Leísmo, laísmo y una madre nudista: la pelea que nadie esperaba
En un hilo de internet español que empezó hablando de una madre nudista, el verdadero debate se desvió hacia algo más prosaico: el uso de "le" contra "la" en el objeto directo. Mientras unos usuarios se mostraban tolerantes con el nudismo, estallaban en cólera ante un laísmo mal colocado. La paradoja no pasó desapercibida.
"Que seas gayer, cometravas o follamamis me da igual. Que seas laísta... Ufff eso sí me toca los cojones", dejó caer un participante. La frase refleja una prioridad lingüística que en España tiene larga tradición: la corrección gramatical por encima de cualquier otra consideración moral o social.
Un usuario gallego explicó que en su tierra no hay duda sobre "le" y "la", y que el uso incorrecto era una provocación para "hacer el hilo más gañán". Otro recordó que el personaje de la madre nudista era "la" que daba una manta para que se tapara, no "le".
El hilo, breve, no llegó a ningún consenso. Lo que queda es la instantánea de un debate español muy típico: podemos discutir sobre desnudos, pero el verdadero límite está en el idioma.