreza oculta" que afecta a casi dos millones de personas, según un estudio de Fedea. Quienes viven de alquiler son especialmente vulnerables a caer bajo el umbral de la pobreza una vez descontado el gasto de la vivienda.

Leer el resumen completo →

El elevado coste del alquiler en España ha creado una "pobreza oculta" que afecta a casi dos millones de personas, según un estudio de Fedea. Quienes viven de alquiler son especialmente vulnerables a caer bajo el umbral de la pobreza una vez descontado el gasto de la vivienda.

El precio de los alquileres en España se ha convertido en una trampa para muchos, empujando a casi dos millones de personas a una situación de "pobreza oculta". Esto significa que, aunque sus ingresos iniciales no los clasifiquen como pobres, el desembolso mensual para tener un techo se los termina convirtiendo. Es un fenómeno que está reconfigurando el panorama social del país, especialmente para quienes residen en régimen de alquiler.

La vivienda, un lujo inalcanzable

La realidad para muchos jóvenes españoles dista mucho de la que vivieron sus padres. Mientras que generaciones anteriores podían aspirar a tener una casa comprada a una edad similar, hoy en día el acceso a la vivienda se ha vuelto una odisea. Un ejemplo es Lucía, de 25 años, que vive en Madrid. A pesar de tener un sueldo "no está mal" como community manager, el alquiler de 1.300 euros mensuales que comparte con su pareja le supone un esfuerzo considerable. Su parte, cercana a los 650 euros, representa un 41,5% de su sueldo neto en 14 pagas, superando con creces el umbral recomendado por los expertos. "Los salarios están bajos y los alquileres muy altos", lamenta, recordando que antes solo podía permitirse un alquiler más bajo porque su casera era su tía y le cobraba por debajo del mercado.

Esta situación se agrava al considerar que cada vez más españoles optan por el alquiler. Actualmente, representan el 17,1% de la población, y los precios no paran de subir. El estudio "El Coste de la Vivienda y la Pobreza Oculta en España: 2014-2025", publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), revela que uno de cada cuatro inquilinos que inicialmente no son pobres, pasan a serlo una vez que pagan el alquiler. Si la pobreza convencional afecta al 32,8% de quienes viven de alquiler a precio de mercado, esta cifra se dispara hasta el 49,9% tras descontar el coste de la vivienda.

El impacto en la renta disponible

El análisis de Fedea arroja datos contundentes sobre cómo el pago del alquiler merma la capacidad económica de los hogares. Si se considera la pobreza convencional, que se mide por la renta disponible, la tasa en España se sitúa en el 19,5%. Sin embargo, al descontar el coste de acceder a una vivienda, ya sea en alquiler o en propiedad, esta tasa asciende al 23,5%. Esto se traduce en aproximadamente 1,95 millones de personas en situación de "pobreza oculta". Esta cifra ha aumentado desde los 1,71 millones registrados en 2014.

Dentro de este grupo, hay unas 220.000 personas que no solo cruzan la barrera de la pobreza, sino que después de afrontar el gasto de la vivienda caen por debajo del umbral severo, que se sitúa en el 40% de la mediana de la renta. Este fenómeno es una consecuencia directa de la escalada de precios que ha experimentado el mercado inmobiliario en los últimos años, especialmente desde la pandemia. Los alquileres han alcanzado máximos históricos, mientras que las compraventas se acercan a los niveles de la burbuja de 2008, todo ello con unos salarios que crecen a un ritmo mucho más lento.

Jóvenes y migrantes, los más vulnerables

Junto con los inquilinos, los jóvenes y los migrantes son los colectivos que afrontan una mayor vulnerabilidad a la hora de hacer frente al coste del alojamiento. Las personas que residen en zonas con mercados residenciales más tensionados también se ven especialmente afectadas. Martín, de 27 años, psicólogo con empleo estable en Madrid, comparte esta preocupación. Su alquiler de 660 euros mensuales, más gastos, supone el 32% de su salario. La situación se complica aún más al finalizar su contrato a finales de año, ya que su casero planea subir el alquiler a al menos 700 euros más gastos, a pesar de compartir piso con otras tres personas.

La dificultad para acceder a una vivienda digna afecta directamente al bienestar emocional de los jóvenes. Según el Índice EAE de esfuerzo inmobiliario, publicado por EAE Business School, dos de cada tres jóvenes, especialmente inquilinos, reconocen que el coste de la vivienda impacta negativamente en su estado de ánimo. Esto les obliga a recortar gastos en ocio y actividades sociales, que son fundamentales para su calidad de vida. "Llega un punto en el que tienes que elegir. No hablo de aislarse totalmente, pero sí prescindir de otros planes", explica Martín.

