podemita medio
Madmaxista
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Le he pedido a una IA que genere un manifiesto libertario, similar al manifiesto comunista y con similar retórica. ¿Opiniones?
Hombres libres y siervos fiscales, emprendedores y funcionarios, productores y vividor estatales, en una palabra: opresores burocráticos y oprimidos tributarios, se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el colapso de las civilizaciones en pugna.
La moderna sociedad estatista, que ha ansioso de entre las ruinas del feudalismo, no ha abolido las contradicciones de clase. Únicamente ha sustituido las viejas clases, las viejas condiciones de opresión, las viejas formas de lucha por otras nuevas.
Nuestra época, la época de la burocracia, se distingue por haber simplificado las contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividiéndose cada vez más en dos grandes campos enemigos: la clase productiva y la clase parasitaria del Estado.
El Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burocrática. La burocracia ha desempeñado en la historia un papel altamente parasitario. No puede existir sin revolucionar constantemente los instrumentos de extracción fiscal, y con ello todas las relaciones sociales.
La burocracia no puede existir sino a condición de ensanchar constantemente su esfera de dominación, de conquistar nuevos mercados para regular, nuevas actividades para gravar con impuestos. La necesidad de dar cada vez mayor salida a sus regulaciones la empuja a extenderse por todo el globo. Necesita anidar en todas partes, establecer vínculos en todas partes.
El desarrollo de la tecnología, las criptomonedas, las redes descentralizadas, son las grietas por donde se escapa el poder del Leviatán. Cada innovación es un acto de rebelión contra el monopolio estatal.
Nuestras demandas inmediatas:
¡No tenéis nada que perder más que vuestras cadenas fiscales! Tenéis, en cambio, un mundo de libertad que ganar.
Que las clases dominantes tiemblen ante una revolución libertaria. Los individuos libres no tienen nada que perder más que sus regulaciones. Tienen, en cambio, un mercado libre que ganar.
El sistema actual lleva en sus entrañas su propia destrucción: la deuda insostenible, la inflación descontrolada, la fuga hacia activos descentralizados.
"Donde hay un Estado, no hay libertad; donde hay libertad, no puede haber Estado."
¡VIVA LA REVOLUCIÓN DE LA LIBERTAD INDIVIDUAL!
MANIFIESTO LIBERAL
Un espectro recorre el mundo: el espectro de la libertad
I. CONTRIBUYENTES Y BURÓCRATAS
La historia de toda sociedad hasta nuestros días es la historia de la lucha entre creadores de riqueza y extractores de riqueza.Hombres libres y siervos fiscales, emprendedores y funcionarios, productores y vividor estatales, en una palabra: opresores burocráticos y oprimidos tributarios, se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el colapso de las civilizaciones en pugna.
La moderna sociedad estatista, que ha ansioso de entre las ruinas del feudalismo, no ha abolido las contradicciones de clase. Únicamente ha sustituido las viejas clases, las viejas condiciones de opresión, las viejas formas de lucha por otras nuevas.
Nuestra época, la época de la burocracia, se distingue por haber simplificado las contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividiéndose cada vez más en dos grandes campos enemigos: la clase productiva y la clase parasitaria del Estado.
II. LA EXPLOTACIÓN FISCAL
¿Qué es el salario del contribuyente? Es aquello que le queda después de que el Estado-Leviatán ha devorado la mitad o más de los frutos de su trabajo.El Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burocrática. La burocracia ha desempeñado en la historia un papel altamente parasitario. No puede existir sin revolucionar constantemente los instrumentos de extracción fiscal, y con ello todas las relaciones sociales.
La burocracia no puede existir sino a condición de ensanchar constantemente su esfera de dominación, de conquistar nuevos mercados para regular, nuevas actividades para gravar con impuestos. La necesidad de dar cada vez mayor salida a sus regulaciones la empuja a extenderse por todo el globo. Necesita anidar en todas partes, establecer vínculos en todas partes.
III. EL DESPERTAR DE LOS PRODUCTORES
Pero la clase productiva no ha forjado solamente las armas que deben darle gloria al Estado opresor; ha producido también a los hombres que empuñarán esas armas: los emprendedores modernos, los creadores de valor.El desarrollo de la tecnología, las criptomonedas, las redes descentralizadas, son las grietas por donde se escapa el poder del Leviatán. Cada innovación es un acto de rebelión contra el monopolio estatal.
IV. NUESTRO PROGRAMA
Los liberales no tienen por qué ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la persuasión y la no-cooperación todo el orden burocrático existente.Nuestras demandas inmediatas:
- Abolición del monopolio estatal de la moneda. ¡Que compitan las monedas privadas!
- Supresión del trabajo asalariado... para el Estado! Que cada funcionario se convierta en emprendedor.
- Abolición de la propiedad estatal. Todo lo que puede ser privatizado, debe ser privatizado.
- Libre asociación. Que cada individuo elija sus propias reglas, sus propios jueces, su propia defensa.
- El impuesto es robo. Toda contribución debe ser voluntaria.
V. LLAMADO FINAL
¡CONTRIBUYENTES DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!¡No tenéis nada que perder más que vuestras cadenas fiscales! Tenéis, en cambio, un mundo de libertad que ganar.
Que las clases dominantes tiemblen ante una revolución libertaria. Los individuos libres no tienen nada que perder más que sus regulaciones. Tienen, en cambio, un mercado libre que ganar.
El sistema actual lleva en sus entrañas su propia destrucción: la deuda insostenible, la inflación descontrolada, la fuga hacia activos descentralizados.
"Donde hay un Estado, no hay libertad; donde hay libertad, no puede haber Estado."
¡VIVA LA REVOLUCIÓN DE LA LIBERTAD INDIVIDUAL!