Marruecos sin España: la tesis de Rubido que agita la política exterior
El 7 de septiembre de 2026, Bieito Rubido publicaba en El Debate una columna con una tesis tan simple como incómoda para el relato oficial: Marruecos no es nada sin España. La frase, que funciona como titular y como diagnóstico, sostiene que la relación entre ambos países es asimétrica en favor español, y que es el Gobierno de Pedro Sánchez quien, por debilidad interna, ha invertido esa asimetría.
Un Gobierno «enfermo» que arrodilla a la nación
El argumento central de Rubido no es económico sino de régimen. La democracia, escribe, no tiene por qué ser un régimen débil, y el espectáculo político español actual evidencia lo contrario: un Gobierno que describe en términos médicos —enfermo, en estado terminal, con metástasis en otras instituciones— y que, según su tesis, prolonga la agonía en lugar de afrontar la eutanasia que él mismo defiende en otros ámbitos.
De esa debilidad derivaría la política exterior: un Ejecutivo arrodillado ante un vecino que, en términos de peso real, sería notablemente más débil. La columna quedaba inconclusa en los fragmentos disponibles, con la «gran pregunta» y el «expediente X» aún por resolver.
La contraargumentación, en una sola línea
La réplica más sonora a la tesis fue de las que no necesitan párrafos: si el problema es España, acabemos con España y así destruiremos a los que mandan. Ironía negra, sí. Pero reveladora: cuando la crítica al Gobierno se formula en términos de nación arrodillada, la respuesta que genera no es un contraanálisis, sino un chiste amargo sobre el país entero.
¿Dónde queda la política exterior española si hasta sus críticos y sus defensores coinciden en que el problema no es Rabat, sino Madrid?