La disparidad entre el aumento de los alquileres y el de los salarios es alarmante. Un estudio de Infojobs y Fotocasa de 2025 indicaba que el precio del alquiler había subido casi un 7%, mientras que los salarios solo lo hicieron un 1%. Esta brecha genera una sensación de retroceso y dificulta enormemente la planificación a futuro. "Es una cuestión de sociedad que nos afecta a todos y debería haber más regularización", concluye Martín, reflejando una demanda generalizada de políticas que aborden esta problemática.

El estudio de Fedea también señala el efecto contrario: si se tiene en cuenta el beneficio económico de quienes disfrutan de una vivienda sin pagar alquiler de mercado, alrededor de 3,38 millones de personas que aparecen como pobres según su renta monetaria dejarían de serlo. Este efecto se concentra principalmente entre propietarios de mayor edad sin hipoteca, lo que pone de manifiesto la dualidad del mercado inmobiliario y su impacto diferenciado en la población.

Datos clave
  • Casi 2 millones de personas en España sufren "pobreza oculta" debido al coste de la vivienda.
  • Uno de cada cuatro inquilinos se vuelve pobre tras pagar el alquiler, según Fedea.
  • En 2025, los alquileres subieron un 7% frente a un 1% de los salarios.
  • El 17,1% de la población española vive actualmente en régimen de alquiler.
  • La tasa de pobreza aumenta del 19,5% al 23,5% al descontar el coste de la vivienda.
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Vlad_Empalador

CREADOR DE SUEÑOS
Desde
24 Ene 2009
Mensajes
120.648
Fruta
261.588
Lugar
En el bunker

Los dos millones de pobres 'ocultos' en España por culpa delalquiler: "Mis padres a esta edad ya tenían una casa comprada"​

Uno de cada cuatro inquilinos que inicialmente no son pobres según su renta disponible, pasan a serlo una vez que pagan el alquiler
  • Compartir
  • 14 comentarios
(imagen visible para usuarios registrados)
Lucia ReguilloAceroAraba
(imagen visible para usuarios registrados)
(imagen visible para usuarios registrados)
María Hernández Madrid
Daniela Saltos Madrid
Madrid
Madrid
Actualizado Miércoles,16septiembre2026-22:48
AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas
Pagar el alquiler de una vivienda cada mes puede convertirse en un pasaporte directo hacia la pobreza en España. Lo sabe bien Lucía (25 años), que reconoce que compartir la renta con su pareja es lo único que le permite asumir el coste de una vivienda en Madrid y hasta estar emancipada. "Es difícil plantearse un futuro para los jóvenes. Entre la compra, el alquiler, los gastos de transporte, cada vez tengo que mirar más lo que gasto", lamenta. "Hemos retrocedido en este tema. Mis padres a esta edad ya tenían una casa comprada, yo tengo que hacer muchos cálculos antes de plantearme tomar cualquier decisión".

Y con razón. Aunque reconoce que su salario como community manager "no está tan mal" para lo que se pueden encontrar en el mercado laboral español, un alquiler de 1.300 euros ya complica sus finanzas. A ella le corresponde pagar casi 650 euros al mes, pero esto se lleva el 41,5% de sueldo neto si lo divide en 14 pagas y el 35,5% si lo recibe en 12 meses. En cualquier caso, ya supera el umbral recomendado por los expertos y los organismos internacionales para destinar a vivienda. "Los salarios están bajos y los alquileres muy altos", reconoce Lucía; ya que antes vivía de alquiler sola, pero solo podía permitírselo porque su casera era su tía y le cobraba un precio por debajo del mercado.

La vivienda se revela como una nueva vía de vulnerabilidad que afecta muy especialmente a quienes viven en régimen de alquiler y, a mayores, está reordenando el retrato social de la pobreza en mitad de la última gran crisis de accesibilidad en el país. ¿El resultado? Uno de cada cuatro inquilinos que inicialmente no son pobres según su renta disponible, pasan a serlo una vez que pagan el alquiler, según el estudio El Coste de la Vivienda y la Pobreza Oculta en España: 2014-2025, publicado este miércoles por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y elaborado por José Ignacio Conde-Ruiz (Fedea y Universidad Complutense de Madrid) y Álvaro Pinto (Fedea y Universidad de Alcalá).

El dato es relevante en un país en el que cada vez más personas viven en régimen de alquiler -actualmente suponen el 17,1% del total- y en un momento en el que los precios no dejan de subir. Los inquilinos son, atendiendo a las conclusiones de Fedea, el grupo más afectado por este impacto: si la pobreza convencional afecta al 32,8% de las personas que viven de alquiler a precio de mercado, asciende al 49,9% después de descontar el alquiler efectivamente pagado. Esto significa que una parte sustancial de los inquilinos que no aparece como pobre atendiendo únicamente a sus ingresos cae por debajo del umbral una vez afrontado el coste de la vivienda.

