No todo manual de preparacionismo rinde igual a un lado y otro del Atlántico. Es la conclusión que aparece al repasar la bibliografía que suele recomendarse para prepararse ante un colapso: buena parte de los títulos de cabecera están escritos para un lector que puede
armarse hasta los dientes o que mide su huerto en
acres. Trasladados a España funcionan como referencia, no como instrucción. La lista, eso sí, tiene tres capas muy distintas.
Rawles, Dartnell y el huerto medido en acres
Como sobrevivir al fin del mundo, de Wesley Rawles, es el clásico del género. Muy variado, muy completo y con una pega de fondo: está anclado en la realidad estadounidense, donde el ciudadano medio puede acumular armamento sin demasiadas preguntas. Descontada esa parte, sigue siendo aplicable y bastante exhaustivo, según un participante del hilo. Algo parecido ocurre con
El horticultor autosuficiente, referencia de la agricultura de supervivencia, con el hándicap de que sus medidas vienen en acres y sus especies vegetales no se ajustan bien al clima español.
Más ambicioso es
Abrir en caso de apocalipsis, de Lewis Dartnell. Su propuesta no es sobrevivir al desastre, sino reiniciar el mundo entero, en teoría: reconstruir tecnología, química y producción desde cero.
El manual que sí está pensado para España
Aquí entra el
Manual del preparacionista, de F. Castillo, que cubre los aspectos básicos del género adaptados a la sociedad española: desde la agricultura hasta cómo cocinar pan o cómo defender un bloque de pisos en una resistencia urbana. El mismo autor firma el
Libro de cocina del preparacionista y el superviviente, donde la
alimentación se explica desde el origen: moler el trigo, fabricar la levadura, amasar y cocer. El propio manual se presenta como una guía para que la supervivencia dependa solo de uno mismo.
A la lista se suma un título que no es un manual al uso:
La Biblia del Preparacionismo. Se lee rápido y entretiene, aunque su parte práctica es discutible, según un forero que lo ha leído. Entre sus capítulos hay química de recuperación —sacar potasa de la ceniza de madera—, la descripción del ciclo Bosch-Faber para fijar el nitrógeno atmosférico, auténtico pilar de la revolución agrícola del siglo XX, y ocurrencias como saquear arados de los museos.
22.000 fórmulas de una enciclopedia de 1934
Menos conocido, y descrito como una joya por quien lo recomienda, es un volumen publicado por primera vez en español en
1934 y ampliado después: una enciclopedia que recoge fórmulas, secretos y procesos domésticos, artesanales e industriales, con más de
22.000 recetas. Desde fabricar carmín o negro absoluto hasta niquelar una superficie, distinguir alfarería de porcelana o quitar manchas como lo hacían las abuelas. Recupera, en la práctica, todo lo que antes se hacía en casa o en el taller.
A eso se añaden los manuales de campo del Ejército de Estados Unidos, disponibles en repositorios públicos, y una recomendación menos habitual en estas listas:
Vivir en el campo (
1988), de Lorenzo Mediano, que avisa de que el pastor intentará venderte la peor de sus ovejas y de que la vida social en la aldea puede ser, cuanto menos,
interesante.
De la biblioteca municipal al enlace de descarga
El precio es el otro frente abierto. La referencia que se maneja ronda los
20 euros por volumen, cifra que algunos consideran razonable pero que no siempre se quiere pagar. Las alternativas que circulan van de la biblioteca municipal —rellenar el impreso de sugerencias y esperar un par de semanas— a los repositorios de descarga directa y los bots de mensajería que distribuyen bibliotecas enteras.