Desde el primer día que la vi me cayó "mal" Maricarmen por su cara y GESTO. Vale, pues esta tarde me he dado cuenta de que igual me cae mal también porque me recuerda a una mujer que trabaja en la recepción del ambulatorio de mis padres, que se parece mucho a ella en la cara, el pelo y las arrugas de fumadora (no sé si Maricarmen tiene ese "código de barras" en los morros por fumar o no, pero la de este centro sí que tiene el lote completo de voz de cazallera). Siempre desganada, nunca sonríe, qué desagradable. Visto lo que dicen los vecinos de Maricarmen, me la imagino como funcionaria igual que la mujer del ambulatorio de mis padres.