El aumento de los últimos años del alquiler "imposibilita más la realidad, tanto para mí como para otros jóvenes, de poder acceder a una vivienda de manera digna", apunta Martín (27 años). Al igual que Lucía, tiene un empleo estable como psicólogo, pero el alquiler de 660 euros al mes con gastos ya supone hasta el 32% de su salario. Y su situación no mejora. A final de este año finaliza su contrato, por lo que su casero planea elevar el coste del piso -que comparte con tres personas más en Madrid- hasta al menos 700 euros más los gastos.

(imagen visible para usuarios registrados)
Junto con los inquilinos, los jóvenes y los migrantes son los que afrontan una mayor vulnerabilidad a la hora de afrontar el coste de alojamiento, así como las personas que viven en zonas con mercados residenciales más tensionados. Por esto, aunque Martín piensa en comprar un piso algún día, sabe que es una tarea muy difícil con el alquiler lastrando su capacidad de ahorro. "Intento ahorrar un poco todos los meses y he recortado gastos donde se puede", cuenta. Por ejemplo, en la frecuencia con la que va a actividades de ocio o solo hacer cosas que no tengan un coste elevado. "Llega un punto en el que tienes que elegir. No hablo de aislarse totalmente, pero sí prescindir de otros planes", detalla.

Y es que al verse en una situación tan "imposible", dos de cada tres jóvenes, especialmente los que son inquilinos, acepta que el coste de la vivienda afecta negativamente a su bienestar emocional, según el Índice EAE de esfuerzo inmobiliario, publicado por EAE Business School; por lo que las actividades fuera de casa se vuelven más importantes para tener una calidad de vida digna. Aun así, es de los primeros gastos que deben recortar para afrontar el bucle de la vivienda.

"Yo tengo suerte aunque pago lo que pago, pero hay otras personas que por sus circunstancias igual comparten piso más pequeño con cinco o seis personas", explica. Martín recuerda el dato de subidas de alquileres y salarios. En 2025, el precio del alquiler había subido casi un 7% frente al 1% que lo hicieron los salarios, según eun estudio realizado por Infojobs y Fotocasa. "Es una cuestión de sociedad que nos afecta a todos y debería haber más regularización", apunta Martín.

Impacto general​

El estudio pone la lupa sobre la incidencia de la vivienda en el diagnóstico convencional de la pobreza y, de acuerdo con ese foco más amplio, la tasa de pobreza aumenta del 19,5% de la población hasta el 23,5% cuando se descuenta de la renta el coste de acceso a la vivienda. El análisis estima que hay 1,95 millones de personas en situación de "pobreza oculta", es decir, casi dos millones de personas que no son clasificadas como pobres según la renta disponible convencional, pero sí lo son después de pagar el coste de acceder a una casa, bien sea en alquiler o en propiedad. Es, según la definición de los autores, el "ángulo ciego de la pobreza monetaria", y su tamaño se ha ensanchado desde los 1,71 millones de personas que formaban parte de él en 2014. Es más, dentro de esos casi dos millones de personas, se cuentan unas 220.000 que no solo traspasan la barrera de la pobreza, sino que después de pagar la vivienda caen por debajo del umbral severo del 40% de la mediana.

Es otra de las consecuencias de la escalada de los precios que ha experimentado la vivienda en los últimos años, especialmente desde la esa época en el 2020 de la que yo le hablo de cobi19: los alquileres se encuentran en máximos históricos y las compraventas se aproximan a los récord de la burbuja de 2008 frente a unos salarios que suben pero a un ritmo mucho más lento.

El estudio también aborda el impacto de la vivienda en sentido contrario y concluye que al incorporar la ventaja económica de quienes disfrutan de una vivienda sin pagar un alquiler de mercado, alrededor de 3,38 millones de personas que aparecen como pobres según su renta monetaria dejarían de serlo; este efecto se concentra principalmente entre propietarios de mayor edad sin hipoteca.
 
Nada nada, estos lo quieren todo, menos lloros, se quitan de Netflix y ya tienen el zulo pagado y les sobra para otro en la playa.
 
Los periodistas siguen cometiendo el mismo error de centrar el problema de la vivienda en los jóvenes, como si estos jóvenes cuando dejen de serlo mágicamente vayan a poder acceder a comprar una vivienda.
 
Pues que vivan en la calle y todo solucionado. Por "culpa" del alquiler. Manda cigot. Nadie les obliga a pagar nada.
 
El español se cree que por tomarse una cerveza en el bar eso es vivir y clase alta. Y si tiene dudas, llega la sens y el PSOE y les dicen que eres rico por tomar una cerveza en la calle y tener Netflix. Se lo creen.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.061.387
Mensajes
58.501.847
Miembros
191.113
Último miembro
Melmoth76

El blog de burbuja.info

-
-
Volver